Una historia trabajada como un recuerdo nostálgico de la juventud perdida. Bien narrado y entretenido aunque le encuentro algunas fallas mínimas. Trata de evitar las palabras que rimen; "el balón en el cajón", "salir a jugar se quería quedar"
Por lo demás una narrativa muy pulcra, la historia corre simple sin sobresaltos. Un cuento apacible diría yo. Me gustó. Bastante bueno.
Un abrazo
Lino