


| Escritor: | Nauxica |
| Públicado: | 15/06/2008 |
Y cuando cierro mis ojos veo mi hermosa isla de aguas calmadas, su cielo es de un intenso azul y sus playas de arena blanca. Se está bien en ese paraje idílico, cuando el sol calienta apetece nadar en las aguas trasparentes y limpias que la rodean , en compañía de sirenas y ondinas .
Te adentras en ella y la vegetación te embriaga, robles, hayas y encinas señorean el lugar. los olivos también son sus inquilinos generosos que te regalan el mas dulce de los vinos que jamás el hombre haya probado. entre su profusa vegetación te encuentras con un riachuelo de cristalinas aguas, alivio de pies cansados y en el que haces un descanso, mientras saboreas algún fruto a la sombra de un árbol
Mi isla es refugio de navegantes que buscan paz, y con ellos bebo ambrosia sentada en la suave hierba, escucho bellas melodías que salen de la garganta de algún pájaro que nos observa quieto sobre del árbol a la sombra del cual Ulises descansa. Demasiadas batallas, le dejaron sin fuerzas., le miro mientras duerme, parece tan tierno....¡Quien dijera que es astuto como un zorro, fiero e implacable
Que terrible misión me encomendó Minerva. Pero, no se puede desobedecer el mandato de una diosa. Su ira podría ser terrible. Y aún a sabiendas de que Feacia es solo un breve paréntesis en su camino a Itaca intento que estos días le sean placidos y felices, ¡quien es Nauxica para rebelarse a los designios divinos....!.

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