En una pequeña aldea de la tribu Gisú, como a trece kilómetros de la escuela mas cercana, en el norte de Uganda, vivían Kamau y Zumbí, felices junto a sus padres.
Kamau, estaba por cumplir los 13 años. Dormía acostado sobre una especie de alfombra echa de fibras vegetales secas y adornada con diseños de colores que su madre le había pintado. Su rostro, era de completa tranquilidad, estaba cansado ya que habían llegado tarde, porque Zumbí, su hermano menor, camino a casa, se había dedicado a cazar insectos y caminaron mas que lo de costumbre.
Kamau, al día siguiente, tenía que vivir la ceremonia en la cual sería reconocido como un adulto. Se había preparado mucho. Era un día muy importante.
La noche africana no es una noche serena, ya que existe una infinita variedad de vida nocturna que se refleja en aullidos , chillidos y todo tipo de ruidos. Pero esa noche era especial. En la selva que rodeaba la aldea de Kamau, existía un intranquilizador silencio, como si algo o alguien hubiera tomado toda la vida de los alrededores y la hubiera silenciado de una sola vez.
Kamau, entregado a un sueño profundo, no se percataba de nada, pero Zumbí despertó y salio al exterior de la choza extrañado por silencio reinante. La noche era clara. La luz de la luna permitía que Zumbí escudriñara con su mirada a todo su alrededor pero no logró ver nada.
Kamau, despertó temprano, estaba ansioso. Miró a su alrededor y le extraño no ver a Zumbí a su lado. Se levanto y salio de la choza. Recorrió la aldea con su mirada buscando a su hermano, pero no estaba. Entró, y despertó a sus padres. Después de un rato, toda la aldea buscaba a Zumbí sin poder encontrarlo. Había desaparecido.
Después de un día entero de buscar a Zumbí por los alrededores de la aldea, y según era la costumbre entre los Gisú, se dio por muerto y se celebró, después de que se reconoció a Kamau como un adulto mas de la aldea, la ceremonia fúnebre.
Kamau ,aunque ya no lo era, lloro como un niño. Su madre estaba destrozada, no podia creer que su hijo de 8 años ya no estaba. Asi entre llanto y dolor Kamau se quedo dormido.
Despertó asustado, estaba su padre con una mano tapándole la boca y con la otra diciéndole que no metiera ruido. Cuando entendió, su padre lo soltó y le entrego una lanza de caza. Le hizo señas para que saliera detrás de él, hacia el exterior de la choza. Cuando salio su padre y se estaba disponiendo a salir él, escucho un disparo, luego otro, luego una ráfaga de tiros. Kamau, asustado abrazo a su madre y con un machete rompió lo que era la pared de la choza sacándola por atras. La tomo de la mano y corrieron. Detrás de ellos se escuchabas mas tiros, llantos y gritos que hacian que la respiración de Kamau se acelerara tanto que ya no pudo correr mas. Se detuvo. Cansado y sofocado con las manos apoyadas en sus rodillas y mirando al suelo , trataba de entender que pasaba. Levanto su cabeza y vio a su madre que lo miraba de una manera extraña, ella, callo de rodillas y se desvaneció. Cuando Kamau la tomo en sus brazos se percato que tenia una lanza enterrada en su espalda. Sintió que el corazón se le partía en dos y grito tan fuerte como pudo hacerlo hasta que de entre la vegetación un palo golpeo su cabeza y lo aturdió.
Cuando despertó, estaba dentro de un camión en movimiento, a su lado estaban todos los niños y adolecentes de la aldea y dos hombres armados vigilándolos. Le contaron que habían asesinado a todos los adultos y que a las niñas las llevaban a otro lado.
Llegaron a una especia de base militar que se encontraba oculta en la selva, ahí los trataron bien, les dieron ropas y abundante alimento. Les enseñaron a disparar y les dieron armamento. Les dijeron que eran elegidos de dios para defender a su profeta y que serian recompensados si mataban a un enemigo, Kamau, perdió la cuenta de los días que llevaba ahí.
Un día, se corrió el rumor que llegaría el profeta. Todo el campamento estaba nervioso y expectante. Al atardecer, se escucho rugir un motor poderoso, luego de un rato entro al campamento un geep. se detuvo lejos de Kamau, en la tienda mayor, ahí donde estaban los jefes.
Cuando callo la noche, a Kamau y a los cerca de 500 niños mas que estabas en el campamento los sentaron alrededor de la tienda grande. El profeta les hablaría. Después de un rato, salio un general y dio un tiro al aire haciendo que todos prestaran atencion. Del interior de la tienda salio la figura de un hombre robusto , ya viejo, con su chaqueta llena de medallas y condecoraciones. De la mano traía a un niño. Kamau, se fijo bien, era Zumbí. Su hermano. Vestido como soldado.
Se levanto y comenzó a caminar raudo hacia su hermano. Los guardias que estaban al rededor de ellos se comenzaron a inquietar, no sabían que es lo que sucedía. Kamau, pasando entre todos comenzó a gritar....-¡¡¡¡¡¡Zumbí, Zumbí!!!!!- pero su hermano no reaccionaba. de pronto, de un golpe en la espalda Kamau callo a los pies del Profeta. Un soldado lo tenia sujeto con su bota en el cuello mientras el Profeta lo miraba. Zumbí miraba a kamau sin alterarse lo mas mínimo. Una vez que Kamau explico todo, lo forzaron a pararse frente a la gran tienda.
-Este hombre que ven aquí.- Dijo el profeta dirigiéndose al pequeño Zumbí.- Hasta hace un tiempo, tenia una pobre y mala familia. Yo lo rescate y lo hice mi hijo. Él,-apuntando a Kamau.-Era su hermano. Pero ahora sabe que la única familia que tiene es la causa de nuestra lucha. Él ya no es un niño, el es un hombre que moriría por la causa y por mi. Y se los va a demostrar.-
En ese instante le entregó un revolver a Zumbí y le dijo.-¡¡¡ Mátalo!!!.
Zumbí, miro a su hermano que estaba aterrado. Todos los soldados comenzaron a gritar .- ¡¡¡¡Mátalo, Mátalo, mátalo.......!!!!!! Luego se les unieron el resto de los niños que estaban sentados. Todos guardaron silencio después que soñó el disparo y Kamau callo al suelo, muerto.
Nota: Esta historia esta basada en echos reales que acontecen hasta hoy en día, en el norte de Uganda, donde el Ejercito de recistencia del Señor (LRA) bajo las ordenes del autodenominado "Profeta", Joseph Kony. Saquea aldeas y rapta niños para unirlos a sus filas convenciendolos de que las balas no los dañan porque estan bajo su protección. Y premiandolos por matar gente. Cerca de 25.000 niños han sido reclutados como soldados o esclavos sexuales, desde 1987, de los cuales 7,500 son niñas , y mas de un millar de ellas han tenido hijos durante su cautiverio.
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