Entonces al salir de mi casa como a las siete de la noche sin intención de asombro, sin intención de nada, encaminé por la calle entre esquina y esquina. Estaba hace media hora en cama, muy bien abrigado pero, no sé, solo friccioné mis piernas y salí de mi casa, vestido como un paciente de hospital, llegué a un mercado, había gente aglomerada en ciertos puestos, tuve que cruzar por ellos con gran habilidad, luego vi cerca a mí, a un señor grande y redondo que vendía lámparas azules y me quedé mirándolo, con ese espectáculo que hacía. luego me aburri y segui caminando.
Caí en la idea que todo esto era por que tal vez aún seguía afectado por la muerte de un amigo, hasta cuando me crucé con ella, las cosas cambiaron esa noche.
No la había visto hace más de un año. La quisé mucho en aquella época en que los dos estuvimos, pero cuando uno solo es un ser vulnerable parece que le es más dificil concretarse, eso fue lo que me pasó con ella, no concrete nada, solo fui un gran error desde el inicio. Aunque sé que ella siempre me amo, aunque yo tambien la quisé, pero todo lo hice mal.
ella se detuvo al verme y yo la seguía mirando como una aparicion imprevista, quedé atónito solo por unos segundo y al reponerme la salude con un aire tranquilo, distante. Fue una cosa de relampago que empezaramos a conversar y darnos cuenta que ya había pasado más de dos horas sentados en un parque.
ahora que recuerdo, esa noche la vi muy distinta, era otra, ya no era la misma, ¿será tal vez que ella tambien me haya visto distinto?. Bueno ahora sé que cada vez que quiera salir de mi casa sin saber por qué es por que ella me debe estar esperando en alguna parte del mundo. Suena iluso, tal vez, pero ella ha sido mi mundo por qué ignorarlo, ella es la madre de mi hijo, aunque ahora ya no me quiera y yo siga en la camilla de este hospital olvidado, como un paciente en espera.
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