
La estación del amor.
Qué mujer cuya adolescencia transcurriera anterior al ´70 no recuerda aquellas declaraciones de amor que tan nerviosos nos ponían a los jóvenes de entonces, muy locuaces unas veces, otras silenciosos. Claro, cuando la cosa iba en serio y en una respuesta estribábamos nuestra dicha o nuestra desventura... ¿Quién era tan sereno como para atreverse a hacer de repente la pregunta?
No hay nada más práctico ni más grandioso que el sentimiento de dos seres que se miran sin hablarse de su amor. ¡Qué importan los sonidos de los labios si se establece el sonido de los corazones!
El amor puro tiene el privilegio de fundir dos almas en una y nadie habla en voz alta consigo mismo. Me refiero al sentimiento que está próximo a constituir una virtud y cuya evidencia más romántica y sincera es aquella que se manifiesta en silencio. La razón es muy sencilla: cuando el hombre siente mucho, habla muy poco o no habla.
Para una mujer delicada no hay demostración de amor más seductora que la turbación de un hombre de talento.
Quejas, placer, enojo y ternura, todo lo expresa una mujer enamorada en el juego sutil de una mirada, en el dulce movimiento de una sonrisa, en una lágrima imprudente que corre por su mejilla, en el hálito imperceptible de un suspiro que se escapa a hurtadillas de su pecho.
El misterio y la reserva son condiciones íntimas del amor en todas las épocas; por ello, el respeto y la indiferencia no miran con los mismos ojos. Nuestras mujeres no perdonaban jamás la conducta ordinaria, la desatención y la descortesía. Sabían que si el amor se convierte en un asunto vulgar desaparecen sus más dulces atractivos.
Es que el hombre que ama verdaderamente no sabe, en punto a expresar su sentimiento, ni cuando lo comienza ni cuando lo termina. La mujer lo adivina; y es natural, al amor verdadero no urge correspondencia, se alimenta de sí mismo... ¡Que sólo iguales el amor conoce!
Comentarios:
Viniendo de un romántico como vos, te haré caso. Estoy a tiempo.
?Y por que no ofrecerle tambien un verso y una rosa, a tu Musa?...
Bien que la merece, amigo. Saludos.
Gracvias Lore por tu comentario tan feliz. Disculpa la demora, ya sabes en qué ando. Un abrazo, Norberto.
Si, ...me parece que así lo vivieron mis abuelos paternos, entre otras personas que supe su vida de juventud, ...
También, noté que es la expectativa de saber por fín, explícitamente que hay amor entre esas personas, después de haber fantaseado tantas veces, hasta el millonésimo preámbulo, sobre como sería ese momento, pensado hasta en su mínimo detalle, como si de verdad lo que ocurriera fuese tal como se hubiese pensado, y predisponer por entonces, su perfectibilidad.
Tanta preparación mental, tanto sufrir, para notar la diferencia, para sentir el esplendor de algo tan único, una vivencia de pertenencia y soledad. Y nunca, hay palabras, y nunca es perfecto,....pero que bueno está sentirse así, y hacer esas estupideces. La pena, lo vale.
un abrazo, lv-
Gracias nuevamente Noemí. Muy amable.
Escrito por:
beduina
10/02/08 20:24
Es la màs bella forma de morir de amor!!!, muchas veces al hablar nadie comprende lo que digo. Muchos hombres hay, es cierto, pero que pocos caballeros!!!!, que pueden atender a una dama no con manos torpes o exultantes besos, sino con la sola caricia de una mirada!!!.
Bello, muy bello.
Betsy, mi inglés es de la secundaria. Agradezco el concepto que viertes y las felicitaciones. Sin duda eres residente en Ontario... ¿y tu origen? (curiosidad de escritor). Por ahora en castellano nos manejaremos mejor. Te mando un correo personal.
Gracias Christian por visitar mi rincón abierto a toda crítica. Te saludo, desapareceré de escribeya unos siete días y a mi regreso pasaré a leerte.
Que buenas palabras para escuchar y saberse en la buena senda...para alguien romantico como yo que se siente fuera de tiempo y de lugar al pensar como tu.
"¡Que sólo iguales el amor conoce" son versos del romanticismo español, creo que de Campillo, el amigo de Bécquer... Nosotros somos, Guadalupe dos jóvenes contemporáneos, o tres con el santafecino sombreroazul (alguno más debe haber por aquí, pero pocos). Sin duda que pensamos igual y vivimos lo mismo. Además de ser románticos del ayer.
Nos ponemos de pie las jovencitas del 60 también, me has hecho recordar momentos especiales, no sólo el primer beso sino el momento de tomar la mano, el te quiero, gracias, tu reflexión buenísima.
Guadalupe
¡Geraldine! Te he extrañado y cuando prendo el MSN no te veo. Quizá sea porque lo abro por minutos. He estado muy ocupado y lo estaré hasta mediados de diciembre. También te sé muy romántica y sabía que te iba a gustar. Sin saber que me habías leído pasé por tu rincón de manera fugaz y me deleité con una poesía realmente excelente, nada sutil... ¡erótica! sin caer en lo vulgar. De antología... Chau.
Gracias Kay por tu visita. Leyendo tus versos sé que estás fuera de tu tiempo. Eres la compensación que nos representa, romántica Kay.
Qué lindo, me parece romántico y descriptivo.
"Nuestras mujeres no perdonaban jamás la conducta ordinaria, la desatención y la descortesía. Sabían que si el amor se convierte en un asunto vulgar desaparecen sus más dulces atractivos."
Dejame te digo, que no solo las mujeres de los 70`s...por lo menos, en mi caso...no soporto las patanerias, y totalmente de acuerdo en que el amor no puede convertirse en un asunto vulgar u_u
Saludos querido, te sigo leyendo ;)
Escrito por:
kaylita
12/11/07 01:06
Amigo que hermosa manera de describir al amor, sabes los tiempos han cambiado de una forma tan vertiginosa donde el respeto, la delicadeza, la ternura solo expresan cursilería y pasan a la forma brusca y poco personal.
Como me hubiera gustado vivir en esa época, creo que esa es la razón principal por la que me gusten los hombres mayores.
¡Saludos, te seguiré leyendo!
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