


| Escritor: | dontpanic |
| Públicado: | 02/07/2008 |
La lupa en el universo
Mi relato comienza seis meses atrás, una noche que me encontraba en la discoteca, Aquella noche me cambiaria para siempre.
Después de la cerveza para apaciguar el calor de diciembre vi en la pista de baile una chica con una mirada particular, casi triste, su belleza era absoluta, y no me dejo ir. Hablamos de todo un poco-pero yo le hablaba a sus ojos- y tomamos sin contar cuanto, el primer beso que deje caer en su boca fue mas dulce que la miel, y nos besamos hasta que la lluvia nos salvo del efecto de los tragos. No recuerdo haberme sentido así antes, con nada ni nadie pude calmar esa sed, lo que sentí por ella no es otra cosa que sed, y ella era agua. El domingo siguiente hablamos por teléfono y yo aun conservaba el sabor de sus labios en los míos.
El sábado siguiente la observe sobre mi cama toda la noche.
Desde el primer momento en que la vi en esa pista de baile con las luces danzando sobre ella, me enamore por primera vez, esto no era un amor de verano o de escuela secundaria. Nunca había sentido tanto aire fluir en mis pulmones, o tantos latidos del corazón, nunca un nombre me significo tantas cosas juntas.Tal vez mi suerte fue demasiada, o muy poca.
Hace ya casi dos meses que salíamos juntos (los días mas luminosos que viví)una tarde de esas gris plomo, la voz al otro lado del teléfono dijo no poder verme mas, a causa de unas excusas que me negué a oír cuando colgué el teléfono de un golpe.
Florencia Ruiz Díaz rompió conmigo, Florencia Ruiz Díaz me rompió el corazón, pero el amor que sentía no estaba roto, ni siquiera dañado de algún modo, mi amor por ella seguía ahí como un cáncer devorándose mi alma.Me tomo varias horas poder reaccionar a la noticia: Florencia me había dejado. Cuando desperté de aquello que parecía ser un sueño, un sueño aterrador, sentí que con mis lagrimas también caía mi alma, mi alma al duro concreto.Tome mi sobretodo y cruce mi puerta sin saber a donde ir y sin querer saberlo,camine las calles desoladas y atravesé calles y avenidas desfiguradas por la noche, las plazas parecían contener viejos espectros de gente jugando en ellas y las hamacas se mecían al viento.Desperté cuando el sol ya mostraba su mejor rostro, en el banco blanco de una plaza que no recordé haber visto antes.
El insomnio se había apoderado de mi completamente, intente seguir yendo a clases pero fue inútil (mi concentración era nula), al no poder dormir de noche, esta parecía prolongarse mucho mas de lo normal y me daba mas tiempo para pensar en Florencia. Para huir de su recuerdo cuando llegaba la noche, si me venia a la mente su voz o sus ojos negros, salía lo mas rápido posible hacia la calle, sin rumbo, escapando de mi casa y de Florencia Ruiz Díaz. Caminaba hasta encontrar una plaza( o una iglesia) que me gustara y ahí me quedaba inevitablemente a pensar en el amor, a sentir el amor que siento.
En una de mis noches en la calle estaba yo sentado sobre las escalinatas de alguna parroquia, mirando las estrellas pensando en su energía, pensando que un amor es como una estrella cuando se acerco alguien. El era una vagabunda que después de tirar sus bolsos en el suelo se sentó frente a mi y dijo:¿porque debe llorar de esa forma un joven como vos?.-Lloro por amor señora.-Sabes, yo también llore por amor una vez, y he tenido una buena amiga que pudo ayudarme en los momentos mas difíciles, pudo ayudarme porque ve todo desde muy lejos, ve lo que dios puede ver, mira, casi todo tiene una cura y ella sobre curar sabe demasiado. Tienes que visitarla, su casa es en Du Mont 14bis.
Hace meses que me había decidido a no sufrir mas, pensé que tal ves ella pudiera ayudarme a olvidar a Florencia, quise intentar con todo lo que tuviera a mi alcance.Bajo las luces del día tome un taxi frente a la parroquia de paredes negras por el tiempo,Durante el viaje en taxi recordé una noche de lluvia que pase junto a ella escondiéndonos de la tormenta.
Baje del taxi en la esquina de Du Mont y Lumiere, comencé a buscar la casa en la cuadra de casa bajas, una cuadra inerte, detenida en el tiempo. La casa de Du Mont 14bis estaba en ruinas, un gato con un ojo verde y el otro celeste fue el primero en recibirme, volví a golpear la desvencijada puerta y pude escuchar que alguien venia a paso mas bien lento. Una señora de avanzada edad abrió la puerta y me hizo pasar, llamo mi atención la confianza de la abuela al dejar pasar a un completo desconocido de buenas a primeras,dentro de la casita ella me ofreció un mate caliente "le pongo menta, que es una planta hermosa" dijo sonriente mientras yo tomaba el mate.-Abuela, debería ser mas cuidadosa con la gente que golpea a su puerta.-Descuide jovencito, a usted lo estaba esperando,¿esta usted muy enamorado?, sepa que las hermosas rosas traen sus espinas, -tomo mi mano y con tinta negra dibujo un numero ocho horizontal o acostado sobre mi mano- lo que hacemos y sentimos, lo hemos hecho y sentido, lo haremos y sentiremos un infinito numero de veces, debe asumir el amor y el dolor, dejarlos pasar como pasan el verano y el otoño a través de nosotros, no se avergüence de ello, este orgulloso de tener un sentimiento tan grande dentro del pecho.
Tuve miedo, me asusto que supiera que iría a su casa, que sepa de mi terrible amor por Florencia, y de mi dolor. Quise huir horrorizado, pero escaparme de una ancianita no me pareció muy valiente.
.-Puede apostar que estoy todo lo enamorado que se puede estar, y que estoy sufriendo demasiado a causa de ello, pero no me consta que todas las cosas se repitan inevitablemente, tampoco se de que forma sabe usted lo que dice saber de mi.-Jovencito yo no se nada, lo que le he dicho lo dije porque lo vi con estos ojos, y si no toma en cuenta mi consejo veo que su destino estará sellado para siempre y seria una pena que un buen espíritu se pierda.Escúcheme ¡necesito que me crea!
por su propio bien se lo voy a demostrar.
Abrió un baúl mediano de madera labrada, saco un estuche color rojo sangre y de su interior tomo una lente que parecía ser de una lupa o algo así.-Esto demuestra que no miento, este espejo muestra lo que necesito ver, porque este es un espejo infinito, -pensé que estaba loca, muy loca y reí en mi interior- se que me creerá perturbada o lunática, pero yo voy a mostrarle la verdad, lo voy a dejar ser dios por una vez, cierre los ojos muchachito y cuando los abra vera lo que solo dios puede ver.
Cerré los ojos por algo como dos segundos y cuando los abrí vi esa lente frente a mi, sin tiempo a pensar un pensamiento vi la primera y la ultima luz en el universo entero,vi todos los ojos posibles y también los de dios,leí todos los pensamientos contenidos en la conciencia de un ser, vi el todo en la nada, y viceversa.Note que las horas corren en ambas direcciones, vi como nacía dios, como moría y resurgía una y otra vez con la existencia entera, vi todas y cada una de las piezas que forman el universo, todos los átomos todas las partículas todas las moléculas, y a todo ser que haya vivido y haya muerto, para volver a nacer.En algún punto creo haberme desmayado, los siguientes instantes solo puedo definirlos como confusos.
Salí de la inconciencia de un sobresalto, abrí mis ojos, era de noche y unos escalones se clavaban en mi espalda, mire hacia los lados tratando de ver algo familiar y vi que alguien estaba sentado cerca mío.¿Donde estoy? pregunte a la sombría figura.-En la parroquia de San Dimas -dijo la voz femenina- te quedaste dormido hace unas horas y no quise despertarte.
Me incorpore bastante mareado y corrí rumbo a mi casa, mientras corría pensaba en todo lo que había visto. Nunca pude discernir si lo que paso fue un sueño o no, los siguientes días medite sobre todo lo acontecido y una cosa si apareció frente a mi con claridad: que todo lo que había visto -haya sido un sueño, o la realidad- debe se real, porque según mi entender todo lo que vi es posible a causa de que el universo es infinito, y un universo infinito debe contener todo lo imaginable y lo no imaginable también, pensé.Ya convencido de que nuestro tiempo es circular y que todo se repetirá una infinita cantidad de veces, me di cuenta que todo el dolor que siento se repetirá por siempre, lo volvería a sentir siempre, sin remedio alguno mientras mas segundos minutos y horas de dolor pasaran estos serian multiplicados por siempre.Pensé entonces en encontrar la forma de detener este tormento, porque me pareció demasiado para mi en este momento y en el futuro, no podía permitir este sádico destino.Pensé también en Florencia Ruiz Díaz, note que ella ( de forma consciente o no) era la causa de este amor, amor que dio lugar también a mi dolor, terrible dolor del alma, pensé que ella era mi victimario pero no por voluntad propia, sino a causa del amor que engendro en mi corazón.Estuve decidido a librarla de su culpa y a mi del amor y su sombra de tormento. Al tercer día de haber recuperado el sueño, al despertarme en la mañana, la solución del problema vino ante mi.
Entre a la disco apenas abrieron sus puertas, pedí Ron con Cola y espere.Ella llego cerca de la una treinta de la madrugada con alguien que la tomaba de la mano.Al tenerla frente a mi me di cuenta que ella es lo mas hermoso que he visto mas hermosa que cada una de las cosas que guarda este universo(teniendo en cuenta que las he visto todas),cuando pensé en esto llore, llore como nunca antes llore.
Apunte a su pecho y el arma brillaba en las luces, dispare mas de tres veces, y vi como su vestido cambiaba de color, el siguiente disparo fue sobre mi sien.
Desperté en un blanca sala de hospital, hice lo que hice para disminuir lo mas posible mi sufrimiento y su culpabilidad proyectados en la eternidad.Sepan que mi intención no era despertar en este hospital, yo debía despertar otra vez en mi nacimiento, en brazos de mi madre, cuando todo lo que es,lo sea de nuevo.
Leandro Manuel Greco
(Carta hallada entre las pertenecías del recluso numero 74.523 en la jornada de su deceso, penitenciaria nacional numero 212)
Dedicado al maestro Jorge Luis Borges.
Luis Laveggi.
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