Compruebo cada vez más que todo depende del encuentro de una serie de eventos encaminados por nuestra mente, hacia lo que deseamos. Cada vez que nos encontramos o nos alejamos es por alguna razón tan fuerte que no alcanzamos muchas veces comprender, ya que esperamos que todo se nos presente fácil y sin complicaciones. Hay comienzos, hay historias y hay límites, cuando todo explota para comenzar de cero y seguir otros caminos hacia lo mismo, hacia la destrucción o hacia el renacer. Al menos lo intento, Quiero intentarlo, Necesito intentarlo, Y alcanzar lo que mi mente quiere, No me detendrás ni tú ni los fantasmas Yo soy la luz, tú me estabas opacando, consumiéndome por fuera, por dentro, todo mi ser y toda mi alma, toda esa luz única que causa magia entre los pocos que se dejan contagiar y no les da miedo acogerme.