


| Escritor: | espinosa |
| Públicado: | 25/12/2007 |
Como extraño a los míos, estoy siempre al lado de ellos, de mi vieja de mis hermanos, de toda persona que conocí, vigilo su sueño, me introduzco en su mente mientras duermen hago que no me olviden, algunos al día siguiente me rezan, y les doy lindos sueños, pero de aquellos que mal me hicieron un día, huuu!!, o booo!!, como transpiran, jaja, así nunca voy a llegar al cielo, pero estar tan cerca y no tocarlos, sentir su piel, su aroma, todo, hasta sus mañas, que diablos, resignación es la consigna, ya no hay muerte, solo la no existencia, pero así todo es depresión, ya que si habían sueños imposibles esto es muy parecido, ya que tocarlos puedo pero capaz que lleguen a mi lado camine y me aburrí asiéndolo, fui donde dormía mi madre, ahí estaba ella, lejos de todo la que la rodeaba, me senté a su lado, la mire fijamente, tenia un rosario en su mano y entre sueño me llamaba, la mire y mire, le acaricie el rostro, y trato de despertar pero la calme y la hice dormir, lejana como una galaxia, tan cercana que duerme en mi alma, ajena a mi, pero estoy aquí a su lado, aquí,
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