Un hombre camina convencionalmente por la vereda en una tarde soleada. De pronto tropieza con algo y cae al suelo. Se incorpora, mira hacia atrás en busca del objeto con el que tropezó, y se sorprende al ver a otro hombre trajeado tendido de costado sobre el piso.
-¡Uy! Discúlpeme ¿Está bien? le pregunta preocupado a la persona que sigue tirada en el suelo.
-Sí. contesta éste sin mover un músculo.
-Pero
¿Qué le pasa? ¿Se cayó? ¿Está lastimado? el hombre se reclina y acerca la cara.
-No, por favor, déjeme en paz. responde ahora moviendo sólo sus ojos en dirección al transeúnte.
-¿Seguro? ¿No necesita ayuda? ¿Qué le pasó? insiste el peatón.
-No, dije que no ¡Déjeme en paz! el hombre tirado se sulfura.
-¡Está bien maleducado! ¡Debería tener cuidado, va lastimar a alguien así! ¿¡No se da cuenta inconsciente!? ofendido el hombre cambia de actitud y le acusa desde la altura.
-Por favor, déjeme solo. dice ahora con tono un poco piadoso pero aún sin mover un pelo.
-Bueno
mire. vuelve a colocarse en cuclillas cerca del caído demostrando compasión Puede contarme qué le pasa ¿Tiene problemas en su trabajo? ¿En su casa? Tal vez pueda ayudarlo, sinceramente le digo.
-No, estoy bien, de verdad. Por favor le vuelvo a pedir me deje solo.
Dos personas más se acercan al ver la situación.
-¿Está bien? ¿Qué le pasó? pregunta una mujer con gesto de mucha preocupación.
-Dice que no le pasa nada, quiere que lo dejen solo. contesta el primer hombre que había llegado.
-Pero
¿Cómo que no le pasa nada? ¿Y por qué está ahí tirado? insiste la mujer mientras más gente comienza a rodear al hombre recostado, y lo miran erguidos.
-¡No me pasa nada! Váyanse, les digo que se vayan. el hombre mueve únicamente los globos oculares en dirección a las personas próximas que siguen aproximándose.
-¿Está loco? ¿Qué le pasa? se escucha una voz ronca por detrás.
-Sí debe estar loco, quiere llamar la atención. agrega otra persona.
Un oficial de policía detiene su moto en la calzada al ver la multitud reunida.
-Miren, un oficial ¡Oficial! ¡Venga aquí! grita ahora un adolescente, y el policía se acerca con su casco y gafas de sol colocadas.
Se arrodilla junto al hombre caído.
-¿Qué le ocurre señor? pregunta serio.
-Nada, no me pasa nada. Déjenme, no me pasa nada. repite preocupado.
-Me temo que no puedo dejarlo ahí tirado, señor. dice el oficial ¿Está usted ebrio? Venga conmigo por favor. agrega mientras coloca una mano enguantada sobre el hombro de la persona recostada.
-¡No me toque! exclama alterado éste. No le puedo decir lo que me pasa, no insistan por favor.
-¿Por qué no puede? ¿De qué se trata?
-Simplemente no puedo. No sería correcto, no. continúa repitiendo.
-Pero, no puede quedarse allí tendido. Es peligroso para usted y para los demás. Lo lamento pero va a tener que acompañarme. el oficial de la ley vuelve a intentar tocarlo.
-¡No me toque! dice otra vez el caído endemoniadamente, pero sin moverse Está bien
lo voy a decir. Juro que no debería pero es la única manera. Se los voy a decir.
Todos se inclinan y apuntan sus orejas hacia el hombre que continúa tendido de costado sobre la acera.
-Sí, que lo diga. agrega alguien por ahí.
-Lo que sucede
está bien, lo digo. Ahora mismo, en este instante, escuchen bien porque no lo repito.
-¡Basta de vueltas! ¡Dígalo! dice el policía y se quita los anteojos.
-¡Sí, dígalo ya! la muchedumbre se impacienta.
El hombre del piso comienza a hablar durante un instante y todos lo oyen con atención desmedida.
Unos segundos después, una persona dobla a la esquina y se encuentra con decenas de personas y un oficial de policía tendidos de costado, ocupando toda la vereda y parte de la calle.
Basado en el videoclip "Just" del director Jamie Thraves![]()
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