La despedida
No lo podía creer. Miraba a todas las personas a su alrrededor disfrazadas de pulcro negro, pero no veía a nadie.
Su corazón latía muy lentamente como queriendo rendirse y estar con su amado, ahí, en el féretro, recostada junto a él.
¡Qué magnífico relato breve!Contundente,preciso...¡Muy bueno!Un saludo:GABRIELA
Muchas veces pocas letras expresan una enorme historia...aqui vemos una hermosa historia de amor...
Nos estamos leyendo
Besos
Me encanta la forma como, con escasas palabras dejas leer la historia. Una precisión excelente.
Te felicito. Un beso
Se puede ver a la viuda envuelta solo en su dolor y sus ansias de estar junto a su amor. Excelente. Un abrazo