Encontró otra forma de escaparse un nuevo amigo para su dolor
Hasta que la vida la que jamás olvida le trajo algo nuevo; una noche llego a la discotheque un hombre, todo un hombre, se olía en el, verlo era ver sexo, pasion, amor, pero la niña solo se perdió en su mirada un segundo, según lo que comentaban los niños del local, deshechos en sonrisas era que el andaba en búsqueda de sus marinos, la niña desconfió inmediatamente de eso, comentaban que el era capitán de una factoría, todo un barco.
Sucedió que era verdad que sus marinos anduvieron en ese local, pues era mas tranquilo para ellos, lejos de problemas, robos, peleas, hasta ella compartió unas cervezas con los marinos.
Luego de ruegos, promesas, ella acepto ir junto con sus amigo, pero recalcando que lo hacia solo por ellos algo que ni ella misma creyó.
El día siguiente fue de euforia, la pareja cambiaba de trajes por enésima vez y ella, sabia justamente que utilizar, un kimono negro, rojo, solto descuidadamente su cabello rizado, cosa que nunca hacia, hasta se maquillo levemente, se sabia bella a quien quería engañar.
Llego la hora de partir y al salir fuera de su casa su castillo, encontró a este hombre en su auto esperándolos, el era todo, apuesto, viril, fuerte, mayor, no mucho solo lo suficiente como para ser interezante, a medias lo saludo y temblaba.
La fiesta fue todo y mas de lo que esperaban, de pronto el la invito a conocer el puente de mando del barco y estando allí, la vio,vio la luna mas llena que jamás había visto, tomo eso como una señal, sin decir nada lo besó, fue un beso fuerte de verdad, hasta doloroso.
|
Imprimir |
Enviar historia |
