en silencio me vi cuando mi última esperanza era él, de inmediato se acercó a mí y con una sonrisa me extendió su mano. todo parecía tan maravilloso que en sus brazos sentí una sensación tan grande que me quedé dormido de tanto gozo.
una linda experiencia, un detalle adicional, un corazon contrito y humillado y un deseo inmenso de cambio... lo demás lo tienes por obra y misecordia del Señor.
Suena sencillo... por eso dijo es ligera mi carga...
Bendiciones.