


| Escritor: | luisn |
| Públicado: | 09/11/2007 |
La fémina accede a su acogedor rincón de ensueños. El rostro luce muy sonriente. A través del espejo, observa los atributos que le dio la naturaleza.
Seguidamente se despoja de la blusa y el brasier dos voluminosas y puntiagudas tetas quedan a la intemperie, y se yerguen con inefable esbeltez como dos jugosas frutas como un desafío al ojo masculino.
Otra prenda queda en desuso. El espejo devuelve la maravillosa imagen de los glúteos que son extremadamente redondos una diminuta trusa se entremete y engalana ese espacio que hace que se partan en dos.
La última trusa es retirada OOOHHH !!! EL CUERPO DESNUDO de la mujer queda en toda su magnificencia, que solo es comparado con el embriagante vino que tomaba el dios Baco, o también como el esquicito néctar de las flores.
Un escaso bello pubis adorna el gene, que por cuya hendidura el reproductor masculino penetrara las células se unirán y se formara una gran chispa que encenderá la mecha
y un nuevo ser vendrá.
Dedicado a la hermosa mujer.|
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