Hechizo del Deseo - Parte 4 - Capítulo 1
-Jajaja, me dijo señorita
-Dijo Alice mientras volteaba hacia mí dejando que su corta melena pelinegra ondeara levemente sobre su mate rostro- Soy señora ya, vengo cuidando a esta damita desde que era una bebé, y después de 22 largos años sigue comportándose como una adolescente- Dijo mirándome se soslayo mientras se dirigía a Alexander- Ya es hora de que entre Elizabeth, antes de que tus padres se despierten-Dijo Alice sonriéndome abiertamente-
-Bueno señoritas, me retiro entonces- Dijo Alexander manteniendo su característica sonrisa a la vez hacía otra leve reverencia- Le molestaría a la dama que nos encontráramos
nuevamente- Dijo mirándome seductoramente-
-Yo...- miré a Alice, mientras ella asentía dándome su aprobación- Está bien- Dije sonriendo-
-Será un placer, querida
- Vendré por ti mañana cuando el crepúsculo desaparezca y la mano de Dios ponga su negro manto sobre nosotros- Dijo poéticamente, se acercó nuevamente a mi para besarme la mejilla en forma de despedida y en un susurró murmuró- Lo esperaré con ansias
- se dirigió a Alice a despedirse besando su mano- Un gusto haberla conocido, Alice- Su dulce voz me hizo estremecer, luego se volteó y emprendió su camino.
-Que suerte tienes, Elizabeth, ese chico es un encanto- Dijo Alice siguiendo con la mirada a Alexander hasta perderse en la oscuridad-
.Sí, lo es- Dije suspirando- Bueno, vamos adentro ya, que me estoy congelando- Dije mientras abría el paso hacia mi hogar-
Al llegar a la entrada, dirigí inmediatamente mi vista hacia la parte alta de la escalera, donde justamente estaba la habitación de mis padres. Suspiré alivio al escuchar leves ronquidos que provenían de ahí.
-Les dije que estabas leyendo en tu habitación, como siempre y que no querías que nadie te molestará- Dijo Alice cerrando la puerta de entrada tras de sí-
-Muchas gracias, Alice- Dije sonriéndole abiertamente- No se que haría sin ti-
- Seguramente estarías castigada por el resto de tu vida
bueno, debes irte a dormir, mañana tienes clases de piano a las 10 de la mañana y luego de eso almorzar con tus padres a las 1 de la tarde- Dijo Alice mientras subía los elegantes escalones de madera dirigiéndose a mi habitación-
- Pero no tienes por qué recordármelo a toda hora- Rezongué mientras seguía sus pases, pero Alice ya se había perdido de vista-
Llegada al segundo piso me dirigí hacia al lado derecho, donde continuaba un pasillo en dirección a mi habitación. El pasillo de paredes finamente barnizadas era enriquecido por variados porta retratos, pinturas de paisajes y un espejo antiguo que carecía de brillo en su dorado marco. Al llegar a la última puerta del pasillo giré la perilla y abrí la puerta. Alice se encontraba arreglando el dosel de mi cama que caía a los costados de ésta, luego giró y se dirigió a mi armario de donde sacó mi hermoso vestido rojo sangre, con bordados blancos y encajes haciendo juego y lo dejó en el sofá a los pies de mi cama.
-Mañana debes verte hermosa, querida- Dijo Alice arreglando uno e los pliegues del vestido y dejándolo completamente liso y ordenado-
-¿Qué hay de especial?- Pregunté desconcertada-
Alice se volteó hacia mí dedicándome una sonrisa de picardía y complicidad, mientras posaba una de sus manos en su cintura.
-¿Crees que dejaré que ese chico se te escape? No señor, primera vez que traes a un chico de tu categoría a esta casa
Además, no puedes negarme de que es guapo, ¿no?- Dijo Alice notando en sus últimas palabras un tono soñador y su postura aflojó un poco, como si se lo estuviese imaginado-
La miré con una pizca de enojo, a decir verdad, Alexander era bastante atractivo, todo un caballero y le había agradado a Alice, que es como mi segunda madre, lo que era más importante.
-Sí, tienes razón
pero es primera vez que lo veo, y ni siquiera sé cuales son sus intenciones- Dije sentándome en un costado de la cama, apoyando una mano en el dosel- Alice soltó una risotada-
-Ay querida, eres todo un encanto atraes miradas por doquier y si Alex se te hubiese acercado con intenciones deshonestas ten por seguro de que no estarías aquí en estos momentos- Dijo mientras nuevamente se dirigía al armario y sacaba un corsette y el falso y los dejaba junto al vestido-
-Hum, tienes razón- Dije pensándolo bien, me cubrí la boca con mis manos y Alice se me acercó.
-Es mejor que duermas- Dijo Alice-
Asentí y me levanté, así Alice comenzó a desabrocharme el vestido, dejándolo luego junto a la cama, sacándome el odioso corsette con el que debía lidiar todos los días. Después de quedar desnuda Alice me puso el pijama y me volví a la cama perfectamente hecha.
-Mañana no vuelvas demasiado tarde, si no, deberías pedirle su consentimiento a tus padres- Dijo apartando las sábanas para poder acostarme-
- Será mejor
no deseo tener problemas
- Dije dándome la vuelta, dándole la espalda a Alice-
-Que descanses
- Dijo apagando las velas.
El sonido crepitante de los leños en la chimenea se fue atenuando poco a poco a medida que Morfeo me recibía en sus brazos.
Fin capítulo 1
Continuará...
Bueno lo siento pro algunas faltas, pero la verdad que yo no lo escribo en el computador y una amiga lo pasa ^^", yo me dedico a escribirlo en un cuaderno, así que lo siento ^^"
me lo he leido todo,muy buena tu historia.....tienes que decirme tu secreto eh? jajaja yo no puedo escribir tanto...el libro que estoy escribiendo desde hace 3 años solo lleva 12 pag.....espero la continuacion con ansias xD
bye
Nena, tu historia que estoy siguiendo con total detenimiento es muy hermosa , la describes como si realmente hubieses vivido en esa epoca de damas y caballeros de alta alcurnia y de buenos modales, y que aclares al final que lo escribes en cuaderno, y una amiga te ayuda te hace doblemente merecedora de aplausos por el amor y el trabajo que le pones, chiquilla, gracias por esta noche, me encanta tu historia, y te sigo...