LA GAMIOSA.

Categoría(s): CUENTO INFANTIL.

 

     

.
   

.

LA GAMIOSA.

Por donde llegó, como es, que hace, a que hora viene. Bien, yo sé que todo eso viene a tu mente y no te culpo, pero mi padre nunca fue muy preciso en cuanto a la gamiosa, lo raramente coincidente es que cuando él quería que fuéramos a dormir temprano, como debe hacer todo niño, comenzaba a rondar la casa y así llenos de misterio y fantasía lograba su objetivo, otros padres amenazaban, castigaban, pero el mío no.

Si puedo decirte, que la gamiosa nunca se comió ningún niñito, ni tenía dientes largos, no era mala, ni echaba fuego por la boca. Más bien ella y digo ella porque papá siempre decía la gamiosa, era como una mezcla de madre, nodriza y ser extraño. Así la misma se fue formando como alguien más de la familia que nos acompañó por muchos años, pero con un gran cariño, el cual aún recuerdo, pues fue un fruto de mi padre puesto a nuestra entera disposición, para darle la forma, color y tamaño que nos conviniera.

Mi Gamiosa, no era muy alta, más bien gordita, peludita de bellos amarillos y muy brillosos, sus ojos muy grandotes, de pestañas muy largas y de diferente color, según anduviera el animo, por ejemplo si la cuestión era que estaba contenta, pues el azul era muy intenso y su mirada muy compasiva, por el contrario si como suele ocurrir fallábamos en alguna encomienda de mamá o otro mayor, se le tornaban muy negros y brillaban como espejos y entonces me castigaba, pues no me pasaba la mano, ni me hacía cuentos yo trataba de que riera y ella nada que ver.

Acostumbrábamos después de cenar, al fresco de la tarde irnos reuniendo en una lomita frente a mi casa, muy cerca de la carretera, toda la familia a hacer cuentos, o a jugar diferentes juegos de participación o competencia pasiva, en la medida que cada cual iba concluyendo sus deberes, se incorporaba al grupo, el disfrute que esto constituía era tan grande que los más pequeños, ansiábamos que la tarde pasara rápido, pues aquellos debates, no tenían comparación ni con la televisión a color, venían hasta mis primos, tíos muy queridos y todos la pasábamos muy lindo. Una noche se comenzó a hacer historias de leyendas de la comarca, quiero decirte que era mi mayor disfrute, oír tantas historias con el aire fresco rozándote la cara y aquel cielo cuajado de estrellas, a veces mortificando a mi hermana, aunque  ella era mi almohada preferida, bueno en esa ocasión me quedé dormido y yo pensaba que papá me había cargado para la casa, pero cuando le pregunté al otro día me dijo que había sido la Gamiosa, yo le creí  pues ella era muy buena, aunque severa cuando nos portábamos mal.

Se me olvidaba decirte que yo vivía en nuestra finca en el campo, por lo tanto tenía mi caballo moro, el cual jineteaba muy bien, me bañaba en ríos de agua muy fresca, pescaba en ellos y cuando llovía nos bañábamos en el aguacero, sino tronaba. Y cuando los aguaceros eran muy abundantes nos convertíamos en equipo de salvamento, aquello era tan emocionante pues todos los hermanos y mis padres, cuando escampaba, salíamos a revisar el patio y en la arboleda con el agua corriendo a raudales para buscar pollitos, guanajitos, guineos pequeños que estuvieran ahogándose o congelados de frío y cada encuentro era tremendo hallazgo que le entregábamos a mamá para que los pusiera a secar y tomar calor y sabes quien nos guiaba para encontrarlos, pues nada menos que la Gamiosa, cuando yo le pedía que viniera ayudarme, ella hacía que ganara la competencia.

Los años pasaron y con ellos la Gamiosa también, pero no ha muerto y hoy la pongo en tus manos infantiles para que le des el color y forma que desees y veras que es muy buena, como lo fue conmigo.

 

CaribeOro

 

Registrarte y comentar la historia

Comentarios:

Escrito por: CaribeOro       09/03/08 05:59
Hacerse amigos Hacerse amigos                 Enviar correo Enviar correo
Mi padre jaime, no tuvo la suerte de culturizarse, pero ello no fue obstáculo para que poseyera una inteligencia natural que a nosotros fascinaba y manejaba temas que otros con más alcance no le llegaban a los talones, su poder imaginativo trascendía y ello le facilitaba esas creaciones, añadiendo que en cuanto a la crianza de los hijos se adelantaba mucho a la época y al medio, donde lo más facil resultaba los castigos corporales, en otra ocación le cuento una enseñanza que me dio para toda la vida, pues no acostumbraba a polemizar sobre alguna determinación que tomaras, tu la adoptabas y él adoptaba la suya para que solo te dieras cuenta del error.
Quedo con Usted buen amigo.
Escrito por: Oscarhugo       09/03/08 01:49
Hacerse amigos Hacerse amigos                 Enviar correo Enviar correo
¡QUé hermosa historia, Caribe ! Una buena lección para enseñar a los jóvenes padres para que críen a sus hijos despertando la imaginación de los niños en forma positiva.Cuando pequeño mi padre, un hombre autodidacta venido de las montañas, siempre nos hizo ganarle a los fantasmas y supuestos monstruos, que debieron huir de nosotros. Ya cuando fui padre a mi vez, a él le encantaba ver como enseñé a mi hijo mayor a no temer a la oscuridad; de a poco, con harta paciencia, logré convencerlo que la oscuridad servía para ocultar y proteger a uno también. Para mis hijos no existió el "Cuco", un ser maligno que anda en la oscuridad; que es Dios que está en la luz o en la oscuridad protegiéndonos. Quizás ahora comprendas porque no soy supersticioso y me río de las historias de terror, por muy bien escritas que estén.
Me gustó tanto tu historia y la inteligencia de tu padre que se la repetiré a mi hijo mayor que me dio mi primera nieta; nada de temores a los niños.
Un abrazo fraterno.
Escrito por: Renanalvarez       08/03/08 15:08
Hacerse amigos Hacerse amigos                 Enviar correo Enviar correo
gracias por tu relato me ha gustado.
saludos
Escrito por: CaribeOro       08/03/08 07:21
Hacerse amigos Hacerse amigos                 Enviar correo Enviar correo
Gracias muchachita, sabes con esto rindo homenaje al ingenio de mi padre, pues ese personaje fue creado por él y más o menos nos mantenía a raya.
Que seas bendecida.
Páginas: 1

Imprimir

Enviar historia
© Historias, poemas y otras contribuciones pertenecen al autor, el resto pertenece a Escribe Ya.
Condiciones    -     Privacidad    -     Acerca de Escribe Ya    -     Preguntas frecuentes    -     Anunciar    -     Publicar relatos
Nuestra red: Adelgazar sin trucos