La Terapia

El reloj anuncia la pronta hora de iniciar sesión

En un momento entrara mi paciente

Esta vez no cederé

Mis manos ya tiemblan, notables al tratar de tomar un vaso con agua para refrescar mi boca seca

 

La puerta se abre, ella entra

Una sonrisa aparece después del típico “hola doctor”

Mi excitación se produce y detrás de mi escritorio un entrono de fantasía se crea

Evidente fisiológico de excitación impide un saludo cortes de levantarme de mi silla y responder el saludo

 

Ella se sienta después de unos minutos de contemplar mi “evidencia” de gusto por verla de nuevo

“doctor, ¿se encuentra contento de verme o jugaba a sus juegos perversos solo?”

Mi rostro pinto un color rojo al escucharla con su broma sarcástica

 

La charla sobre su matrimonio extraño, la doble vida que lleva, las masturbaciones constantes, sobre todo grafica, sus fantasías de desenfreno

Mi boca cada vez se encuentra mas seca y mis manos mas húmedas

Mis pupilas cada vez más abiertas por el intento de dejar entrar más de la luz de esta fantástica mujer

 

“doctor, mi espalda duele, me mata del dolor, acérquese y bríndeme terapia corporal”

La palabra “diabólica” cruzo por mi mente al escucharla y observar como inclinaba su cabeza para ver su delirante escote y ver sus brazos levantarse para recoger su cabello ondulado de su espalda

“Es un grito desesperado para evitar la muerte cercana” pensé

 

Mis manos húmedas se apoderan de la terapia en forma de intervención virtual

y resulten en un agasajo que elimina la ética clínica

Sus manos buscan mi entre pierna y se encuentran con el causante de sus desequilibrios conductuales

 

ella frota eróticamente mi miembro mientras mi boca busca un rincón entre su lóbulo de si oreja y su cuello

Mis manos buscan sus pechos abundantes

De su boca escapa un gemido delicioso

 

Ya no ha más que hacer, mi trabajo como terapeuta ha terminado

Mi instinto animal se descubre  y la hago mía sobre mi escritorio

¿Ética? Muero por ya no ser su “doctor” y me convierto en su amante

Su cómplice en sus desordenes

 

Rió por dentro al penetrarla, lo dos somos igual de desequilibrados

Al igual que los dos no necesitamos de ningún equilibrio

Solo jugamos a buscar soluciones vanas

Cuando las soluciones se encuentran en un torbellino de erótico desenfreno.  

 

Registrarte y comentar la historia

Comentarios:

Escrito por: ricardo48       01/12/07 01:26
Hacerse amigos Hacerse amigos                 Enviar correo Enviar correo
Que bueno Marco te juro que estuve allí en el consultorio los pude ver en su desenfrenado sexo arriba del escritorio casi no termino de leer y me voy a pegar una ducha fría. Un abrazo amigo escribes de maravilla.
Escrito por: runa       30/11/07 13:16
Hacerse amigos Hacerse amigos                 Enviar correo Enviar correo
ALUCINANTE!!!, querido amigo. jugamos a buscar soluciones vanas. Estoy de acuerdo.jejejeje.torbellino de erótico desenfreno: solución total para esa pobre chica.jejeje.
Sólo hay que cruzar la puerta de esa consulta para saber que no hay marcha atrás.
Me alegraste la mañna.
Un beso!!
Páginas: 1

Imprimir

Enviar historia
© Historias, poemas y otras contribuciones pertenecen al autor, el resto pertenece a Escribe Ya.
Condiciones    -     Privacidad    -     Acerca de Escribe Ya    -     Anunciar    -     Publicar poesía