LA CITA
Llegó puntual. Era una tarde de domingo.
Día de descanso...
Tomados de la mano, dejamos que el sol matinal guiara nuestros pasos.
La suerte estaba echada...
No hubo tiempo ni ganas de ponerle freno a ese corcel que avanzaba veloz llevando en su lomo mi deseo.
Inexorablemente nos conducía al lugar donde disfrutaría de mi primera vez...
Sin tregua, seduje sus labios y enredé mis sueños en el mágico rizo de sus cabellos negros dejando silente el espío lujurioso de las verdes palmeras que en su vaivén parecían disputarse el privilegio de grabar nuestro idilio.
Antes de partir, escribimos nuestros nombres en la arena.
Caminamos en silencio disfrutando la calidez de nuestras manos adentrándonos de incógnito entre los transeúntes.
Nos despedimos al llegar a lo que llamaríamos por siempre nuestra esquina secreta; el brillo de sus ojos, daba luz a esa noche juvenil.
Era un sitio especial; convergìan tres calles.
La primera, se inclinaba caprichosa y moría en la cima del puente que unía la ciudad con un islote llamado Isla de Pájaros.
La otra, se extendía imponente entre balcones floridos y paredes blancas semejando un río cristalino en mágico reposo... le llamaban calle larga y formaba una intersección con un callejón ciego donde moría el eco de las olas que en tiempos de brisa chocaban inclementes contra los pilotes del puente.
Llevo aùn en mis labios el candor de su beso.
JALIR/jap
Amigo mío tu no escribes, pintas con tu pluma.
Felicidades.
Un abrazo
esa primera vez. que te hace que tu corazon
lata mas fuerte al encuentro con ese
ser que te produce mariposas
en tu estomago
que lindo y magico
solo cuidate BYE
la primera vez siempre es la mas emocionante, ya k es el despertar a una nueva aventura y la insertidumbre de k va a pasar.
precioso
nik
Emocionante relato sobre los nervios de una cita y los sentimientos que confluyen