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Espera...y verás

Categoría(s): cuentos de Caos

(qué aprendiste hoy? -dijo el maestro al monje, bajando de la montaña

-Que lo importante es la no-mente!!

 

He aquí la diferencia entre una mente que SI funciona, a una que ha estado presa de atisbos demenciales. Alguno de mis tres lectores podrán reconocer que toda es la misma. Otros, no. Espera y verás se escribió hace casi un año. Sobre la teoría del espaciotiempo como una recta perfectamente curva, no soy ahora la misma persona que cuando comencé a escribir este texto. Y alguien escribió esto, en mayo del año pasado. Sospechosamente, somos la misma persona. No me atrevería a decirlo. Que lo disfrutéis...

 

Tierra, mayo 31 de 2007

 

(Where are U, dear Stev? What is the flavor of your mouth, of your skin, of your hands? Could I kiss you 4ever? That’s 4 U, again)

 

 

 

 

Espera…y verás.

 

 

Martha Elisa Camacho Alcázar

 

 

 

-Quién es?

 

 

Ghayu San se llevó un dedo a los labios. Ambos miraron hacia el portal.

 

 

La alta figura recorrió el sendero del jardín. Llevaba el cabello rubio, lacio flojamente sobre los hombros, los ojos ocultos tras espejuelos, los cuales frenaban la intensidad de la mirada. Los labios delgados y firmes, haciendo una curva sobremanera hermosa y dulce; la nariz, recta. No usaba el traje de los otros monjes ni tampoco el de los guerreros, sino que iba enteramente vestido de capas de harapos de diferentes tonos, incluso las caligas, sobrebordado todo con cuentas de madera. Rom las reconoció, eran las mismas cuentas que se utilizaban para las malas de oración. Tras él,  dos hombres más, uno de boina y el otro, cargando un equipaje pesado.

 

 

-Es un Soñador- murmuró Ghayu San al oído de Rom. Los demás entraron al parecer siguiéndole; personas vestidas con ropas del mismo tipo, de muchas nacionalidades, hasta llenar el patio

 

-Son Esperadores- añadió Ghayu.

 

 

Rom los miró a todos. Conocía la teoría de la integración triple, pero nunca había visto una aplicación de ella.

 

 

Como primer integral, estaba el Soñador. Este, “soñaba” algo; una idea, un concepto, una canción, y en el caso de los monjes, teólogos del Caos, una bifurcación capaz de cambiar el karma general del universo. Como integral del primero, el grupo de Esperadores; eran los encargados de “esperar” que el sueño se cumpliera y funcionaban como atractor causal hacia el futuro, logrando con sus esperanzas, concretar el “sueño” ideado, traerlo a la realidad. La conjunción de ambos grupos formaba la tercera integración que conjuntaba en ella la linea de tiempoespacio y resolvía los cuantos puntales capaces de formar un creodo, una costumbre de crear costumbres.

 

 

-Todos somos Soñadores potenciales –había dicho Selim Efri, el Superior- pero si no tenemos un número suficiente de Esperadores, el sueño nunca podrá ser traído a esta dimensión, de una forma tangible. El Honorable Wilem Sotve estará con nosotros unos días…

 

Así que éste era el Honorable Wilem, pensó Rom, fugazmente invadido por un pinchazo de envidia. Sus Esperadores parecían mirarle con verdadera adoración.

 

 

Y sin embargo, no pudo dejar de advertir el gesto de profunda tristeza en la intensa mirada del Soñador, así como en la forma de  su boca, tangibles pese a su belleza física. Ghayu se le acercó y se inclinó casi hasta el piso, con reverencia.

 

 

Selim aprovechó el gesto para hacerla caer con el pié, de modo que ella quedase tendida frente a Wilem. Rom  se sintió enfurecer. Los demás no se asombraron en absoluto; sabían que el monasterio haría cualquier ofrenda a un Soñador, con tal de obtener una gota de sus sueños, para mejorar el futuro propio y el del karma general.

 

 

Wilem alargó una de sus manos y acarició la frágil cabeza rapada de Ghayu, quien temblaba. Rom saltó al frente, adivinando las consecuencias de semejante ofrenda

 

 

-Es esto necesario, Reverencia??- alzó la voz, dirigiéndose a Selim y mirando retadoramente al Soñador.

 

 

Antes de que Selim reaccionara, Wilem Sotve, Lord de Albion, le respondió, con una voz infinitamente dulce, surgida de los espacios estelares, distinta de todo lo humano que Rom hubiese escuchado hasta entonces

 

 

-La amas?

 

 

Rom se atragantó. No era capaz de confesarse a sí mismo cuánto amaba a Ghayu y su silencio fue su respuesta. Los ojos del Soñador parecieron atravesarlo; percibió la hostilidad del grupo de Esperadores, acostumbrados a seguir a Wilem como un dios viviente.

 

 

-Reverendo Selim…aceptamos su..ofrenda –se dirigió Wilem al superior- pero si ella no nos quiere, es libre de irse…

 

-Oh no!- fue turno de Ghayu para responder, arrodillada y sin alzar la vista- es para mí un honor, Lord Albion! Su voluntad es la mía y no deseo más que seguirlo..

 

 

Rom hubo de contentarse con verla recoger sus cosas y unirse al grupo de Esperadores, quienes la acogieron con sonrisas y muestras de afecto rituales entre ellos, dándole cuentas de madera, plumas negras y trozos de sus muchos harapos. Selim le hizo una seña y Rom se encargó de repartir y acomodar a toda la grey, dejando la habitación de la Torre norte, que daba a la salida de la tercera luna, para inspirar al soñador…

 

 

Ghayu entró en la amplia sala dispuesta para el personaje, decorada apenas y pintada en blanco. El ventanal ofrecía un panorama perfecto de las montañas circunvecinas y del valle central de Ío.

 

 Wilem se había quitado su capa de harapos, la cual hacía un tremendo contraste con el sencillo traje blanco bajo ella. Llevaba dos malas al cuello, con plumas en las campanillas de oración y Ghayu se preguntó el por qué. El la miró con ternura y ella se sintió, por primera vez en mucho tiempo, avergonzada de la desnudez de su cabeza, frente al magnífico cabello de él

 

 

-La madera es importante. Y las plumas implican el sueño, querida niña, la capacidad de volar con nuestras propias alas…ven

 

 

¿Cómo había adivinado su pregunta?

 

 

El permanecía sentado en la enorme poltrona y entonces ella notó sus piés descalzos; no tenía una sola marca encallecida en ellos, pese a las caligas. Le tendió las manos, tatuadas en la base de cada pulgar

 

 

-Me temes?

 

-No, Lord Albion…

 

-Wil…

 

-No le temo, Wil

 

 

El sonrió

 

 

-¿Por qué entonces tu gente me aísla en esta jaula y te entrega a mí? ¿Por qué me temes así?

 

-Los zen usamos el modo Ku’hu, Wil…e ignoro si usted…

 

-He escuchado de eso, puedes explicarme en qué consiste?

 

-En decir clara y llanamente la verdad de los sentimientos, sin callar jamás. Puede ser hiriente para algunos…

 

 

El rió, suavemente

 

-Y crees que podrías ofenderme diciendo lo que sientes? Anda, habla

 

 

Ghayu juntó las manos en el namasté, como disculpándose previamente. Wil se veía divertido de ser tratado con tanta reverencia

 

 

-Pienso que es usted increíblemente hermoso, Wil. Nunca había visto a alguien tan bello y sin embargo…no comprendo su tristeza

 

-¿Mi tristeza? ¿Crees que alguien como yo puede estar triste?

 

-Oculta sus ojos tras espejuelos, cuando en realidad no necesita de ellos…y su mirada es dulce, pero es la de un corazón roto. Y su boca es perfecta… pero sonríe poco, como si no percibiera el amor de los que le siguen

 

 

Wil soltó una risa seca

 

-Dices mucho…miras mucho, para una monja recién iniciada…sabes lo que habrá de pasar esta noche?

 

Ghayu asintió. El la miró, bajando los anteojos

 

-Quiero que me lo digas

 

-Debo pasar la noche con usted; debo usar todas las técnicas que conozco para hacerle sentir hasta el último grado del placer físico y, si tengo oportunidad, debo entregarle verdadera ternura. Me han dicho de antemano que no puedo reparar su sentir, Wil, ni su dolor. Y que a cambio, usted podría quebrar mi alma o dejarla en vilo como la de los que lo siguen…

 

-Me pintas como un monstruo

 

-O como un Dios…eso es para los que Esperan algo de usted

 

 

Wil hizo un gesto de tristeza

 

-Puedes imaginar lo que es lograr que los sueños de los demás se cumplan, excepto el tuyo propio?

 

 

Ghayu negó con la cabeza. El se levantó violentamente y le arrancó la túnica anaranjada; ella casi gritó.

 

 

…Nunca me había sentido mirada de esa forma, deseada así, amada desde el primer atisbo; Wil alargó una de sus blancas manos y acarició mi mejilla, acercándose a mi rostro. Su beso fue una especie de pequeño sol fusionándose en mi boca.

 

 

Me alzó en brazos y eso me permitió ver su erección, escapando del borde de su blanca ropa. Me llevó a la poltrona y me dediqué a amarle como no lo haría nadie más. Sólo puedo recordar chispazos de esa noche y el contraste entre su piel blanca y la mía, morena de tanto sol. Y, cuando se hundió al fin en mí y lo atrapé entre mis olas, su gemir fue casi musical. Dejó las marcas de sus dientes en mis hombros; su perfume en mis cabellos y la casi desesperación con la que se entregó a mí.

 

 

Me quedé dormida sobre su pecho, escuchando su corazón, su sexo tibio aún dentro del mío, latiendo suavemente. Durante mi sueño, me pareció escucharle cantar, en voz muy baja…

 

 

…Caminos de flores blancas. Flores blancas espinosas, brotando de mis manos, de mis hombros, abriéndose paso sobre la piel, al contacto de la niebla. Cuentas de madera, deslizándose por mis dedos. Mi madre, secando el sudor de mis sienes, preocupada por el dolor físico que me atravesaba. Mis pasos sobre la piel de la montaña, terca en detenerme con la falta de oxígeno. Un dolor insoportable en cada punto del cuerpo, de la piel. Una larga escalera blanca. Rom al final de ella, tendiendo sus manos hacia mí. Había un arroyo y yo no podía saltarlo y Rom desaparecía en la niebla y yo quedaba sola…

 

 

De repente, supe que estaba Soñando. De repente, comprendí que Rom me amaba – o lo amaba yo a él?- y no podría estar con él, jamás

 

 

-…a menos, hermosa Ghayu, que dejes que venga a ti…

 

 

Abrí los ojos. Wil me miraba con ternura ¡Y cuánta era capaz de esconder tras sus anteojos!!

 

-…En cuyo caso, él nunca vendrá

 

 

Pero yo ya sabía esa respuesta. Wil puso un dedo sobre mis labios, impidiéndome hablar

 

 

-Shhh…cada palabra que digas, creará un futuro…el cuál, funcionará como atractor extraño y te llevará hacia él. Tu amor no será válido mientras Rom no te ame…así que  no lo expreses de nuevo, Ghayu San. Jamás vuelvas a decírselo o ese Todo al que debes dirigirte, quedará arruinado…

 

 

Espera…y verás

 

 

Miré a Wil. Sabía demasiado bien lo que pasaría después. La espada de jade de Selim Efri lo atravesó de lado a lado, en un estallido de sangre, risa y llanto. Wil murió rápidamente en mis brazos. Miré al reverendo Selim, esperando una explicación y noté silencio en el patio; todos los Esperadores se habían ido, dejando sus harapos y sus cuentas de madera

 

 

-No había otra forma de que fueran libres de los sueños de otro…y de que él tambien lo fuera, Ghayu. Demasiadas veces había repetido su canto y sus sueños se habían agotado…nuestra fe consiste en ignorar el futuro, para que el atractor sea el correcto

 

 

Y pude comprenderlo de inmediato. Alguien entró a la habitación; su rostro me pareció vagamente conocido, pero no pude identificarlo. Hice una reverencia, alcé el hermoso cuerpo de Wil y lo cargué conmigo hasta el jardín, para enterrarle junto a los otros creadores de Sueños  que había sido necesario matar, cuando la tristeza de ver fracasado su propio sueño personal, terminaba por vencerlos y entonces, la fé de los Esperadores comenzaba por volverse fanatismo y finalizaba  derritiéndose y desapareciendo, causando que muchas ideas no llegaran a la realidad, jamás.

 

 

Miré el rostro de Wil, una última vez. Su hermosa boca, los azules ojos, todo él, parecía sonreír…

 

  

-Por qué le borró la memoria, Superior? Jamás se dará cuenta de que la amo

 

-Entonces, ya tienes la respuesta. No en este mundo. No en este espacio temporal. No en este momento de la tormenta, Rom. No sólo es “Olvida”, recuerdas? Es "espera ...

-...y verás" 

 

Rom asintió. Recogió las negras plumas esparcidas y comenzó a limpiar, sin hablar más ni preguntar nada, la sangre caída sobre el piso…

 

 

 

JUSTIFICACION TEÓRICA;

 

 

El concepto de entelequia, de Aristóteles, el fin que atrajo hacia sí mismo el proceso de cambio, coincide con dos conceptos nuevos; el atractor extraño, de la teoría de Caos, y la Resonancia Mórfica, de la Teoría de campos de Sheldrake.

 

 

Citando a Aristóteles de nuevo, “El cuerpo está en el alma, no el alma en el cuerpo…El alma es la forma del cuerpo, está alrededor del cuerpo y contiene el objetivo de desarrollarse…un alma de roble contiene al eventual roble”.

 

 

El concepto de atractores mórficos en la teoría de resonancia mórfica, como el concepto de entelequia, en la noción de alma de Artistóteles, intenta abordar el hecho de que, de alguna manera, el sistema, la persona, el animal en desarrollo, la planta en desarrollo o lo que sea –en el caso de la historia, el Sueño o el Ideal de Algo- está sujeto en el presente a la influencia de un estado potencial futuro que todavía no ha visto la luz.

 

 

El resto de la teoría, se desarrolla sobre la misma historia.

 

 

Para mayor información, pueden consultarse los siguientes enlaces;

 

 

http://www.facundoallia.com.ar/paginas/rmorfica.htm

 

 

http://www14.brinkster.com/aleatoriedad/fi/fi.htm

 

 

http://www14.brinkster.com/aleatoriedad/fi/fi2.htm

 

 

 

Espera y verás, está dedicado a Steven, sin cuya música, no habría sobrevivido al dolor de la supresión. Mi mente permanece clara ahora. Nunca he estado en el lugar de un Esperador, pero puedo adivinar que es estremecedor.

 

No puedo añadir palabras, sin el temor de aquel vampiro que hacía oráculos, de verlos cumplirse y de saber que no podíamos remontar el borde de la ola –léase, la curva del creodo resultante. No más. Me dá miedo.

 

 

Namasté para todos.

 

Martha Elisa

 

 

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