Lamentablemente es así, Javier. Por suerte hay (al menos en mi provincia de San Luis) una suerte de vindicación al parecer sincera (quiero decir, no tan política) hacia los aborígenes ranqueles de esta región. Los abusos fueron crueles, hubo depredación. En cuanto a otras cosas no opino tanto, toda conquista llevó nuevas culturas y habría que remontarse a la época para opinar sin parcialidad. Gracias por tu visita.
Gracias por tu crítica, Edwin, que te das tiempo para estar en todo y con todos. Respecto al relato, acuso las fuentes; en ellas tomé el hecho de la historia. No hay creatividad mía, sólo aporté la redacción literaria y las supuestas circunstancias del desarrollo previo al fusilamiento.
Es simple, Cynthia, pero no lo había pensado de ese modo y vos tan rapidamente sí. Fue una revelación y espero que en parte sea así. Gracias, eres uno de mis lectores más asiduos. Lo tengo muy presente.
Sí, Ricardo, concuerdo contigo. Hay que hacerse la composición de lugar, volver al pasado antes de alimentar odios; en cambio tratemos de reparar en parte aquello que pudieron nuestros ancestros haber hecho mal. Un granito de arena a veces es suficiente. Por cuanto me dices de tu bisabuelo, el cacique Pincén tenía sus tolderías en Trenel, en el entonces Territorio Nacional de la Pampa Central (hoy provincia de La Pampa). Te saludo a vos y a tu familia. Gracias por visitarme.
Mauricio, nuestros aborígenes de ambos lados de los Andes sufrieron igual destino, pero no juzgo a nadie por ello. Fueron otros tiempos, otras circunstancias; trato sí, de apoyar toda vindicación a quienes hoy habitan nuestro suelo, la mayoría en paupérrimas condiciones de vida. Gracias por leer mi rincón literario.
Bien escrito. Literatura de nivel superior.
" –Es Cuchahuentrú –dijo el cacique-, el Padre de todos, que nos anuncia que está de nuestro lado. No olvidemos que la muerte no es muerte cuando se deja un sentimiento clavado en el espacio. Algún día alguien lo recogerá en nuestro nombre. Nadie podrá sacar nuestras almas del desierto. Es nuestro."
En tu relato se ha cumplido la profecía.
Que más agregar.?
Que las hadas te acompañen.
Hola Norberto linda historia, me trajo recuerdos de mi bisabuelo el Mayor Antonio Garay expedicionario del desierto que lucho contra el cacique Pincen hombre rubio hijo de una cautiva y a quien le tenia un gran respeto. Esto fue por los pagos de Trenque Lauquen. Te diré que yo soy de los que piensan que se a cometido una gran injusticia con nuestros hermanos aborígenes. Pero eran otros tiempos y no soy quien para juzgar a nadie y menos sin tener el conocimiento suficiente. Pero es una asignatura pendiente lo de la historia de nuestra patria que tendré que estudiar para recibirme de argentino. Un abrazo coterráneo
Sabias palabras del Cacique. Una realidad que se repite una y otra vez en nuestra historia latinoamericana. Bello.