ha b i t a c i ó n
Te busco y no quieres que te encuentre. Detrás de la puerta que cierra la habitación perdida, del otro lado del picaporte de la pared. Escupo a aquella sombra que burlona me sonríe, pero no es más luz que la que no atraviesa mi mano.
Agudizo el oido para seguir los pasos de aquel crugir de maderas agrias que mi cabeza, sin convencer a mis piernas, llama ratas.
La lámpara tintinea para engañarme, me hago el incrédulo, como siempre, para darte el gustoTebusco y no quieres que te encuentre; te entiendo, yo mismo no se si lo quiero.
|
Imprimir |
Enviar historia |
