La compañera

Alexia despertó sin sobresaltos, acurrucada percibió el aroma tibio de Bayron en la almohada que compartieron durante la tarde. Ya se había acostumbrado a estos arrebatos de placer incontrolable de su hombre y a que cada vez se alejara, dejándola inmensamente satisfecha pero descompuesta. Ya regresará… como siempre… pensaba mientras se desenredaba como podía el pelo con su viejo cepillo ya gastado.

Ya llevaban tres años andando juntos. Lo conoció cuando ella tenía una vida tranquila y normal. Trabajaba en un supermercado como cajera, pololeaba ya siete años con un compañero suyo de la escuela, el había sido su único novio, tenían planes de casarse. Pero desde que apareció este churrazo moreno chileno de ojos tristes, su vida cambió. Con cierta galanura natural y un aire de don nadie la había conquistado, Bayron fue incrustándose y embaucándola, mintiéndole y   regocijándola, hasta hacerla sentir más mujer de lo que había sido. Nunca se había transformado en nada serio, y hasta ciertas lagunas y huidizas excusas se interpusieron entre ella y su amor. Con el tiempo poco a poco se empezó a dar cuenta del tipo de persona que era Bayron, sus amistades la aconsejaban que no era una buena pareja para ella. Muchas veces ella se había comprometido consigo misma a simplemente borrarlo de su vida. Pero las mismas veces se había dado cuenta de que era imposible, ante él se desintegraba molécula a molécula, y volvía integrarse y a ser suya en sus brazos firmes.

Bayron era un delincuente. Ella lo sabía y lo había asumido. Y hasta pensaba que era el mejor delincuente. Al fin y al cabo era su trabajo, su forma de ganarse la vida, y la culpa no la había tenido el, la sociedad chata en que vivían no habría puertas para los jóvenes de escasos recursos y estos optaban por lo mas fácil, el delito. La especialidad de él eran los lanzazos, robos rápidos y sin fuerza bruta, un trabajo delicado que le permitía tener un muy buen estado físico. Nunca había herido a nadie y solo una vez lo habían detenido por culpa de un imbécil que chocó con él en la carrera. Pobrecito, había tenido que pasar dos días en el pasillo cuatro de la cárcel del manzano, al tercer día salió sin cargos porque la víctima del robo no había presentado denuncia.

Prendió la radio y comenzó a tararear un reggeton. Pobre diabla… se dice que se te ha visto por la calle vagando… llorando por un hombre que no vale un centavo… pobre diabla… y llora por un pobre diablo…  Sonrió para si misma, esa es la canción que siempre le cantan cuando su hombre desaparece. Entró al baño para tomar una ducha, se desvistió y observó su cuerpo delicado en el espejo de cuerpo entero. Estaba muy bien formada, buena mano tenía el cabro… y se siguió riendo, entró a la ducha y dejó correr el agua que acariciaba tibiamente sus turgentes senos, enjabonó sus brazos, y jugueteó un momento con su ombligo. Desparramó la espuma por sus tersas piernas, “me encantan tus piernas…” recordaba la voz de Bayron, y veía en su recuerdo su boca recorrerlas…  toco de nuevo sus piernas… “debo pensar en depilarlas otra vez” pensó con el ceño fruncido, y revisó bien sus otras partes depiladas. Debo hacer una depilación completa parece... En eso estaba cuando sintió un ruido en el departamento. Cortó el chorro de agua, y preguntó sin respuesta… ¿Bayron?... Se puso una toalla en la cintura y aun con un poco de jabón en el pelo, salió del baño hacia el living-comedor. No había nadie. Se asomó a la ventana y vio escurridiza la figura de Bayron bajar por la escalera del block de edificios en el que vivían. Bayron… volvió a gritar… él levantó la vista serio… le guiñó un ojo y en un golpe de labios le envió un beso que silenció cualquier tipo de pregunta que pujaba por salir desde el pecho de Alexia, que quedó a medio vestir mirando por la ventana hasta que Bayron se perdió en la esquina de la cuadra. Se quedó un poco desconsolada por la rápida partida, hasta que se dio cuenta de unos niños que la miraban con cara divertida. Recién cayó en la cuenta de que la toalla se había escurrido un poco de sus axilas mostrando una parte de sus senos. Cabros de mierda! que están mirando?... les gritó, mientras se reían y la piropeaban.

El sol escondía su ocaso tras las nubes del horizonte, el viento frío de la tarde penquista se colaba por las hendijas de la puerta y las ventanas de su departamento de treinta y cinco metros cuadrados que con esfuerzo había postulado. Alexia soplaba su taza de café y miraba sin ver, por la ventana hacia el lugar por donde su hombre se había esfumado como ya demasiadas veces lo había hecho. Solo el resplandor repentino la sorprendió, el crepúsculo iluminó los techos de las casas de su barrio sacándola por un momento divino de sus lúgubres pensamientos. Nunca había observado tan bella su población perimetral. En su mente se despejaron los buenos momentos que había pasado con su hombre. Y un pequeño vacío se alojó en su vientre, una idea o un presentimiento, no lo sabía. La angustia comenzó a anidar desde ese momento en su ser.

Durante toda una semana, no supo nada de él. Cumplía con su horario de trabajo y volvía rauda a su departamento a ver si hubiese aparecido. Su ánimo no mejoró cuando por televisión y radio se sumaban las noticias de choques, robos, asesinatos. Y cuando se enteró que el mariconcito Juan, un amigo de la infancia de Bayron con el que se había juntado un par de veces en el último tiempo, había sido detenido por el asesinato de un profesor universitario. Sus ideas y presentimientos se transformaron en tragedia. La negación primera de la participación de su hombre en un asesinato la cobijó. No, mi Bayron, no... es tan tierno, tan humano… no puede ser… pero tal vez… pero con ese maricón… se metió con ese maricón... no… solo se metieron a robar y se encontraron con ese tipo, claro como tiene plata… que se cree... se defendió y ese maricón lo mató… pero si lo detuvieron... el Bayron… al Bayron lo van a detener… no… Alexia, cálmate… no tiene nada que ver... pobrecito, donde estará… maldito porque no viene… No, mi niño no, el es incapaz de matar… solo roba para vivir, pero no es un asesino… No, No, NO…

Se apoyó en su radio esperando cualquier noticia del asesinato. Algo en su ser sabía que Bayron había participado, pero no podía desconfiar así hasta saber bien que pasó y donde estaba él. Porque no la había llamado?... porque siempre la hacía sufrir así?... porque se había enamorado de él?.. no. ya no mas!... no podía alejarse tanto tiempo… y dejarla asi como asi.. sin ninguna disculpa… ni siquiera ha llamado… NO AGUANTO MAS… YA NO QUIERO ESPERARTE MAS…

Su grito fue ahogado por el sonido de la puerta principal al cerrarse, miró el reloj de su velador… 3:34 AM, su corazón se agitó… lentamente la silueta de su hombre apareció por la puerta de su habitación. Escuchó en un susurro... un Ya no me quieres?... Alexia se abrazó a su almohada fuertemente… trató de decir no… pero la caricia en su pelo la destruyó… arrulló su cuerpo en el pecho sudoroso de su hombre… quiso preguntar mil cosas… pero un beso calló sus labios… estuvo así durante todo el resto de la noche. Al amanecer Bayron la despertó, le recordó su prima que vivía en Rancagua… debían escapar, salir de la ciudad… Bayron?... él hablaba y no le permitía decir nada… vamos a rehacer nuestras vidas… vamos a salir de este hoyo… miraba por la ventana la población… Bayron?... seremos tan felices nenita mía… Bayron?... no preguntes nada… vamos… deja tu trabajo… yo respondo por ti… Bayron?... Lo mataste?... él continuó silenciosamente arreglando una maleta con unas ropas… Bayron, te hice una pregunta… El levantó lentamente la vista y la perforó con una mirada desilusionada… como crees que yo haría algo así… NO… no tuve nada que ver… y el Juan?... que pasa con el Juan?... te metiste con él?... como se te ocurre… yo soy tu macho… la besó fuerte y la tomó nuevamente en el sofá.

Alexia respiró aliviada y concentró sus esfuerzos en terminar de empacar todo lo que necesitaban. Una nueva vida se le asomaba. Buscó sus cosas más personales, debía avisarle a su madre que viajaría, aunque sabía que ella no lo aprobaría. En la radio no se nombraba a su hombre, su hombre era inocente, libre y por fin estaba dispuesto a hacerla feliz.
 
 
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Comentarios:

Escrito por: Norberto       07/10/07 00:26
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Lo dije en el Foro del Libro y quiero dejarlo aquí. Es mi opinión sobre el texto: Una historia urbana, de tantas, pero realista y bien contada, con su cuota de romanticismo, erotismo y cierto suspenso. Si Katar revisa su contexto hallará algunas palabras de más que sabrá eliminar.
Escrito por: claudia_ciru       01/10/07 00:24
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Me gustó mucho el cuento, no tanto el final pero no sé por qué. Me gusta como describes los sentimientos de ella, como los mezclas con lo que está pasando. Me parece un cuento con gran fuerza. Muy real.
Escrito por: guadalupe40       26/09/07 02:09
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Sabés cuantas Alexias hay en el mundo, será la necesidad de amar o ser amada? y claro con Bayron era feliz , el hacía el amor como nadie para que más...Guadalupe de Santa Fe capital
Escrito por: DILCIA       20/09/07 01:45
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Ya me acordé de la palabra, es frescura y picardía.
Escrito por: DILCIA       19/09/07 21:45
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Me gusta ese ají o pimiento que tienes al narrar, esa cosa liviana pero contundente, citadina, locuaz, no encuentro la palabra, es algo que me agrada mucho.

Saludos
Escrito por: KARYNNA       11/09/07 22:50
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Ufff...me parece preciso,palabras justas,guiòn de pelicula Chilena,jjejje,real.
lo que lei me gusto bastante y coincido con algunos aqui,es posible que la historia de Alexia y Bayron de pa mucho màs,un gusto.-
dos besos
Escrito por: Piegrande2       10/09/07 20:37
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Bien narrado, pero el desenlace me deja bastantes dudas. No se...le faltó algo creo.
Escrito por: EITILEDA       18/08/07 16:15
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Atrapante. Aunqeu muy bien desarollada, provoca una angustia especial llendo para el final.Me gustó... besos
Escrito por: skylar       10/08/07 21:24
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katar, me encantó la introspección densa, sudorosa y casi esquizoide de ella..creo que eso liga la historia en todo momento, esa ansiedad. Como siempre, es un placer leerte y aprender de ti, sobre todo de tu forma de cerrar, que es ahi donde yo suelo fallar. -un gran abrazo- cuidate !
Escrito por: crizangel       12/07/07 03:55
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tu historia me cautivo, describes conperfeccion a una mujer que se ha olvidado completamente de la realidad, creando historias fantasticas para allanar cualquier obstaculo que le impida amar a su hombre, excusandolo una y otra vez, y cuando por fin hay un rayo de realidad en su mundo de fantasia, decide tomar el camino para ser "feliz" de nuevo.
En verdad cautivante narracion.
Escrito por: Katar1819       12/07/07 02:12
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Nota del autor: Este relato es en si mismo un cuento unitario, aunque pertenece a una serie de cuentos que se complementan, compartiendo hechos y personajes...
Espero que tengan la paciencia para leerlo... gracias de antemano... JDO...
Páginas: 1

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