La Llamada.

Los últimos días habían sido muy agotadores, lo que provocó que la joven Norah se quedase dormida a los pocos instantes de posar su rojiza cabellera sobre la almohada de su cómoda cama. De repente sonó su celular. No quiso salirse de la cama, estaba muy cansada. Pero el ring-ring del teléfono insistía. Sin mucho ánimo, se levantó a contestar. La llamada, según pudo ver en el código al inicio del número, provenía de México. Eso era extraño. No conocía a nadie que viviese en México. Era ella una canadiense viviendo en Estados Unidos que no tenía idea de cómo hablar español.

 

-¿Aló?

 

Nadie contestaba. Sólo alcanzaba a oír un vago sonido, similar a música de cámara.

 

-¿Aló?

 

Una vez más, no hubo respuesta. Cortó. Pero a los pocos segundos, el celular volvió a sonar. Ella contestó dispuesta a insultar a quién la molestaba en esos momentos. Pero por sobre la música clásica habló esta vez una voz profunda y cautivante, a la que reconoció inmediatamente.

 

-Que impaciente, Norah.

 

-¿Señor Lerroux?- preguntó, sorprendida pero a sabiendas de la respuesta que recibiría.

 

-Philip, sí.

 

-Debí suponerlo.- susurró.

 

-¿Por qué lo dices, Norah?

 

-Por la música.

 

-Oh, por supuesto. Bueno, nuestra situación no puede ser más romántica ¿verdad?
La bellísima fiscal pobre que intenta olvidar su tormentoso pasada mientras lucha contra el rechazo y la descortesía por parte de sus colegas varones enamorada del noble criminal que debe hacer pudrirse en prisión…

 

-Yo no lo amo, señor Lerroux…

 

Comenzaba a sentir un feroz nerviosismo. Las manos le empezaban a temblar y a sudar.

 

-¿Ah, no? ¿Y cómo explicas el apasionado beso de la semana pasada?

 

-Usted me besó, no yo.- dijo automáticamente, recordando el incidente.

 

-Pero tú te dejaste. Incluso lo disfrutaste, Norah. Es más, me atrevería a decir que te pusiste aquel perfume barato sólo para intentar deleitarme, pues no puedes valerte de uno mejor en tu actual estado económico.

 

-Está equivocado. De hecho, llamaré a James al terminar la llamada con usted y le daré toda la información que he logrado recopilar hasta el momento…
 

-Ambos sabemos que no. No llamarás a Delacroix aunque te confiese que lo visitaré en poco tiempo…

 

No podía ser. Ella no podía dejar que Philip se acercara a James, quien había sido su único apoyo, su compañero, su ángel de la guarda durante el último tiempo. Debía atraparlo, debía llamar a James y ponerle fin. Pero ¿y si en efecto hacían “pudrirse” a Philip en prisión? ¿Podría vivir ella con ese peso? Ella amaba a James… ¿o a Philip?

 

-Hasta pronto, Norah, tengo que iniciar mi vuelo hacia ti… Y hacia “Jim”.

 

Norah despertó sobresaltada. “Sólo fue un sueño” pensó. Sin embargo, algo andaba mal. Su celular estaba a su lado. Lo tomó y se percató de que la carcasa estaba un poco húmeda. Lo siguiente la dejo perpleja. Habían unas llamadas perdidas… desde Mexico.
Registrarte y comentar la historia

Comentarios:

Escrito por: princesaazul       24/03/08 05:43
Hacerse amigos Hacerse amigos                 Enviar correo Enviar correo
TE DOY MIS MAS SINCERAS FELICITACIONES Y TE DIGO QUE HAS CRECIDO MUCHO, AVANZASTE MUCHO EN TUS HISTORIAS Y VEO QUE LE HAS PUESTO UN TOQUE MAS ROMANTICO SIN PERDER LA ESENCIA DEL MISTERIO,SIGUE ASI.ME GUSTO MUCHISIMO TU HISTORIA Y DE VERDAD VUELVO Y LO DIGO...CADA VEZ ESCRIBES MEJOR.AMIGO TE MANDO MUCHOS SALUDES DESDE EL PAIS DEL CAFE.
Escrito por: Rina       17/02/08 04:50
Hacerse amigos Hacerse amigos                 Enviar correo Enviar correo
Genial ,todo el halo de misterio y confusion que envuelven a tu historia es muy interesante...la llamada crea momentos de tension por unos segundos, al ver que nadie respondia...el final me gusto por esa interpretacion libre que le das.
Me gusto mucho
Nos estamos leyendo
Besos
Páginas: 1

Imprimir

Enviar historia
© Historias, poemas y otras contribuciones pertenecen al autor, el resto pertenece a Escribe Ya.
Condiciones    -     Privacidad    -     Acerca de Escribe Ya    -     Preguntas frecuentes    -     Anunciar    -     Publicar relatos
Nuestra red: Dietista online