La sacerdotisa
Pensando estaba en las sacerdotisas de la mitología y una voz interior me preguntó:
¿Por qué no hay sacerdotisas?
De inmediato una mujer me respondió:
Las sacerdotisas están en todas las mujeres, son las guardianas del santuario del silencio y de las dualidades humanas. Disfruta de la ambrosía de los dioses a través de los poros. Lleva una tiara en su cabeza que se comunica con el compendio interno de las leyes universales. En medio de su sabiduría entiende que ella se pertenece a sí misma, no es de nadie. La acompaña la media luna como símbolo de la vida y conoce la periodicidad y el ritmo. Es la dueña de la percepción, la intuición y abraza el mundo de los sueños. Prefiere estar sola para poder adentrarse en su interior y descubrir las claves del destino.
Me sorprendió la respuesta y comprendí que entrar en mi interior era necesario para descifrar el Cosmos que escapa a toda comprensión, encontrar preguntas a respuestas, enigmas por descifrar.
Muy profundas tus palabras Ethel y ese concepto de mujer, que da orgullo serlo.
Esos dones de los que fuimos dotadas, tambien exigen más de nosotras, pues a quien se le dió más se exige más.
alturado con signos interiorizados.
excelente poema
saludos
Renán
Otro pedazo de sabiduría nos propones con la sacerdotisa. Ese personaje que nos conecta con el más allá, que hace de mediadora entre dios y los hombres, lo llevamos en nuestro propio interior, en nuestra propia naturaleza.
Y te dijo bien, pues como sabes en le concepto dual de la creación es imprescindible los dos lados y nosotros los hombres accedemos al plano espiritual por el lado femenino que nos conforma, nuestra izquierda del cuerpo por así decir, ustedes las mujeres pueden equilibrarse con nosotros por la parte maaculina que las conforma, lado derecho del cuerpo.
Y te dijo bien con solo entrar en tí misma, asunto resuelto.
La respuesta de esa mujer es un himno.
Un beso
Andrés
Cada una de nosotras somos sacerdotizas de nuestro propio hogar, acaso no hay mayor sacerdocio que la mujer dedicada a todos sus quehaceres???
Interesante escrito. Muy bien
Un abrazo