Juntas en el Kremlin (Capitulo VI)

E
n la siempre revolucionaria Rusia, las multitudes inundan las calles y principales avenidas de Moscú. Hoy, más de cientos de miles de ciudadanos salen a protestar con aguerrida voz y a decirle al imperialismo yanki, que se abstenga de invadir a la noble nación suramericana. Con mucha ovación y consignas avanza la multitud, convertidos en hombres, mujeres, niños y estudiantes…


En el Kremlin, se reúnen urgentemente el Presidente y todos sus ministros. También están los comandantes de los diferentes componentes de la real Armada Rusa. Esta el jefe de la marina, Mijail Zajarenko; de la aviación, Alexander Kharchevsky y del ejercito terrestre, Mikhail Simonov. Todos se encuentran cómodamente sentados frente a una larga mesa que esta decorada con un cobertor de color rojo. En una pared del decorado y fastuoso salón descansa un cuadro del fundador del Estado soviético y triunfador de la revolución de octubre, Lenin. La junta se prolonga por catorce horas continuas…y a las quince horas, todos concuerdan en mantenerse en solícito apoyo a las políticas revolucionarias de Venezuela. Veinticuatro horas después, Rusia llama a su embajador en USA, y este regresa de inmediato a su país.


México envía un emisario al país del norte a -exigir el retiro inmediato de cualquiera invasión al territorio venezolano-; pero el imperio omite esas exigencias, creyéndose un “omnipotente” y que no escucha ninguna crítica. México, por lo tanto, decide retirar su embajador por medidas de seguridad, ya que al gobierno norteamericano se torna muy peligroso.


La O. E. L. vuelve a mediar y critica nuevamente a USA: en donde le ordena: “que no debe invadir a Venezuela”. La casa blanca también hace a un lado esas declaraciones y veta cualquier decisión que pueda tomar el organismo internacional, respondiendo que, “cualquier opinión ya no tiene asidero en este momento”… y el gobierno de los EE. UU se torna prepotente y exasperante, haciendo que se transforme aun más peligroso que un antropoide con una hojilla entre sus manos.


Días después, un portaaviòn fondea a 25 kilómetros de las costas de Colombia y Panamá. En el lomo del hercúleo aparato descansan apaciblemente 70 Lockhee F-17; 15 MC Donnell F-18; 6 Apache AH-64 y 8 WHA-64D. Son aviones cazas y helicópteros de combate sumamente avanzados en tecnología militar, que hace que los convierta en verdaderos depredadores del aire y que aniquilaría a cualquiera que ose enfrentársele.



Colombia y Panamá protestan enérgicamente por el atrevimiento de la Armada norteamericana. Los dos países declaran que no prestaran sus espacios aéreos para atacar a Venezuela. «Si se atreven a realizar estas violaciones aéreas, seria tomado como una declaración de guerra» _ termina el comunicado de Colombia y Panamá. La hermana de Venezuela, Colombia, como para corroborar su sentencia manda a retirar su embajador de EE. UU…


Panamá cierra las compuertas de su canal, como para impedir que los intrusos se introduzcan por ese medio hacia el océano Atlántico. Horas mas tarde, también retira a su diplomático del país del norte.


La hija predilecta de Bolívar, rompe relaciones también con los Estados Unidos y envía a miles de soldados por vía aérea  hacia Venezuela.


El papa envía un S. O. S. a todas las naciones involucradas, en donde les “implora que la mejor solución es la pacífica”, porque se esta corriendo el riesgo de encadenarse una tercera guerra mundial y toda la humanidad sufriría las consecuencias.

En el continente Europeo, continúa haciéndose eco de los aconteceres del continente Americano. España y Francia retiran a sus respectivos diplomáticos de Norteamérica, alegando la peligrosidad de guerra de ese continente.

El continente Asiático y africano también se mantiene atento a los acontecimientos. China y las dos Coreas retiran a sus plenipotenciarios; también Irán e Irak se suman a estas desbandadas de representantes en el país del norte. En África, Libia y Argelia llaman a sus delegados, e igualmente lo hace Malí, Níger, Nigeria y Costa de Marfil.


Por esos días, y a muchas millas náuticas del continente Americano, esta sucediendo un acontecimiento que los países árabes estaban esperando por cientos de años: La unión de los          pueblos sarraceno en una plataforma política de una sola moneda. Los bravos Irak, Irán y Kuwait toman la decisión ya prevista por ellos, y así se los hacen saber a la gigante Arabia Saudita, y este lo aprueba con temple y heroísmo. Turquía, Líbano e Israel se sumaran tres días después a esta contundente victoria, que los acorazarían en un abrigo de libertad y esperanza milenaria. Los pueblos de Palestina, Afganistán y Paquistán, prometen que para los próximos meses se podrán adherir a este dionisiaco epinicio. Todos los árabes salen a las calles a celebrar esta gran victoria…y en una sola voz gritan consignas anti- EE.UU.


Este acontecimiento es recibido por los Estados Unidos, como la más certera y letal de las hematemesis que le han propinado en los últimos treinta años, en que lleva aguantando porrazos en forma seguida…y la estocada sangra por los cuatro lados del gobierno autoritario como la mas mortíferas de las equimosis…y con este nuevo traumatismo generalizado, sienten que las fuerzas le abandonan y la caída final podría producirse, tal vez en los próximos meses, o posiblemente días…


Estados Unidos se comunica urgentemente con sus “posibles” aliados. El primer ministro del Reino Unido y el presidente de Canadá, se reúnen en The White House con el presidente norteamericano. Por largas horas discuten las acciones a seguir… Polonia, Rumania, Yugoslavia, Checoslovaquia  y Hungría; todos aliados de EE.UU, se mantienen a la expectativa con mucho cuidado.  continuara.  derechos reservados


Registrarte y comentar la historia

Imprimir

Enviar historia
© Historias, poemas y otras contribuciones pertenecen al autor, el resto pertenece a Escribe Ya.
Condiciones    -     Privacidad    -     Acerca de Escribe Ya    -     Anunciar    -     Publicar relatos