La huida de los Marines del Golfo Persico (Capitulo II)

E
n el contexto internacional, la política de los norteamericanos también es hostil a su simetría apergollante.


La guerra en el Golfo Pérsico tiene en vilo al ámbito mundial. Miles de soldados y civiles caen injustamente por la acción de la resistencia Iraquí.


En todo el globo terráqueo se suceden manifestaciones para ponerle coto a esa “ilegal e inmoral guerra” - como lo pronunció el Papa Juan Pablo II antes de su muerte.


Es un conflicto que empezó el 17 de Enero de 1991, y que hoy, 17 de Enero de 2009, no se vislumbra en el horizonte un cese al fuego.


El Congreso de U.S.A. le envía un comunicado al Presidente, en donde la expone que la guerra debe cesar, y que nuestros soldados regresen a casa. Pero el jefe de la White House veta el manifiesto y en forma autoritaria, consigna mas uniformados a la lucha.


Él sabe (El Presidente) que esa guerra no la pueden perder, porque cuentan con las mejores y mas sofisticados armamentos bélicos… pero lo que ellos no saben es que se están enfrentando a unos guerreros milenarios que tienen mas de cuatro mil años peleando, y que por ver a su patria libre, no le temen a ninguna bomba por mas “Inteligente” que esta sea.


Los gringos están conscientes que si pierden esta guerra, toda  su credulidad internacional se vendrían abajo, y por ende, sus relaciones políticas con los países aliados. Es por eso que seguirán luchando para continuar teniendo ese renombre mundial de ser el “Policía” que decide imponer o quitar un determinado gobierno que no es congénere a su diplomacia.


Se suceden muchos ortos y ocasos, y con ellos puestas de sol y salidas de luna. Los años se esfuman continuamente, mientras que otros se materializan de inmediato.


Las 12:00 AM. , hora de BAGDAD. Cinco “soldados” Irakíes se dirigen a pasos lentos hacia un determinado lugar. Al llegar, observan a cientos de Marines que están almorzando la sapidaza comida. Los “militares” se miran entre si… y a una señal de uno de ellos, oprimen un botón que esta en sus relojes de pulsera…


… Y  las explosiones y descargas se producen en varias partes del campamento militar. Todo el comedor vuela por los aires en ignífero fragor. Las llamaradas con infernal prolijidad se propagan y se elevan a las alturas.

Alares por todas partes se dejan escuchar en diferentes sitios de la que era una base militar norteamericana. Los pocos soldados que quedan con vida, corren de un lado para otro, sin saber a donde ir.


A lo lejos se escuchan los ululares de las ambulancias que vienen al sitio de los acontecimientos. Decenas de vehículos llegan a los puntos de las detonaciones; mientras que en las alturas, una veintena de los poderosos helicópteros Apache AH-64 sobrevuelan toda la manzana.


Cinco estallidos se sucedieron en una diferencia de tiempo de un segundo, siendo la ultima detonación en el comedor, en donde transcurrieron 5 segundos.


Una necrópolis llena de despojos humano se observa en una extensión de 30 km2. Más de 38 mil muertos entre marines norteamericanos y soldados Irakíes, cayeron miserablemente en esta hecatombe inmoral e ilegal. Fue la acción más letal que se ha producido en los años de guerra que tiene el ejército gringo con la resistencia árabe.


Un cierzo nauseabundo se deja oler en los alrededores, es un hedor a pólvora con carne chamuscada. Cuatro F-16 “Falcón” cruza el cielo de Bagdad  a una velocidad de Mach 2.02, dejando atrás a un infernal ruido que pareciera decir venganza… represalia… desquite por el hecho consumado.


Quince días después, el pueblo de los Estados Unidos inunda las calles y avenidas para protestar por esta inefable mortandad. Millones de ciudadanos con pancartas y en un solo grito hacen estremecer al país de norte a sur, clamando por el regreso a casa de las tropas. Las ciudades de Washington, Nueva York, Chicago, Los Ángeles y Filadelfia se zarandean por los millones de estudiantes que, con pancartas y el grito “go hom” desborda las avenidas y calles clamando por el regreso a casa de las tropas acantonadas en Irak. También en Baltimore, San Francisco, Houston, Milwaukee y Pittsburgh, las escaramuzas son incontrolables por el diluvio creciente del bravo pueblo norteamericano.


Semanas y mese continúan las refriegas. Las ciudades arden por los cuatro lados; el caos es total, el transporte colectivo y el metro se paralizan; las industrias cierran sus puertas, los bancos y las grandes tiendas de alimentos también se aferran al paro general que hace estrago en la economía de USA.


Grandes nubarrones de humo se elevan a las alturas, provenientes de todos los ángulos de las ciudades norteamericanas. En Nueva York y Washington, la electricidad es bruscamente eliminada, tornándose las dos metrópolis en total oscuridad. En las avenidas y calles se observan vehículos destrozados, comercios destruidos y desvalijados por las enfurecidas pobladas que se manifiesta en contra del agrietado gobierno. Millones de ciudadanos son repelidos con bombas lacrimógenas y chaparrones de agua. También desde los helicópteros, le son lanzados explosivos y chorros de gases. El ejército y la policía chocan en forma salvaje con el valiente pueblo, en esta sangrienta e implacable y desigual lucha…ese valeroso y valiente pueblo se ha lanzado a las calles a demostrarle a ese gobierno que ellos no son unos eunucos… ellos también tienen raíces profundas y atávicos de los “Siux” o “Pieles Rojas”, que dieron sus vidas para defender sus territorios allá en las praderas del norte… y hoy, esa estirpe libertadora le brota a borbollones por los poros, y no van a desmayar hasta que el abrupto gobierno cese la guerra en el golfo Pérsico y por ende, el regreso de los marines a su patria. Ese noble pueblo no se rinde y están dispuestos a morir, con tal de ver a sus padres, a sus hijos y hermanos de retorno a sus casas…


…Y las batallas continúan sucediéndose en los 4 frentes del país: desde Nueva York y San Francisco, y desde Minesota hasta el pueblo del Paso en el límite con México. Los muertos son incalculables… uno a uno van cayendo por las balas de los fusiles que son usados en contra de la marea humana que reclama equidad e igualdad para todos. Estudiantes, ama de casa, trabajadores y niños son masacrados sin misericordia y en forma miserable…


…Y lo inminente sucede…


-Grand marines, go hom- y la orden traspaso el espacio aéreo y llego a todos los rincones de la tierra. La potente voz se escucho como una jeremiada lastimera, pareciendo quien la pronunció, fue con ufanía desendiosada. La orden no se hace esperar y, los bravos marines abandonan a Irak con la derrota reflejada en sus rostros y con la espada derribada en sus espaldas. Fue el segundo golpe para el Tío Sam, pero aun se mantiene en pies de forma trastabillesca...  continuara.









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