La solterona

Y así como un vuelo los años se
le fueron pasando
Siempre buscó excusas, los padres
enfermos, los cuidados, la costura, la casa, obligaciones sumadas a otras que
evitaban el hallarse frente a un hombre. No era fea pero sus ojos carecían de
ese brillo que sólo enciende el amor.
Los años de corte y confección,
manos maestras de creativa sin límites, desperdiciados en costura para las tías,
las vecinas y algún que otro vestido de novia realizado con maestría. La
ceremonia de la máquina de coser, el mate a punto y la televisión a lo lejos,
murmullos de voces a los que no era necesario responder. El muchachito del
almacén y sus intentos por hablarle y conocerla. Vanos porque buscaba cualquier
pretexto para no salir.
- Juanita
el sábado dan una buena película acá nomás e
el Roca ¿por qué no me acompaña?
-
Le agradezco pero se casa Graciela y le hice el
vestido, tengo que ir por los detalles ¿vio?
Y le explicaba bañada en sudor
que a la tarde no, los últimos detalles, los más importantes, volvía a su casa
llorando de rabia y cobardía, pero definitivamente no podía vencer el temor
a
que un hombre tomara su mano desgastada por los quehaceres domésticos. Soñaba
con lo mismo que evitaba: el contacto que la sacara del tedio de esa vida gris.
Y así como un vuelo los años fueron pasando... entre sueños
no realizados, temores absurdos sin poder contra ellos, volviendo a la
silenciosa casona, cuidando de vez en cuando algún niño ajeno, baldeadas de
vereda los domingos y la eterna soledad en su cama y en su corazón.
Lili Frezza
Gracias por tu visita a mis letras
Cariños
Lili
Se lee muy bien escrito y las imágenes acompañan a la anécdota dejando un final con una carga emotiva muy real. Un beso.
Suele suceder, los años pasan y llega el momento en que no se puede volver, y esta solterona se ha dado cuenta de eso, quizá ni siquiera sea el temor al hombre sino más bien el temor a ella misma la que no le permita ser feliz.
Lili,genera angustia para quienes saboreamos el amor,pensar que hay almas que lo dejan pasar,que no suben a ese tren del que no querrán bajarse.
Impecable,clarísimo y muy movilizador.¡Qué buen texto,Lili!
Tu amiga.
GABRIELA
lili: Lo que relatas con tanta claridad ha sido , es y será un tremendo golpe o pode-
mos decir ,si hay una mujer golpeada en la vida , no te quepa la menor duda ,es
ella, tu personaje - lamentable total - pues la pureza encerrada de ella es la virgi-
nidad desconocida e impenetrable que cabalga solitaria por el mundo - Sería in-
teresante formar el grupo de ayuda a éste tipo de mujeres - debe haber hombres -
tambien - de todos modos lo tuyo ademas del valor literario es un grito y una mano
extendida invalorable muy bueno - litosan barreix
A veces, creemos inocentemente, que todo lo que nos rodea, incluyendo los años,
la juventud, la pubertad, los padres, son eternos. Duraran siempre. Es como el deseo intimo de conservar todo aquello para no tener que cambiar nuestra forma de ser. Asi se explica, a mi humilde parecer, los sentimientos de aquella mujer que temiendo al amor, lo rechazaba hasta que se dió un día cuenta que todos los trenes ya habian salido. Todas las oportunidades se habian esfumado. Melancólico, no?
Un agradable relato, Miguel Carlos
Me gusto, en ocasiones las personas no nos enteramos que estamos enfermas de soledad, y miedos.
Tu lo expresaste como pocos.
Un abrazo
Gracias amigos, realmente me siento honrada.
besitos
Lili
Preciosa historia de vida, Lili, me encanta como escribes.
Un beso
Andrés
Me atrapa la prolijidad que tienen tus textos.
Eres una excelente escritora, puedes hacer de una simple historia una lectura agradable y amena para el lector.
Un abrazo