


| Escritor: | missimiau |
| Públicado: | 23/04/2008 |
Me mirabas fijamente cuando tomé tu mano, te miré como si fuere la última vez navegando entre tus ojos; con una mirada entendiste las palabras en mi mente, mientras dirigiste tu mirada hacia el suelo, te levanté el rostro y rodó una lágrima por tu mejilla, te ví, como la primera vez, contemplando tu rostro a la luz de la luna cuando de pronto me abrazaste,rodeabas tus manos alrededor de mi cintura y con una fuerza sutíl me hiciste llorar; no me atrevía a decir palabra alguna, mas mi boca deseosa de no verte llorar, anhelaba con esmero el momento; rapidamente me separé de tí y en voz ausente te lo dije...
En ese momento me mirabas con atención mientras intentabas sonreír, pero tus ojos que no mienten lloraban la verdad, y la luna como si supiera de esa noche, nuestra última noche, engrandeció su brillo, y el viento, como un soplo de fuerza, exaltó su poder.
Levantaste tu mano a la altura de mi rostro y pusiste unos cabellos detrás de mi oreja, intenté sonreír con los ojos cerrados, pero mi paz perturbada deformaba mi rostro,el cual, demostraba como un todo la tristeza que en mi alma había.
No pensé mas que en abrazarte por última vez aquella noche, y mientras estaba entre tus brazos lloré junto a mi alma y tu pecho lloró junto a mi pecho; mis manos se entrelazaban con las tuyas y tu corazón latía junto al mío.
Las horas pasaron como la lluvia que nunca cayó, desesperadas, mientras me recosté en tu hombro, y por vez primera volvimos la cara y nuestras miradas cruzaron en un instante las palabras que nunca dijimos, los sentimientos, las alegrías y las tristezas que no volveríamos a vivir, tus ojos fíjos se detuvieron y los míos observavan tu mirar a ese entonces desconocido y pausaron su camino; por primera vez mostraban dentro un sentimiento más profundo que el resto, mientras la distancia se acortaba entre nosotros y tu aliento tibio rozo mi mejilla y sucedió, la vida esperaba este momento, nuestras bocas se rozaron mientras mi corazón latía al compás del tuyo y el instinto de un amor secreto brotó en aquel beso, tus labios se entrelazaban con los míos, tu boca, tan tibia, tan suave; el mundo se volvío mío en aquel instante y las nubes fueron subitos testigos de aquel beso, aquella última expresión de cariño y amor, aquel sello de amor entre dos amigos que ignorantes guardaban el secreto, aquel que, sin querer fué el pacto entre tu mudo y el mío, aquel, el último, el primero...
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