LA ENTREVISTA

Categoría(s): monólogos

¿Qué sucede cuando tienes que pasar una entrevista de trabajo? ¿Alguna vez nos hemos preguntado si estamos preparados para tan humillante experiencia? Voy a relataros algo que me sucedió una vez que tuve que asistir a una de ellas.

 

Para empezar la entrevista de trabajo la tenía en la capital y al vivir yo en un pueblecito a 30 Kilómetros no tenía más remedio que coger el coche para poder desplazarme hasta allí. Aquí nunca llueve, pero como no podía ser de otra forma justo el día en que no hace falta es el único que el cielo se enfurece. Así que con mucho cuidado conduje hasta llegar a la capital. Una vez salí de la autovía y entré en la ciudad no tenía otra que desplazarme por el tráfico urbano hasta llegar al centro de la ciudad, que era el destino señalado. Llegaba con una hora de adelanto, todo perfecto. Media hora más tarde me lamentaba por mi osadía, pues todavía no había encontrado aparcamiento.  Finalmente viendo que se me haría tarde  decido entrar en un parking subterráneo, a pesar de lo caros que son. La cosa dentro del parking no pinta mejor que por las calles, y tras mucho buscar al final encuentro un aparcamiento libre de metro cuadrado. Con ello consigo adornar mi vehículo con una nueva rozadura, y es que es imposible no salir de un parking sin haber topado con la dichosa columna de siempre.

 

Salgo del dichoso subterráneo y al mirar la hora me doy cuenta de que todavía me quedan quince minutos. Preferiría que fuera ya la hora, pues no se si podré esperar tanto tiempo debido a que de repente y con los nervios me han dado unas ganas tremendas de orinar. Pero  por desgracia no hay ningún aseo público a la vista, y viendo que puedo perder el riñón si intento aguantar hasta la hora de la entrevista, decido moverme hasta la universidad que está a cinco minutos de allí. Salgo andando a paso ligero, intentando resguardarme de las gotas de lluvia, pues olvidé el paraguas y cada vez cae agua con más fuerza. A lo lejos comienzo a divisar la universidad, por fin podré utilizar un aseo donde hacer mis necesidades urgentes, cuando justo en ese momento un coche pasa junto a mí a gran velocidad con tan mala suerte de pisar un charco y salpicarme entero. Ya no tengo que preocuparme de la lluvia, pues estoy mojado de arriba abajo. Entro a los servicios de la universidad y por fin consigo depurar mis riñones. Me arreglo lo que puedo en el espejo e intento secarme con el papel higiénico, cosa que no funciona.

 

Al mirar el reloj veo que quedan dos minutos, y el lugar al que tengo que ir está ahora a una distancia considerable, por lo que echo a correr. Que decir que ahora ha parado de llover y ha salido el sol, por lo que hace un calor de mil demonios. Al agua de la lluvia se suma el sudor que produce mi cuerpo. Con diez minutos de retraso logro llegar al lugar, y para colmo más de desgracias me encuentro el ascensor estropeado, teniendo que subir a la cuarta planta. Subo y toco el timbre. Me abre una chica joven con cara de pocos amigos y me dice: - Perdón se ha equivocado, la comunidad parroquial está en la primera planta - .
Yo le corrijo y no con poco esfuerzo consigo convencerla de que llego para una entrevista. Me dice que me siente y me da un papel para rellenar, cosa que hago, con tan mala suerte que el bolígrafo se me revienta y me pongo perdido de tinta por todas partes. La chica que ya está roja de espanto me invita a pasar a una especie de habitación de metraquilato de un metro de larga y medio de ancha. “Definitivamente quieren protegerse de un inminente ataque nuclear”, pienso yo. Allí entra una mujer de mediana edad y se presenta: - ¡Hola, soy Irene! Te cuento de qué va este trabajo, buscamos un contable con experiencia y ganas de trabajar, así como de crecer profesionalmente.
Yo ante lo previsible de su presentación y lo imprevisible de mi aspecto intento afirmar sonrientemente. Entonces me aclara: - Debe saber que en este empleo el aspecto personal es indispensable, por lo que si no es un puesto acorde a sus preferencias lo comprendería.

-No se preocupe, tuve un desagradable accidente al cruzar la calle, mi aspecto  es mejor del que pueda divisar -. Lo digo a regañadientes habiendo pillado su indirecta, a la vez que mi frente suda de un modo desorbitado, acalorado por la falta de oxígeno del dichoso lugar de penitencia en el cual se realiza la entrevista. A todo esto la calefacción del sitio también esta a tope, por lo que estoy a escasos instantes del desmayo.

-Le comunico que tendrá que trabajar mañana y tarde, por lo que debe quedarse a comer, lo que va unido al gasto de gasolina de desplazarse desde su pueblo hasta aquí. Se lo digo por si no le interesara…-. “Vale lo he pillado, buena forma de decirme que no precisan de mis servicios”.

- Piénsese si le interesa la oferta y el lunes me llama para confirmármelo, y así pasaremos su currículum para que lo estudien los altos mandos de la empresa.
-De acuerdo…Siempre que me dé el teléfono donde llamar claro.
-¡Cierto, usted perdone, lo olvidaba!- Y me da el teléfono de contacto de la empresa.

 

Por último salgo mientras nos despedimos de la “cámara de la tortura” que tienen para las entrevistas, y me dice: – ¡suerte, ya le llamaremos!

La frase típica en este tipo de casos, pero por mi no se molesten, porque yo si que no pienso llamarles. ¡Si casi acaban conmigo en tan poco tiempo, no quiero imaginar lo que pasaría si trabajara con ellos…!

 

Lo que si está claro, es que si esto es el trabajo en la ciudad… ¡Bendito sea trabajar en el pueblo!

 

 


Registrarte y comentar la historia

Comentarios:

Escrito por: ISISLA_2       02/05/08 02:08
Hacerse amigos Hacerse amigos                 Enviar correo Enviar correo
Que travesía inesperada, al parecer el tiempo suele ser cruel en algunos casos, y más todavía si son asuntos laborales; por más que se tomen las medidas necesarias o anticipada.
VIVIAN
Escrito por: nik       01/05/08 17:48
Hacerse amigos Hacerse amigos                 Enviar correo Enviar correo
que tortura, pero asi es, lo mas ilogico es que siempre tratan alos aspirantes como si no los necesitaran, aveces pienso que es una burla a la necesidad ajena. apenas te ven ya te quieren decir k no y siempre terminan conla frase mas desesperante y desconcertante que puede haber "ya lo estaremos llamando".
muy bue relato nik
Escrito por: Momo       01/04/08 18:01
Hacerse amigos Hacerse amigos                 Enviar correo Enviar correo
Entretenidísima historia. Odio las entrevistas y doy fé de que esas cosas pasan. Un saludo. Chares.
Escrito por: LIBRE       12/03/08 13:40
Hacerse amigos Hacerse amigos                 Enviar correo Enviar correo
Madre mia que pesadilla, pero es cierto que el que algo quiere, algo le cuesta, no todas las entrevistas son iguales ni todos los entrevistadores tan estirados, depende de las personas con las que te cruces....buena historia....pufff menudo trago. Un abrazo.
Escrito por: Linosangalli       10/03/08 20:48
Hacerse amigos Hacerse amigos                 Enviar correo Enviar correo
¡Bravo Clemen! es lo primero que leo de tí y me sorprendiste gratamente con una divertida historia llena de fina ironía y sarcasmos en cantidad, para una situación tan común en la vida diaria, que a casi todos nos ha sucedido una u otra vez algo parecido. Tienes un estilo muy fluido, gran manejo del lenguaje y llevas la trama con soltura y naturalidad, tanto que invita a seguir leyendo hasta el final.
Felicitaciones
Saludos desde Lima
Lino
Escrito por: ROCI_SOL1       06/03/08 14:26
Hacerse amigos Hacerse amigos                 Enviar correo Enviar correo
muy bien narrada y muy real
Escrito por: Janice       03/03/08 21:40
Hacerse amigos Hacerse amigos                 Enviar correo Enviar correo
BUENA HISTORIA TE ATRAPA HASTA EL FINAL.
mE GUSTA COMO NARRAS ERES GENIAL.
SALUDITOS JANICE.
Escrito por: Vilma       03/03/08 20:17
Hacerse amigos Hacerse amigos                 Enviar correo Enviar correo
detalles exquisitos para poner al lector en la historia totalmente.
Un saludo. Vi.
Escrito por: chispa       03/03/08 13:30
Hacerse amigos Hacerse amigos                 Enviar correo Enviar correo
Bufffff que agobio me ha entrado. Siempre hay gente que no es capaz de entender nada. Y si no es sólo fantasía espero que te hayan dado ese trabajo si es que realemnte te apetecia.
Escrito por: Rina       02/03/08 20:47
Hacerse amigos Hacerse amigos                 Enviar correo Enviar correo
Me pregunto como sera vivir en un pueblo...al parecer las cosas son mas tranquilas que en la ciudad...
Hasta el momento, solo he pasado una entrevista de trabajo y si que fue humillante jajaja
Interesante expreciencia amigo. Listo para rodarse en una pelicula :)
Te quedo genial, detallas y describes los ambientes y situaciones que hace una lectura amena y agradable.
Nos estamos leyendo
Besos
Escrito por: Oscarhugo       02/03/08 18:52
Hacerse amigos Hacerse amigos                 Enviar correo Enviar correo
Estoy plenamente de acuerdo contigo en tu últimas frases, yo que estoy preso en el cemento de la capital. Tienes razón con la humillación qu significa pedir, rogar por trabajo, claro te sucedieron una serie de pequeñas unconvenientes, de modo que si no crees en Dios deberías pensar que no era ese trabajo que te tiene preparado, de ahí tanta dificultad. Te digo esto porque 3 compañeros del Liceo salimos dispuestos a competir por UN puesto en el Srvicio Nacional de Salud de Lota, Chile, (lo cuento con la esperanza que se sonrojen un poquito que sea en ese lugar); nos llamaron durante dos días, dimos los exámenes psicológicos, nuetras capacidad para escribir (todos muy buenos ), para ocupar un puestecito de escribiente en un último rincón de la oficina; un señor con una cara de importancia impresionante y amenazante nos dijo que nos avisarían por carta cuál de los tres quedaría. Pasaron los meses, nos juntamos los tres condiscipulos y ninguno recibió la famosa carta. Acudimos a esa oficina y con sorpresa encontramos que NUESTRO puesto estaba ocupado por una rubia hermososa que nos miró con desprecio y el Jefe de la oficina todo corrido balbuceo que la superioridad decidió tomarla. Clemen, pasaron dos años y con uno de mis compañeros de estudios obtuvimos un trabajo que puso verde envidia a estos estúpidos; nos dimos la satisfacción de examinar su documentación; Dios siempre tiene preparado algo mejor para quienes vivimos bajo su protección. Una buena historia, aunque parezca increíble es edificante para los que creemos en el Omnipotente que nos puso SOBRE esos imbéciles. Valor mi joven amigo, un abrazo fraterno.
Escrito por: carontex       02/03/08 17:56
Hacerse amigos Hacerse amigos                 Enviar correo Enviar correo
Muy bien escrito Clemen y detallado y entretenido todo junto.

Dentro de poco nos pedirán el código genético y estos detalles sin importancia, como la imagen, no tendrán valor.
Escrito por: mariarosa       02/03/08 11:55
Hacerse amigos Hacerse amigos                 Enviar correo Enviar correo
¡¡POBRE AMIGO!!
lo siento, mejor quedáte en tu pueblo. Buen texto.
Páginas: 1

Imprimir

Enviar historia
© Historias, poemas y otras contribuciones pertenecen al autor, el resto pertenece a Escribe Ya.
Condiciones    -     Privacidad    -     Acerca de Escribe Ya    -     Anunciar    -     Publicar historias