La rabia del Diablo

Categoría(s): Cuentos

La rabia del Diablo

Por: Eddy grullón

Mis ojos no mienten, ni mis cabales tampoco, era el Diablo. Debo advertirlo, yo he visto todos los demonios que existen en el infierno. Pero aquel día, el Diablo relinchaba de rabia y furia.

Ese día estaba ahí, le estaba haciendo frente a todos los diablos que existen en el infierno, tenía tanta rabia que salió corriendo muy deprisa, y mientras corría cambiaba de forma, era él, pude verlo con estos ojos, tenía larga cola, largas uñas, lo hubieran visto resabiaba de pique. pudo aguantar su furia, se fue muy rápido, se desapareció.

Luego llegó a su casa, y cuando llega ni siquiera se molesto en saludar a sus secuaces, siguió su camino, se aferro a un círculo, el mismo círculo, yo lo miraba, lo estaba espiando, estaba espiando al Diablo, lo observaba todo tan claro, y me preguntaba.

¿Qué hace?
¿Qué es eso?
¿Qué es ese círculo?
Maldición, no, no es un círculo.
¿Qué es?
¿Por qué esta tan concentrado en ese lugar?
¿Que hace?

En verdad parece un Dios gobernando dos mundo al mismo tiempo, que malo es el Diablo. Lo ven que les dije, que yo he visto todos los diablos que existen en el infierno, lo digo porque en ese momento, satana, el diablo se paró, y salió nuevamente corriendo,  en ese instante, cambió de forma, se convirtió en un joven blanco elegante.

Luego se unió a sus secuaces. Yo seguía en lo mío, estaba bien concentrado, lo miraba, lo observaba, y me decía: ¡sorprendente!! ¡Maravilloso!! Pero es aun más sorprendente narrarlo, escribirlo. Luego lo observo….  Pude darme cuentas de que el varón no es bruto, porque no se como diablo se dio cuenta, que lo estaban mirando. Pero seguía concentrado, muy concentrado, se le notaba la furia, la rabia en los ojos.

Pero por desgracia este no podía hacerme nada, estaba inmóvil, ni siquiera podía llegarme, yo estaba fuera de su imaginación. Porque en verdad eran mis ojos los que observaban, no era mi presencia, ni mucho meno mi alma gemela.

el señor de la oscuridad (el Diablo) es astuto, no es amigo de nadie, el sólo hace lo que tiene que hacer, trabaja durante el día y cuando la noche cae se tranca, como se trancan los murciélagos durante el día. No obstante yo seguía oculto mirándolo, observándolo, porque nuevamente se prendió, se puso guapo, estremecía de la rabia. No se reía ni lloraba.

 salió corriendo, se convirtió en el Diablo de nuevo, le salio cola, cacho, y largas uñas, del color, ni hablar porque este era más negro que la misma noche, era horrible, ¡horrible el tarot este!

Y para meno en ese instante, en ese mismo momento, lo veo que se prende en fuego, y empieza a dar vuelta en forma circular, parecía un loco, un estúpido… ¿Oh se estaba haciendo…? pero me quedo mirando, observando su estado de furia. En ese instante se me desaparece como por acto de magia, como para que lo dejara en paz, pero yo soy mas hábil que él y más malo también, “eso creo”. Porque el radar que tenía a mano pudo detectarlo muy rápido, y muy fácil, entonces yo también me desaparecí, y me le manifesté en una piedra muy cerca de donde el estaba ja ja ja ja y nuevamente empecé a mirarlo a mortificarlo. Pero el Diablo se dio cuenta de aquella presencia, sabía de mi presencia, luego medite, y pensé, si es él, es el Diablo, quien como él, ¡nadie!! Sabe más por viejo, que por diablo.

Apretó los dientes, y los brazos también no, no se aguantaba, salía humo por todo su cuerpo, yo no se cómo lo hace, ni lo sabré, ni quiero saberlo, pero era humo, salía por todo su cuerpo, parecía una chimenea. Entonces se movió un poco para hablar con su hijo.

El Diablo estaban hablando con su hijo en una casa no terminada, no estaba techada, ósea no tenía techo, ni losa tampoco, ahí estaba él, hablaba con su hijo, yo también me aproveche, y miraba a su hijo, pues no sabia que el Diablo tuviese un hijo, bueno, no me pregunten al respecto, porque yo no se nada de estas cosas

Ah, también me preguntaba ¿Por qué están descalzos? ¿Por qué no tienen calzado? luego veo que llega otro más, era un señor muy extraño, este llego en una bicicleta todavía lo recuerdo todo, era una bicicleta roja, llegó e inmediatamente se quito sus tenis y entro a la casa, caminaba muy despacio,  lo miraba y decía: que rayo sucede aquí, el Diablo habla con su hijo, el hijo del diablo recibe una visita inesperada, el Diablo bota humo como una chimenea, el Diablo dabas vueltas como un loco prendido en candela, luego se desaparece como por acto de magia, pero no es por acto de magia, porque yo también lo hice, luego yo me manifiesto en un objeto cualquiera.

Pero nada lo sigo observando, lo veo susurrándole a su hijo,  de momento sale corriendo, pero esta vez parecía una bestia salvaje, subió el ascensor que lleva a los trabadores al infierno, luego cruzo la calle seiscientos sesenta y seis (666) cruzó el cementerio del elegido, pero no voy a mencionar nombre.

Pero ya era tarde la noche había llegado, no podía dañarme, ni hacerme daño, tenía que trancarse. Entonces aquella rabia que había en el infierno, se fue calmando y desapareciendo lentamente, hasta que al fin todo desapareció


Santiago Republica Dominicana.
29 de abril del 2008

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