LA NACION DEL AMOR. L. JEREMIAS SENAA PEREZ

   La Nación del AmorLa guerra de las bajas pasiones que se enfrenta a la  Iglesia  Católica, el  Estado y  sus absurdas leyes moralesNarrativa libre2007. PRIMERA EDICION ELECTRONICA. CORPORACION EDITORIAL FRONTERIZA, S. A. (CEDIFROSA). FILIAL DEL CONSORCIO DE EMPRESAS ESPECIALES FRONTERIZAS, S. A. (COEEFROSA). Tel. 809-906-2631. coeefrosa@yahoo.es.
  Los científicos, con la ayuda del Todopoderoso, habían terminado con el SIDA y la Tierra estaba limpia de ese mal”, amén.
 Siglo  21 NOCHE    DE     BODA La noche lucha por cubrir con su sombra los rayos luminosos de un sol tropical que se resiste a morir por la impetuosidad del tiempo.        Dentro de una hermosa y provinciana parroquia el Cura comienza a bendecir  los felices novios ante una multitud que luce ansiosa como ellos de finiquitar tan innecesaria ceremonia. Qué vivan los novios....! ¡Qué vivan los novios....! El  público luce impaciente por ver a los novios comenzar a salir por entre la apabullante multitud.  Muchos miembros de ésta poseen en sus manos puñados de arroz, así como flores y globos multicolores.  Pero la impaciencia del público es aún más evidente cuando el Cura comienza a realizar las mismas preguntas de siempre: Señor Wilson  Adán, acepta usted a la Señorita Juana Eva como su legítima y única esposa; promete.....El público repite con el Cura:         Amarla y respetarla. El cura se detiene y realiza un ademán solicitando silencio, pero estos entonces repiten para sí:  “en las buenas y en las malas...” Ahora el Cura mira fijamente al rostro de la novia, preguntándole: Señorita Juana Eva, acepta usted al Señor Wilson Adán como su único y legítimo esposo, para..... El público vuelve a interrumpir:  Amarlo y respetarlo toda la vida en las buenas y en las malas?. El Cura realiza la señal anterior y los presentes callan disciplinadamente.  Cunde total silencio.  Algunos muestran intranquilidad. Luego el Cura, como quien se opone al consumo del amor, dice: ¡Que Dios los bendiga! ¡Ya puede besar la novia! El novio se acerca aún más a la novia que esconde su impaciencia bajo el hermoso velo, la corona y el vestido de blanco nupciales.   El novio comienza a besarla, mientras la toma  por la cintura y la lleva semiraptada hacia la alfombra del Púlpito Romano.  La gente continúa aplaudiendo, gozosa y sin extrañarle la actitud del novio que ahora se desprende de sus ropajes, mientras la novia yace tendida medio – recostada sobre la deslumbrante alfombra parroquial. El novio luce desnudo, mientras la novia lanza al público la corona y el velo.  Estos la reciben con algarabía sin igual. El novio ayuda a Eva a desprenderse de su largo y blanquísimo vestido nupcial. La  gente grita de emoción. El novio le desprende el vestido y se lo entrega.  Ella lo toma y enseguida lo lanza al público.  Decenas de muchachos corren tras él.  El Cura exhibe una media sonrisa y luego se retira un poco del Púlpito como si quisiera dejar espacio para la consumación del amor.  La gente aplaude, mientras el novio le desprende sus últimos vestidos.  Ambos recogen sus ropas interiores y las lanzan al público.  La multitud corre bulliciosa en busca de las prendas.    Ahora ambos están desnudos.  Comienza la música de flauta sudamericana.  El novio camina hacia el público exhibiéndole su largo y erecto falo.  La gente, y principalmente las chicas le aplaude como a un famoso torero.  El se vuelve a la novia, mientras ella se levanta y camina hacia el público.  Le muestra su grande y hermosa vulva.  Los chicos gritan eufóricamente, mientras las chicas se sienten celosas de su virtud sexual. La novia se vuelve al novio.  Luego ella se deja caer lentamente sobre la alfombra,  mientras el Cura observa la escena, asombrado y maravillado por las actitudes sexuales de los recién  casados. Ella cae suavemente.  Separa lentamente sus hermosas y bien formadas piernas.  Se observa la grandeza y hermosura de su vulva, mientras el novio coloca su lengua sobre su esbelto y bien estructurado cuerpo; lame efusivamente. Luego toma en su boca los erectos senos de la novia, mientras ella le acaricia su espalda. Gimen de placer. Luego, él se retira un poco e introduce lentamente su largo falo en la vagina de su consagrada amante.  Ella comienza a realizar movimientos caderales a ritmo de tango argentino.   El toma el ritmo y ambos se mecen al ritmo del amor; gimiendo de placer, persiguiendo el clímax.  La gente ya no aplaude.  Ya no grita.  Sólo observa cada uno de los movimientos sexuales de los novios. Ellos comienzan a sudar. El público parece petrificado y sólo se escuchaban las voces a coro de los padres de los novios, diciéndoles a éstoS: ¡Así muchachos! ¡Demuestren su educación casera!  ¡Así hijitos míos! ¡Prosigan!. Los padres de los novios desean proseguir voceando, pero el público los detiene con un movimiento de brazos, mientras el Cura comienza a rezar mirando al cielo raso del salón parroquial. Ellos prosiguen su hermosa tarea sexual, mientras el público, petrificado, prosigue observando cada uno de sus movimientos como  robots humanos esculpidos en barros de mil colores. El Cura continua  mirando al cielo raso del salón parroquial e imagina escuchar la voz del TODOPODEROSO que le comunica “déjalos tranquilos”. El público observa el subir y bajar del pene que se desplaza por entre el orificio vaginal de la novia, mientras el Cura suspendido en el aire continúa mirando el cielo raso del salón parroquial e imagina escuchar nueva vez la voz celestial:  “Te has santificado.  Has unido en matrimonio canónico a dos servidores de mi REINO: a dos ángeles celestiales.  El cielo te lo agradece”. El denso sudor de los amantes y los gritos de placer que ambos emiten ya no  preocupan a los presentes.  Ellos solamente observan el pene de Adán que se desliza suave, pero impetuoso, por entre la vagina de Juanita Eva.  Lo siguen con sobrada atención, sin perder un solo movimiento de éste y sin moverse de sus asientos. Ahora el Cura camina hacia los novios con intenciones de tocar los cuerpos de los sudorosos amantes, mientras los novios prosiguen su actividad sexual. El público como si estuviese esculpido en barro humano, los observa realizar el coito. El Cura toca los cuerpos de los amantes y siente que sus dedos se introducen en sus cuerpos como si fuesen algodón.  Ellos prosiguen en busca del clímax sin preocuparse por el Cura, el cual dice para sí:“Realmente son ángeles!....!Son ángeles!... Los novios se estremecen, contrayendo sus músculos alcanzan el tan codiciado orgasmo, emitiendo gemidos de placer, mientras el Cura trae a su cerebro la figura del Papa y dirigiéndose a él para sí;  “!Estoy salvado por disposición del   MISMISIMO TODOPODEROSO!”. Mira la figura del Papa con odio y desprecio, mientras agrega para sí:  “!No necesito nada de usted, pendejo Papa!...!Yo soy un Santo y no necesito que usted me canonice, estúpido Papa!”. Los amantes se levantan satisfechos.  La multitud lanza su primer respiro, tan denso que retumba como el resoplar de una manada de elefantes. El Cura camina hacia el público.  Camino con estilo del legendario antijudío Adolfo Hitler cuando sus tropas invaden fácilmente a Polonia. Ahora el público comienza a levantarse de sus asientos y los que aún permanecen de pie comienzan a dar pasitos como si estuviesen dentro de refrigeradores siberianos.    El interior de la parroquia luce ahora un poco despejada.  Los novios caminan por entre la multitud.  Una mujer de unos 30 años observa el falo de Adán.  Enseguida se baja y lo toma en sus manos.  Lo siente tibio.  El se detiene y ella se arrodilla y lo lleva a su boca.  Lo succiona.   Comienza a gemir, pero queda truncada cuando Eva estira el brazo de Adán llevándoselo consigo. Más adelante un muchacho de unos 20 años observa la grandeza y la hermosura de la vulva de Eva.  Enseguida se lanza de rodillas y comienza a acariciarla con dedos y labios.  Eva siente los efectos de las caricias del picante joven, pero también queda frustrado cuando Adán la estira por el brazo y se la lleva, dejando al chico como cachorro despechado. Ambos ahora caminan hacia el exterior de la parroquia.  Van seguidos de la multitud. En el exterior de la parroquia hay una hermosa limosina, negro brillante.  La calle está repleta de gente.  Parece que el mundo ha tomado las calles por guarida.    Adán y Eva caminan hacia la limosina, mientras la multitud que aún puebla el interior de la parroquia le sigue como ovejas al degolladero. Los padres de los novios se miran a los rostros, inquiriéndose unos a otros: Mujer,  crees tú que ese muchacho sea en realidad nuestro Adán?. La madre de Adán parece dudar, mientras responde con parsimonia: Marido mío, eso pensaba preguntarte. A unos cien pasos están los padres de Eva.  Ellos también parecen dudar de la paternidad de su Evita.  El padre de Eva, pregunta: Estás segura mujer que nuestra Eva no es hija de....de algún ángel!!!!. La madre de Eva responde con dulce picardía: Marido amado, yo nunca te he engañado ni siquiera con un mortal. No obstante ambos se miran con dudas, mientras todo el pueblo observa a los novios que en vez de llevar tradicionales atuendos nupciales, apenas están cubiertos por su respectiva epidermis.   Una señora octogenaria observa a los novios penetrar a la limosina y sumida en espanto, dice a todo pulmón:   En mis 80 años jamás pude ver una boda tan especial!!! El vehículo está cerrado.  Ahora Adán y Eva realizan la segunda jornada de amor carnal, mientras mares humanos observan por los cristales de la limosina.  Están solamente ocupados en conseguir el placer. Con una llave en la mano derecha un hombre observa a los novios realizar el coito.  Este comienza a introducir la llave en la puerta que da al guía, pero sus ojos prosiguen mirando hacia los cuerpos desnudos de los novios que se mueven al compás del amor. El conductor se avergüenza de sus nimiedades y logra abrir la puerta.  Se introduce en la limosina y observa la calle inundada de gente.  Toca bocina, pero la multitud está tan ocupada que no logra diferenciar los bocinazos de los cantares de las trompetas celestiales enamoradas. El conductor se vuelve hacia los novios y erotizado al máximo dice para sí: “(¡Si este hombre me pidiera auxilio!)”. JUICIO   A   LOS   ESPOSOS El Supremo Rey de nuestra galaxia marca una media mañana tibia y confusa. El Tribunal Ordinario de la Capital  Provincial está repleto de público.  Parece que todo el pueblo se ha hecho presente.  Sentados en el Banquillo de los Acusados están los esposos: Adán y Eva.  Lucen esperanzados, pero en sus ojeras se dibuja una noche completa de amor, de sexo. El público observa a los esposos con cariño, como si quisiera imitarlos.  En cambio observa con odio al regordete Juez y al súper esbelto Fiscal, quienes parecen esperar la llegada de un diluvio en contra de los esposos. El Juez, malhumorado y mientras golpea con el mazo sobre el  ESTRADO, dice con sobrada autoridad: ¡Queda abierta la AUDIENCIA!....!El Estado contra los Señores Wilson Adán y Juanita Eva! Los presentes retiran sus ojos de los rostros de los esposos y entonces observan al Juez, quien posee un carácter plúmbeo.   El público emite una risa burlona mientras ingresa al Tribunal el Señor Cura del pueblo. El Señor Cura toma asiento en el lugar de los testigos de cargos, mientras el Juez observa los felices y satisfechos rostros de los esposos.  Eva le dirige al Juez una mirada seductora.  Este se avergüenza y dirige su mirada hacia el público que la recibe con odio y rechazo. El Juez no encuentra donde mirar. Cierra los ojos y diciendo con rabia y sed de aplicar justicia, pronunciar:  El Estado acusa a los Señores Wilson Adán y Juanita Eva de cometer crimen moral contra la  SOCIEDAD, el Estado y la Santa Madre Iglesia Cristiana, Apostólica y Romana, cuando después de oficiada sus bodas cristianas comenzaron su luna de miel sobre la alfombra que engalana el Santo Altar de la Santa Madre Iglesia. Ahora el Juez abre sus feos ojos y observa los rostros del público que con miradas de lombrices envenenadas parecen pedir justicia contra los esposos. El Juez observa al Cura del pueblo quien esconde su rostro avergonzado.  El Juez habla con autoridad: ¡El Fiscal del Estado tiene la palabra! El Fiscal brota del público y con voz apagada por la emoción, dice para el público:  El Ministerio Público, tomando en cuenta la gravedad del crimen consumado contra el Estado y la Santa Madre Iglesia; crimen que no necesita de la presentación de nuevas pruebas, ni da lugar a la solicitud de atenuantes por parte de los acusados y defensores, solicita al Tribunal presidido por el eficientísimo Magistrado Juez, imponer a los acusados 30 años de trabajo público forzado a cada uno de estos criminales del pudor público!!!!    El público ahora parece estar de acuerdo con la pena solicitada por el Procurador Fiscal del Estado, mientras los novios mirándose mutuamente se levantan de sus asientos, diciendo al unísono: Criminales?!!!!....Criminales, dijo Señor Fiscal?!!! El público ahora parece volver a su antigua posición de sensatez, y con sus rostros los hombres y mujeres que lo conforman parecen estar de acuerdo con los esposos, aunque todavía están confundidos. La novia se vuelve a sentar, mientras que el novio con estilo de abogado recién inaugurado, toma la palabra: “¿A caso, Señor Fiscal y Señor Magistrado Juez y demás defensores de la moral burguesa, no fueron su Adán y su Eva los que hicieron el amor al descubierto en el jardín del Edén y ante las miradas de los ángeles celestiales y del propio DIOS TODOPODEROSO? El público aprueba con sus rostros, mientras Adán continua su defensa:  “Somos nosotros los que debiésemos acusar al Estado de criminal...... ¿A caso no se constituyó la humanidad por medio del amor?.... El Magistrado Juez se siente un poco derrotado. Tiene el rostro compungido, mientras el Fiscal advierte en Adán la suma de un buen abogado y un sabio filósofo griego. Adán continúa su defensa:   “Señor Juez......Señor Fiscal....Señor Cura (los tres son enfocados por el público).  Conocen alguna sentencia dictada por LOS TRIBUNALES DEL CIELO contra los fundadores de la  HUMANIDAD?!!!!”. El Magistrado Juez luce deprimido.  Mira el rostro del Señor Adán, mientras éste prosigue su defensa.  “Es preciso recordarle, Señor Magistrado Juez, que a un criminal de guerra Nazi que había ejecutado y planificado la muerte de más de 15 mil Judíos, usted le condenó a sólo cinco años de prisión.  (El Juez busca disimular su amargura, mientras esconde su rostro).  Y más aún a un culpable de sustraer fondos públicos por más de cinco  Mil millones, para usarlos en provecho personal, usted lo condenó al pago de una multa de mil pesos y a 6 meses de prisión, los cuales nunca cumplió.....(El Juez siente náuseas de su pasado y su rostro lo dibuja culpable). Por si fuera poco, el Fiscal ni siquiera se molestó en acudir a dichos juicios!!!!”. El Juez y el Fiscal se miran mutuamente. Sus rostros lucen apagados.   Parecen buscar donde esconder sus malhumorados rostros. Eva luce  feliz y esperanzada, mientras Adán se vuelve al público diciendo: “Entonces, por qué para nosotros que no hemos hecho otra cosa que cumplir con el  MANDATO DE CRECED Y MULTIPLICAOS, el representante y defensor del Estado, solicita 30 años de TRABAJOS PUBLICOS FORZADOS?!!!!!”. Adán mira al público y como si le interroga:  Por qué?.....Por qué?....Quién diablos redactó esas malditas y estúpidas leyes tan anti-humanas?!!!!!. Adán se vuelve ahora al Estrado y señalando al Señor Cura, quien parece esconderse de sí mismo, le inquiere:  “Señor Cura, haga honor a su Santa Investidura y díganos a todos:  ¿Cuál es el criminal?: ¿El que golpea a su esposa? ¿O el que hace el amor a su esposa, cumpliendo así con el MANDAMIENTO DEL SUPREMO CREADOR? El público observa al Cura como si quisiera decirle “estoy aquí”, mientras las damas de alta alcurnia, le miran de soslayo por los orificios de sus blanquísimos velos heredados de los días feudales.   El Fiscal del Estado parece avergonzado, mientras el Señor Cura consume un sorbo de saliva, y luego que el Juez con un sí de rostro le concede la palabra, responde:  “Realmente, y a la luz de nuestra Santa Madre Iglesia Católica, Apostólica y Romana, quien golpea no puede ser juzgado sino como criminal que viola el mandamiento de:“Ama a tu prójimo como a ti mismo”. El público mira fijamente al rostro del Fiscal del Estado. Espera una explicación de  éste.  El Juez observa al Fiscal y luego pregunta a Adán:   Señor Wilson Adán: “Posee usted prueba de que el Señor Fiscalizador del Estado acostumbra a golpear a su Señora Esposa? Adán mira al público como si le pidiera a éste que aporte las pruebas que posee al respecto”.   El público con rostros acusadores, dice a coro.  “Todo el pueblo tiene pruebas de que el Señor Fiscal del Estado golpea sistemáticamente a su señora esposa!!!!. El Fiscal del Estado parece esconder su maltrecho rostro tras de sí, mientras el Juez, deshecho, depredado y cargado de dolor, dice con autoridad judicial: “Este Tribunal exime de pena alguna a los Señores Wilson Adán y Juanita Eva por no encontrarse indicios de culpabilidad.  En cambio, impone la pena de suspensión del Fiscalizador del Estado, por tiempo indefinido, por hallarlo culpable de violar los derechos humanos de su Señora esposa, y a la vez dispone que sea juzgado por otro Juez, yo estoy prejuiciado contra este funcionario judicial !!!. El Juez comienza a levantar el MAZO JUDICIAL; su brazo se eleva lentamente, mientras su rostro refleja la amargura y la vergüenza. Debajo del  MAZO JUDICIAL, la multitud observa a los felices rostros de Eva y Adán.  El público feliz, triunfador, corre hacia ellos, quienes le esperan con los brazos abiertos.  Están gozosos. Aún el Juez sostiene en el aire el MAZO JUDICIAL, mientras escucha una flauta sudamericana, la misma que hechizara al Cura que ofició las bodas de Eva y Adán. El público al escuchar la música parece petrificarse y no llega hasta Eva y Adán, quienes mantienen los brazos abiertos de par en par como estatuillas de mármoles ancestrales.   Felices, hechizados, con rostros angelicales. Aún el Juez continúa con el  MAZO JUDICIAL sostenido en el aire.  Hipnotizados, mientras el Fiscal del Estado observa el cielo raso, buscando  una explicación a todo ello. En cambio el Cura dice para sí: EL REY YA VIENE.....YA VIENE NUESTRO SALVADOR”. Ahora en las calles de barrio y ensanche cientos de parejas realizan el amor a mitad de las calles y avenidas, tanto en vehículos como a pie.  Algunas parejas ocupan la avenida principal, mientras los vehículos se detienen a esperar que estos consigan el orgasmo, formando largas e interminables filas – colas de entaponamiento. A la izquierda una pareja, en cuyo vehículo hay aire acondicionado, aprovecha la ocasión para hacer el amor.  Los viajeros de carros y buses públicos aprovechan las paradas para hacer el amor a la persona de sexo opuesto que le quede más cercana, sin importar su color y/o belleza. Otros se desmontan de sus vehículos y buses públicos y privados, rumbo a otros en busca de personas con quien realizar tan codiciado acto. Una dama observa gustosa a  más de cinco parejas realizar el coito, corre hacia un taxi. Deja su vehículo abandonado y penetra al taxi, el cual es conducido por un hombre de color, de unos cuarenta años de edad.  De inmediato ella se desprende sus hermosas vestimentas, mientras él se queda estupefacto al verla totalmente desnuda. Ambos se miran con cariño y deseos, mientras él extrae su largo y grueso falo.  Ella lo toma en sus manos y mientras se recuesta lo introduce en su vagina.  Ambos comienzan a moverse al ritmo del amor, buscando el placer y el orgasmo. En los corredores de las calles y avenidas, recostadas sobre las paredes de las casas, las oficinas públicas y privadas se observan cientos y cientos de parejas hacer el amor con tanta naturalidad como si tomaran sus refrescos favoritos.  Allí y en todas partes, al descubierto, a penas cobijadas por los rayos solares. CIUDAD DEL VATICANO.  ROMA, ITALIA Ahora se observan las oficinas del Vaticano y sus hermosos alrededores.  El Secretario Personal del Papa camina por los corredores del Vaticano.  Lleva en sus manos un diario – periódico.  Su rostro luce triste y apagado.  Está acongojado y demolido por el dolor. A unos treinta metros está el Santo Padre, sentado sobre un sillón; firma y anota algo sobre un papel que está sobre el escritorio ejecutivo. El Papa levanta la cabeza y observa la tristeza que embarga al Secretario.  Este se acerca lentamente y sin decir una sola palabra extiende el Diario-Periódico  al Papa, quien lo toma como si fuese algo muy delicado.  Este lo coloca sobre el escritorio, mientras se destaca:   MATRIMONIO CREA CAOS SEXUAL”.   Debajo del gran titular periodístico están varias fotografías que ilustran al respecto: Cuando Adán exhibe su erecto y largo pene al público que presencia la boda.  Cuando Eva exhibe su hermosa vulva, -Cuando Eva separa las piernas para que Adán la penetre con su largo grueso falo  -Cuando cientos de parejas hacen el amor al descubierto y a plena luz del día. Cuando el Magistrado Juez, hipnotizado, sostiene en el aire el  MAZO JUDICIAL y la multitud y los novios lloran de felicidad. El Papa después de escudriñar las fotografías parece marearse, mientras su Secretario Personal trata de sostenerlo sobre el Sillón Ejecutivo.  Ambos están deshechos.  Frustrados.  Anonadados.  Impotentes.  Inservibles. Ahora cientos de miles de turistas extranjeros caminan por las calles de la ciudad.  Están totalmente desnudos.  El pueblo los recibe con aplausos y algarabías, mientras se integra a su paso, disfrutando de sus bellezas desnudas.  Todos, como ríos desbordados, se integran al disfrute del place sexual, sin preocuparse por el color y/o fisonomía de la pareja.  Todos gritan a viva voz, a TODO PULMON: VIVA EL AMOR!!! VIVA EL AMOR!!!! QUE MUERA LA GUERRA!!!   YA SOMOS LIBRES! La música latinoamericana se escucha con fuerza y poder.  Truena el merengue movilizando los hermosos cuerpos desnudos de las mulatas y latinas.  Los hombres enloquecen y se abalanzan sobre las bailarinas, arrancándoles placeres.   Las calles están repletas de luces multicolores, llenas de esplendor, música y sexo. Ningún carnaval puede igualarlo.   Las parejas desnudas se acercan a las paredes y ante las miradas del pueblo que los aplaude, realizan el coito al ritmo de la música.   Ya no hay vehículos transitando por las calles.  Están repletas de peatones, de todas las edades y colores. La mañana comienza.  Mientras esto acontece en la Región, en el Palacio de la Santa Sede del Vaticano hay cientos de periodistas a la espera de alguien muy importante.  Un locutor anuncia el ingreso de una autoridad mundial: Señores de la Prensa:  ya está con nosotros el Representante de Dios en la Tierra!!!  El locutor extiende su brazo derecho mientras dice: “Su Santidad!!!”. Una silla eléctrica automática trae el Santo Padre y a su Secretario Personal, quienes quedan colocados frente al grueso de los periodistas, los cuales sentados en sus respectivos asientos y con los nombres de los países que representan, esperan con sobrada ansiedad las noticias que les brindará el Papa. El Secretario Personal del Papa introduce la reunión con la Prensa. El rostro del Santo Padre no es develado.  El Secretario demuestra en su rostro un hondeo pesar.   Habla: Por instrucciones precisas del Santo Padre los hemos invitado para expresarles la opinión del Vaticano y la Santa Madre Iglesia Católica sobre los hechos inmorales que están aconteciendo en una Región del Continente latinoamericano. (Se observan las imágenes de cientos de hombres y mujeres desnudos realizar el amor a plena luz y en las principales calles y avenidas de la Región mencionada).....Allí las cosas están muy caóticas y las autoridades del Gobierno y la propia Iglesia no están en capacidad de rescatar el orden!!!. Los periodistas parecen sufrir ataques de vergüenza y pudor seniles, mientras el Santo Padre, con el rostro que refleja un profundo dolor, observa a los periodistas de la cintura hacia abajo. El Secretario Personal del Papa, sin inmutarse dice a los periodistas:  con ustedes nuestro Santo Padre!!!!!. El Papa levanta lentamente el rostro,  mientras los periodistas gráficos fijan sus lentes sobre el rostro del Papa.   Todos parecen temer la destrucción del Mundo. El Papa observa cada uno de los rostros presentes.  Luego se observan las identificaciones de los países a los cuales representan cada uno de los periodistas.  Los periodistas fijan su atención sobre el Papa como un niño fijado sobre un caro y bien deseado juguete, mientras el Santo Padre detiene su recorrido visual sobre un periodista de color.  El periodista de color se percata de que el Papa le mira con odio, y entonces esconde su rostro, dejando una sonrisa  protocolar y vacía.   El Papa retira su mirada al rostro del periodista negro y la dirige al grueso de los periodistas presentes, diciéndoles: Señores de la Prensa Nacional e Internacional!!! (El Papa parece cansado y aburrido).  Los hechos inmorales que se producen desde hace unos días en un pueblo del Continente Latino-Americano, donde el MATRIMONIO HA SIDO DISUELTO!!!!...(El Papa respira densamente.  El Secretario evidentemente nervioso, observa al Papa)....Allí la autoridad del ESTADO ha sido disuelta!!!! (Los periodistas sienten ganas de morir, con la excepción del periodista negro, el cual prosigue anotando las noticias con naturalidad y despreocupación). El Papa vuelve a mirar al negro periodista y lo recrimina con la mirada.  El periodista de color vuelve a esconder su rostro. El Santo Padre continua su discurso:  Allí la autoridad moral y espiritual de la Iglesia Católica, Apostólica y Romana también ha sido disuelta!!!.   Allí los hijos son colectivos como en la época del matriarcado!!!! (Los periodistas lucen falto de oxígeno. Parecen marearse, con excepción del negro, quien continua normal)....Allí las Fuerzas Armadas y la Policía se han entregado al disfrute del placer sexual!!!!!.  Por todo ello hemos decidido excomulgar al Cura que ofició la boda aquella de los Señores Wilson Adán y Juanita Eva!!!!.... (Los periodistas asienten con sus rostros). El Papa se adhiere a la espalda del hermoso sillón papal. Este habla:  También hemos excomulgado al Fiscal del Estado y al Juez de la Región, así como a las demás autoridades de la misma! El dolor se acentúa cada vez más sobre el rostro del Papa, mientras los periodistas graban para radio y televisión y otros toman notas sobre libretas de mil colores. Los periodistas invitados le observan, mientras el Papa continua: De igual manera hemos tenido que declarar fuera de la Ley Divina a toda la población, (suena un golpe de redoblante que estremece), ya que todos están entregados al hedonismo moderno!!! (Hace una pequeña pausa y los periodistas observan el dolor que le quiebra el alma).....Hemos solicitado de los cristianos que viven en las proximidades de tan convulsionada Región, no permitir que personas sanas hagan contacto con los hombres y mujeres de esta desdichada Región, donde el placer sexual ha sido convertido en única Ley y rito predominante!!!  En panacea a los dolores propios de la modernidad, cosa muy cuestionada por la Santa Madre Iglesia!!!! (El Papa toma un sorbo de aire contaminado por la presencia de los miembros de la Prensa y luego agrega: Es cuanto!!!!.....Muchas gracias!!!!). El Papa, como muñeco de pura lana, baja su rostro y la silla eléctrica automáticamente comienza a girar, llevándose al Papa y a su Secretario Personal, mientras los periodistas, con excepción del negro, extienden sus grabadores en busca de más noticias, como si fuesen a realizar preguntas.  Todos lucen infelices, frustrados, decaídos, menos el periodista de color, quien luce esperanzado y gozoso, como quien estuviese aguardando la vergüenza de una raza que todo el tiempo ha sido pisoteada y discriminada. El negro periodista imagina una PRIMERA PLANA DE UN ROTATIVO FAMOSO, que lleva una gran fotografía donde una mujer blanca, hermosa hasta lo imposible, realiza el amor con un negro, africano de verdad, en medio de la avenida más concurrida de la Región.  El negro periodista luce feliz y satisfecho, observando los rostros amargos de sus compañeros.      TURISMO Y TRABAJO EN LA REGION Las calles están repletas de turistas de todas las edades.  El Mundo entero parece haber llegado a la Región.  Todos están felices.  Las tiendas de regalos están repletas de compradores extranjeros.  Todas las familias compran estatuillas donde se destacan parejas desnudas realizando el amor.  Una dama, totalmente desnuda, observa la estatuilla que contiene los cuerpos desnudos de Adán y Eva, simulando su noche de bodas.  Ella se emociona, mientras el tendero le dice con ternura:”Es suya,  Señora,  regalo del pueblo a los turistas como usted!!! Ella parece enloquecer por el gesto de amistad y distinción.  Su rostro se ilumina con la paz que da la libertad y la justicia. Ambos sonríen llenos de felicidad.  Ella le dice con la mirada “ven”.  El se acerca. Ella se lanza lentamente sobre la alfombra, mientras él desnudo y con el falo ya erecto, trata de interpretar la escena de Adán y Eva en su noche de bodas.  El la penetra y ambos se mueven en busca del placer, mientras la gente, despreocupada, camina por entre las mercancías. Luego en una hermosa playa, hay cientos de bañistas desnudos.  Gozosos y felices se sumergen en las límpidas aguas caribeñas.  Otros se entregan al disfrute sexual sobre la arena. Luego en un salón, repleto de trabajadores, un joven líder, totalmente desnudo se dirige a la multitud: Los hemos convocado por el motivo de que la antigua administración de la Fábrica nos ha entregado la propiedad y administración de la misma!!!....Ese es el principal motivo!!!...Las obreras y obreros, totalmente desnudos, se levantan de sus asientos, complacidos y felices, al compás de eufóricos aplausos.  El salón parece estallar de alegría y furor popular. El Líder Obrero, visiblemente emocionado, mira el grueso de los presentes y pidiéndoles con la  manos que tomen asientos, continua su discurso, al tiempo que los obreros vuelven a sentarse:  Nuestros compañeros nos han informado que en los demás pueblos de la Región las fábricas también han sido entregadas a los trabajadores!!!!. Los rostros de los presentes lucen felices y complacidos, mientras el Líder Obrero agrega:  Y como si esto fuera poco los terratenientes, quienes otrora fuesen los peores enemigos del cambio social y económico, han entregado voluntariamente la propiedad y el usufructo de la tierra a los campesinos, puesto que éstas ya no le sirven para nada.  Qué les parece, compañeros?!!! Los presentes se vuelven a levantar de sus asientos, aplaudiendo con sobrada fuerza física y espiritual.        El Líder Obrero espera que terminen los aplausos, mientras busca entre las vulvas la que  más se ajusta  a sus gustos y medidas.   Luego que estos toman asientos y dejan de aplaudir, agrega:  Y para terminar, nosotros proponemos que de ahora en adelante nos hagamos responsables de la propiedad y administración de la fábrica y que decretemos una JORNADA LABORAL DE 20 HORAS A LA SEMANA.  Estas serán suficientes para alcanzar el pleno desarrollo de la comunidad que conformamos!!! Los obreros se vuelven a levantar de sus asientos en señal de aprobación de la propuesta.  Sus sonrisas son rayitos de luces espirituales. Más allá, en alta Mar, se observan cientos de personas que montaban en botes y yolas, lanzan sus miradas al fondo del hermoso y serpentino Mar Caribe.  Esos estas desnudos, se besan y hacen el amor.  Los demás le miran complacidos y felices. MEDIDAS CONTRA LA REGION DEL SEXO Es media mañana. En su Salón Militar, cientos de militares y policías, clases y alistados, esperan la llegada de un Oficial Superior. Están sentados, se observa la impaciencia. De inmediato llega un General, seguido de un Capitán.  Los soldados y policías advierten su presencia, y al son de la estrepitosa voz del  Sargento se levanta de sus asientos en “atención militar”: Atención!!!!....El General González Pérez y su Ayudante Ejecutivo, el Capitán Jiménez Dotel !!. Todos los militares y policías están rectos.  El General hace una señal de que tomen asientos.  Estos vuelven a sentarse, mientras el Capitán, con tono fuerte y persuasivo, le habla a los policías y militares presentes.  El General toma asiento, mientras se escucha la voz del Capitán Jiménez Dotel: Tal y como lo anunciara el Sargento, soy el Capitán Jiménez Dotel, Ayudante Ejecutivo del General González Pérez, quien es ahora el Comandante en Jefe de las tropas que irán a poner fin a la desobediencia que impera en una Región del País, donde el SEXO se ha apoderado del Pueblo, y donde a la vez la autoridad del Estado, junto a sus Fuerzas Militares y Policiales, han sido barridas por un ejército de hombre y mujeres sin más armas que su desnudez y su indiscreta actividad sexual!!!... (El Capitán se detiene en su discurso).....Esto tiene que terminar ya!!!!... Los rasos, clases y oficiales en el Salón asienten con sus rostros vacíos de moral para el combate, pero llenos de obediencia castrense y policíaca.   El General González Pérez mira con rostro grave a los presentes.  Estos le devuelven miradas graves, infelices, pero obedientes y sumisas.  El Capitán continúa su discurso militar: Allí hasta los soldados y policías se han entregado al disfrute del placer sexual, y han tirado al suelo y al río sus armas y demás pertrechos. Eso es grave!!!!... La voz del Capitán retumba, repitiendo:  “Eso es grave....Eso es grave...Grave.....Grave!!!!.   Un teniente se levanta preguntando: Capitán, cuáles son las instrucciones?  El Capitán, con rostro castrense y lleno de extrema preocupación, mira al General.  Este se levanta de su asiento y se dirige a los presentes:  Hay que ir a esa Región y por precisas instrucciones del Gobierno Nacional y del Vaticano poner coto a ese gran caos social, a sangre y fuego, si fuese necesario!!!!. Los soldados y policías le miran con estupor.  Los oficiales parecen convencidos de la necesidad de adoptar dichas medidas.   El General González Pérez mira al cielo raso del Salón como quien busca la inspiración  DIVINA   Baja la mirada, diciendo: Disparen a matar a todo aquel,  hombre o mujer, que habiéndose encontrado realizando el amor en las calles o en otros lugares públicos se negase a obedecer lo que le ordene el militar o policía actuante!!!!..... El General respira profundo, mientras el Capitán con su rostro endurecido por el odio, observa los preocupados rostros de los soldados y policías presentes.       El General vuelve a respirar densamente, mientras continua su discurso: POSEEN carta blanca!!!!....Pongan el orden a toda costa!!!!.....Ustedes no serán responsables en lo PENAL NI EN LO CIVIL por las consecuencias que se deriven de sus acciones militares!!!!  (Estos le miran como si el General fuese un imán que los atrae)  Es cuanto, Señores....Vamos al grano!!!!!....Buena suerte! Todos los presentes en el Salón Militar lucen insatisfechos y todos levantan sus manos para preguntar sobre el asunto, pero el General y el Capitán se marchan velozmente dejando atrás el Salón Militar, la indecisión y el pavor que atormenta los pobres cerebros de los soldados, clases y oficiales militares y policiales. El General y el Capitán caminan veloces, como si buscaran alejarse de futuros ríos de sangre. Sus rostros están repletos de infelicidades. Ahora miles de parejas realizan el amor a la luz de la Luna.  Cientos de soldados se esparcen por las calles.  Sus rostros revelan grandes y profundas preocupaciones. Un soldado apunta su fusil sobre los cuerpos desnudos de dos jóvenes amantes.  Estos no se percatan de su presencia.  Ya están a punto de alcanzar el orgasmo.  El joven militar comienza a erotizarse.  Su rostro se llana de luz. Ahora la mujer observa apuntarles con el fusil.  No le preocupa y enseguida le dice con dulzura seductora: Soldado....Paciencia.  Ya estamos alcanzando el orgasmo!!!!  El joven militar asiente con el rostro y baja el fusil.  El acompañante no se entera de nada, pues está sumido en la búsqueda del clímax.  El soldado baja más el fusil y con la otra mano comienza a acariciar el desnudo trasero de la joven mujer que ahora aumenta su velocidad y sus gemidos de placer.  El civil contrae sus músculos y alcanza el orgasmo.  De inmediato el militar lo despega y le entrega su fusil.  El pene del civil expele una crema blanco-amarillenta, mientras el soldado dirige su falo al orificio vaginal de la joven mujer que arrimada a una pared espera por él.  El militar se adhiere al hermoso cuerpo desnudo de la mujer y la penetra toda, mientras el hombre de civil, totalmente desnudo, camina con el fusil en la mano, rumbo al basurero. Se observan a cientos de millares, clases y oficiales, realizar el amor con cientos de mujeres desnudas. De igual forma hay muchos hombres desnudos que sostienen fusiles. También en las calles, en los corredores urbanos y cloacas se observan cientos de fusiles y demás armas de guerra abandonadas.        En la Ciudad Universitaria todos: Mujeres y hombres caminan desnudos. En el césped, varias parejas desnudas se besan y acarician sus cuerpos. En el interior de un aula universitaria los alumnos están totalmente desnudos.  Por la puerta penetra el profesor. Este está impecablemente vestido, con saco y corbata.  Los alumnos estallan en risas burlonas.  El profesor advierte la burla hacia él y enseguida comienza a desprenderse de sus finas telas, mientras las mujeres, con claros gestos eróticos le invitan a disfrutar de sus cuerpos. En otras aulas un profesor totalmente desnudo explica al auditorio la anatomía femenina, tomando como modelo –laboratorio una hermosa alumna, quien con su cuerpo totalmente desnudo se erotiza cada vez más que el profesor le rosa los dedos por sus mamas y vulva.  Los alumnos prestan total atención.  Parecen robots encarnecidos. CASA DE GOBIERNO En el Salón del Consejo de Gobierno están reunidos civiles y militares.  Se destacan el Presidente de la República, quien posee al pecho la BANDA PRESIDENCIAL, y a su diestra el Ministro de las Fuerzas Armadas, quien carga en su pecho 5 estrellas del mejor oro.  A la izquierda del Presidente de la República está sentado el Ministro de Interior, quien es identificado por un rótulo que yace en su escritorio.  El Presidente y los demás presentes sufren una fuerte carga de dolor.  Luego el Presidente se dirige a los Miembros del Consejo de Gobierno:   Según nos ha informado el Ministro de las Fuerzas Armadas, hemos enviado más de diez mil soldados y policías a tratar de poner fin al caos sexual ése, que nos ha convertido en HAZME REIR DEL MUNDO ENTERO!!!!. Todos los presentes observan al Presidente, quien está a punto de estirar su rostro y emitir el llanto, mientras agrega:  Dado que nuestras Fuerzas Armadas y Policías parecen no estar en capacidad de batirse contra un enemigo que no posee armas, yo propongo al Honorable Consejo  de Gobierno, que como una forma de evitar que todo el país sea contagiado pro la FIEBRE DEL AMOR....(Los Ministros bajan sus rostros en prueba de vergüenza, mientras brota una risa frágil y burlona que interrumpe al Presidente.  Este da unos pasitos, como quien busca al autor de la misma).....Construyamos una MURALLA como la que separaba a las dos Alemania, o como la que construyeron los chinos para evitar las invasiones de los mongoles, a fin de que el  VIRUS DEL AMOR solamente afecte a los miembros o habitantes de aquella Región!!!!!. Un presente que posee al frente un panel que reza:  Ministro de Salud, levanta la mano.  El Presidente lo nota preocupado.  Le cede el turno.  El Ministro de Salud Pública habla:  El Ministerio de Salud está de acuerdo con el Presidente de la República!!!!!. El Ministro de las Fuerzas Armadas y el Ministro de Interior aprueban con sus frustrados rostros, mientras saborean la hiel de la derrota que les aguarda.  Los demás Ministros lucen anonadados.  Acabados. Deshechos.  Inermes. El Presidente continua:  Es cuanto, Señores del Consejo de Gobierno!!!. Los Ministros levantan sus rostros, luego sus manitas de papel de seda. Enseguida se escucha la voz del Secretario del Consejo que dice:  Aprobado, Señor Presidente!!!. Todos se miran con aire de triunfadores.  Lucen renacer sus almas cristianas y pecadoras.  Sus ojos comienzan a brillar frente a las luces que rompen la oscuridad de la madrugada.  Incluso, parecen seres humanos. FRONTERA DE LA REGION Al finalizar el día, cientos de miles de obreros civiles y militares construyen y dan finalización a una larga, altísima y gruesa muralla que separa la Región del resto del País. Enormes máquinas dejan caer montañas de concreto sobre inmensos cajones de fierro.  El bullicio es aterrador. Ahora, miles de obreros civiles miran a todos los lados mientras trabajan.  Parecen no entender las razones que llevaron al Gobierno a levantar dicha muralla de concreto armado. Un obrero se acerca a otro, inquiriéndole:  Y....Dónde están esas mujeres desnudas que hacen el amor con cualquiera???  El otro obrero señala hacia el suroeste, diciendo, con suma seguridad: ya vienen!!!!! El Obrero “1” abre sus grandes ojos, buscando en la inmensidad del horizonte las damas del amor, pero no logra ver nada.  Deja de mirar al horizonte y volviéndose al Obrero “2”, visualmente frustrado, le dice: Compañero, no tienes por qué engañarme!!!! El Obrero “2” le dice con sobrada firmeza, mientras señala el horizonte poblado con los colores del ocaso solar: No te engaño. Compañero!!!!! Ya vienen esas damas desnudas!!! El obrero “1” baja su rostro, mientras una enorme máquina deja caer toneladas de concreto sobre cajones de fierro. A lo lejos, cuasi allá donde el cielo se junta con el mar, formando una inmensa e interminable cola, cientos de mujeres y hombres desnudos marchan ordenadamente rumbo a la muralla en construcción.  El obrero “2” se acerca al compañero, diciéndole con alegría cuasi infantil:  Compañero!!!!.....Compañero!!!!....Ya vienen las damas desnudas!!!! Desnudas!!!!!!! Desnudas!!!!. El Obrero “1” ha levantado su rostro y observa a lo lejos. Allá puede ver cientos de miles de mujeres desnudas. Cientos de miles de obreros:  civiles y militares abandonan sus labores y corren al encuentro de las damas.  Las máquinas robots continúan su trabajo.  La muralla parece concluida. Al Este de la Muralla, están solamente las máquinas.  Al Oeste de la misma cientos de miles de seres humanos satisfaciendo antiguos deseos reprimidos por los tabúes sexuales. Los obreros llegan hasta la marcha de la desnudez.  Enseguida se entregan al goce del   PLACER SEXUAL.  Ellos se amontonan sobre la interminable muralla, mientras las mujeres reciben a los hombres para que las penetren y las amen. Luego de que han saciado su sed de amor, de sexo abandonan la muralla.  Felices y satisfechos, mientras detrás, adheridos a la muralla, se observan y se leen la estatua al desnudo de Wilson Adán y Juanita Eva y un enorme letrero plegado al cielo que reza:  “LA NACION DEL AMOR”. En el firmamento cientos de palomas blancas forman en pleno vuelo un enorme corazón.  Cientos de palomas negras alzan vuelo y allá en lo alto dibujan una mujer desnuda exhibiendo su sexo.SANTO DOMINGO, R. D. 1986.
  PERFIL DEL AUTOR             L. Jeremías Senaa Pérez, cuyo nombre de pila es Loiz Jeremías Sena Pérez,  nació el 03 de Diciembre del año 1955, en los Ríos, Municipio de la Provincia Bahoruco, cuyo Municipio Capital es Neyba, conocida como Capital de  Las Viñas Tropicales. Se graduó de bachiller en Filosofía y Letras en el Liceo Secundario Capotillo, Santo Domingo, Distrito Nacional, República Dominicana; desde 1979,  estudió Ciencias Políticas y Administración en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) y Universidad Mundial Dominicana; y Cinematografía en el Instituto Dominico/italiano, bajo la Dirección del Cineasta Italiano Geovanni Vari (fallecido). Es Presidente Fundador del MOVIMIENTO RENOVADOR DE LA DEMOCRACIA, INC. (MRD) y del Consorcio de Empresas Especiales Fronterizas, S. A. (COEEFROSA) y de las empresas especiales que lo conforman, grupo empresarial que pretende terminar con la miseria que azota a la región fronteriza; auspiciante del “Supercanal Fronterizo Juan Pablo”, prediseñado por él; autor de la Propuesta de Reforma Constitucional Presidencial-Senatorial, así como de la “Ciudad Gubernamental Juan Pablo Duarte (Gubernápolis).  Al anexar una “A” a su primer apellido hace acopio del apellido original que en la Biblia se escribe así: “Senaa”, ESDRAS 2:35, EDICION INTERNACIONAL DE LOS ADVENTISTAS DEL 7MO. DIA. www.lulu.com. coeefrosa@yahoo.es lineaverdeintegral@yahoo.es sogdommusical@yahoo.es   fundeurtcrd@yahoo.com.Tel. 809-857-2260 
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Escrito por: marion       30/08/07 02:18
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