ESTA PUTA NOSTALGIA

 

Subí al coche y le entregué a mi hijo un bocadito “Cabsha”. Se quedó mirándome absorto, no sabía que era. Con orgullo le conté que yo lo comía cuando era pequeño, que es una golosina típica de Argentina. La acababa de comprar en una tienda de alimentos latinos que hay en el centro de Valencia, y en la que no falta nada. Pareciera que han hecho un estudio del mercado nostálgico argentino.

 

Cuando lo mordió le sucedió lo que a todos: Se le derramó sobre el labio inferior y la barbilla un poco del dulce de leche que tiene el relleno. Lo disfruté. Sentí que revivía un momento de mi infancia. Me paso muchas veces lo mismo. Mi hijo seguía ajeno a mi emoción.

 

Camino a casa pensé en los huevos (no hay sinónimo en este caso) que tuvo mi viejo (como tantos otros), cuando emigró de Italia a Argentina hace cincuenta años.

 

A veces me quejo.
Siento que la vida ha sido injusta con aquellos que tuvimos que tomar la decisión de irnos del país. En algún momento nos encontramos en un camino bifurcado y escogimos aquel que nos parecía acertado. Por nuestro bien, por el de nuestros hijos.

 

A veces agradezco al destino.
Pienso que escogí el camino correcto. Y mientras tanto cuando me toma por sorpresa la nostalgia, la puta nostalgia...entonces leo los e-mails de mis seres queridos, los veo por la web-cam, leo las noticias, incluso antes que mi vieja, allá en Argentina y veo a mi equipo favorito.
Una vez al año voy a visitar a los viejos. Los abrazo, los beso, los grabo en mis retinas cada vez que los despido. Lloro, pero cerca de ellos.

 

De algo estoy seguro.
No hubiera resistido tanto desarraigo como tuvo que soportar mi viejo. ¿Como descolgarse de la propia vida? ¿Como endurecer el alma a tanto extremo? ¿Como escribir cartas que tardaban meses en ser leídas?
¿Como enterarse tarde de la muerte de seres queridos?, aunque siempre sea tarde para eso. Aún hoy.
En eso estamos iguales. Nada puede detener el último suspiro de la vida.
Registrarte y comentar la historia

Comentarios:

Escrito por: Vilma       13/11/07 21:40
Hacerse amigos Hacerse amigos                 Enviar correo Enviar correo
Bueno, bueno, ya me habeis tocado la moral. Que yo vivo también en Valencia (America's cup, Ciudad de las Ciencias, Circuito Ricardo Tormo, etc etc) y no se esta nada mal.
Mi lema, disfruta el momento, por si acaso.
Estoy de acuerdo con la nostalgia, he tenido seres queridos que decidieron cruzar el charco (aunque al revés) y la entiendo y comparto, pero es que cada uno debe vivir la vida como le viene, y además si ha decidido por sí mismo cambiarla, de que se puede quejar?
Saludos.
Escrito por: Tandil       13/11/07 12:09
Hacerse amigos Hacerse amigos                 Enviar correo Enviar correo
Como argentina en Bilbao, me hiciste poner los pelos de punta...yo vine por estudios y me quede, aunque ya es hora de retornar creo...
Peor la nostalgia, el desarraigo, que fuerte no?, pero hacemos elecciones y eso es lo que vale, tenemos la posibilidad de elegir, probar, equivocarnos...
Pero si es cierto que a pesar de que para algunas cosas siempre sera tarde, la tecnologia ayuda y muchisimo a que la nostalgia sea un pokitin mas leve...no te parece? Admiro a nuestros abuelos o bisabuelos que sefueron para alla en tiempos donde las distancias eran aun mayores, eso si que era ser valiente...
me gusta leerte marplatense,.
un beso....chau!
Escrito por: Norberto       13/11/07 02:35
Hacerse amigos Hacerse amigos                 Enviar correo Enviar correo
Muy sentido y realista, como que es tu vida. Tan real que me sentí en tu lugar. No sé si lo logré, pero sentí la angustiua de la lejanía. Por suerte la tecnología hoy hace más fácil las cosas; pero antes... Dijiste bien... ¡Qué huevos los de tu padre, los de mis abuelos!... Ah, ambién sentí el sabor y la sensación de derramar por mis labios el relleno del bocadito Cabsha.
Páginas: 1

Imprimir

Enviar historia
© Historias, poemas y otras contribuciones pertenecen al autor, el resto pertenece a Escribe Ya.
Condiciones    -     Privacidad    -     Acerca de Escribe Ya    -     Preguntas frecuentes    -     Anunciar    -     Publicar relatos
Nuestra red: Adelgazar sin trucos