Novalk conocía ya lo de la expansión del universo, de sus múltiples explosiones e implosiones, de su retraimiento catastrófico, de las probabilidades de éxito para frenar aquel colosal exterminio de todo lo viviente en el universo. Revisó uno a uno los microfilms, contrastando la información con los últimos avances en astrofísica y física cuántica, bioelectrónica, fisión nuclear, etcétera; así se la pasó dos días en el compartimiento que le habían asignado en
Caballeros, no sé qué tan imbuidos estén en la materia, pero debido a la urgencia de la situación, debo colegir que conocen tanto de principios técnicos como yo, por lo que me limitaré a esbozarles directamente mi alternativa: necesito contrarrestar la implosión del universo con una explosión considerablemente equivalente en masa energética, mas no en volumen.
Eso ya lo habían observado sus antecesores, señor Novalk lo interrumpió Otto Brown, interconectado desde una base terrícola en el satélite marciano Fobos.
Seguro que sí, señor Brown, eso es más que evidente, pero al parecer no fueron capaces de diseñar una estrategia igual de evidente y simplista por la sonrisa dibujada en su semblante deduzco que me cree chiflado.
No, señor Novalk, pero déjeme decirle a usted y a nuestras autoridades que lo que usted está a punto de plantear también ha sido revelado por nuestros insignes científicos, muchos de los cuales perecieron sin llegar a consolidar su trabajo, ya que se trata de una tarea titánica, imposible de concretar.
Pensé que nada era imposible para la especie humana
¡Ya basta de enunciados insidiosos! ambos fueron interrumpidos por el vocero de las Grandes Instancias Galácticas ¡Necesitamos una alternativa, la que fuere!
Disculpen, Señores prosiguió Brown en tono irónico, pero mi colega debe estar refiriéndose a la canalización controlada de energía para sobrecargar un reactor nuclear inaudito que contrarreste los efectos de la implosión del universo, lo cual, como es obvio, debe realizarse lo más cercano posible al centro del universo. Pero lo que me gustaría saber, y estoy seguro que ustedes también, es cómo y dónde encontrará tanta cantidad de energía que supere la densidad de estrellas G2, es decir, superiores a nuestro Sol, por no mencionar el centro mismo de todo lo que nos rodea.
Mas antes de que los murmullos empezaran a invadir el ambiente, Novalk enunció su estrategia con frialdad, como si se tratara del teorema trigonométrico más elemental.
Muy simple, señor Brown, sólo necesito hallar la supernova más potente de este milenio para magnificar la naturaleza radiactiva del reactor.
Nuevamente, antes de que cundiera el asombro entre los concurrentes a la asamblea, Otto Brown arremetió:
¡Está loco! ¡Controlar una supernova! ¡Necesitará un ultraamplificador o un acelerador de partículas equivalente a una supernova para poder hacer cálculos teóricos sobre su hipotético control!
Ya esbocé mi estrategia, y sé cómo conseguirla. De cualquier forma, no veo que sugieran alternativas, sólo obstaculizan la única que tienen.
Sin reparar en los inconvenientes ni escatimar en gastos, las Grandes Instancias Galácticas promovieron la alternativa de Novalk esperando que ésta por lo menos les diera el tiempo suficiente para que otros científicos hallaran soluciones más efectivas y reales. Sólo Brown presentía un ardid camuflado en los planes de Novalk.
Sigma 01 era la astronave más espectacular construida por los roboticistas de mayor renombre de
Computadora, desde este momento ubica las coordenadas de la supernova más próxima al lugar donde se vienen suscitando las anomalías cósmicas, mientras inicio el ascenso manual.
Luego de recibir las últimas instrucciones de las autoridades, almacenadas cuánticamente en el archivo electrónico de Sigma 01, ésta emitió un tintineo intercalado que coincidió con cada caracter gramatical esbozado en el monitor:
ESTRELLA INCANDESCENTE, APROXIMADAMENTE A 18 MILLONES DE PARSECS, TOMANDO COMO REFERENCIA NUESTRA POSICIÓN ACTUAL, REÚNE LAS CONDICIONES ESTABLECIDAS; POSIBLE SUPERNOVA TIPO IV, CAREZCO DE DATOS PARA FUNDAMENTAR UN NUEVO TIPO DE CLASIFICACIÓN.
Otto Brown no supo qué decir; existían supernovas clasificadas hasta un tercer tipo, muy al margen de su naturaleza evolutiva, la cual era variadísima. Por ello, no dudó en cuestionar la seriedad del cálculo de Sigma 01.
Novalk, esta máquina tal vez no sea lo suficientemente confiable.
O es eso, o nuestros amigos de Alfa Centauri tienen un nivel más complejo de clasificación estelar; recuerda que nos llevan mucha ventaja.
Como sea, las lecturas que arroja me inducen a pensar que se trata de un agujero negro, por lo que no valdría la pena dirigirnos allí, por más veloz que fuera esta máquina alienígena.
Descuida, las lecturas suelen engañarnos no lo veas con tus ojos de terrícola, piensa como un astro. Además, las coordenadas están fuera de toda jurisdicción humana, incluso extraterrestre, aunque se encuentren en el perímetro a Andrómeda.
La cual ya no existe, como recordarás.
El tiempo es variable, Otto. Si Sigma 01 se lo propone, puede llevarnos al momento exacto en que empezó a elongarse la galaxia entera.
Lo que nos llevaría a un infierno.
Tal vez, pero uno digno de apreciarse, ¿no lo crees?
Continuará...
Carlos Aurelio Díaz Enciso
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