ESOS PADRES
Al nacer nos encontramos con unos padres que nos miman, nos alaban, nos muestran poco a poco el camino a recorrer en la vida, y de eso nos damos cuenta con el paso del tiempo.
En la infancia nuestros padres son los protectores, con los que compartes: juegos, paseos y charlas.
Llegada la fatídica época en la que uno se cree muy maduro, pero en absoluto lo es, los padres desempeñan un papel muy diferente, pasando a no dejarles compartir nada de tu mundo. Lo mejor en esta época son los amigos, salir y disfrutar, sin parar a pensar, casi nunca, a quién estas perjudicando.
Cuando uno ya es más maduro, se percata de que ha dejado en un rincón a esos padres que tanto le han dado, y aprendemos a apreciar todas sus reflexiones, intentando asumir de ellas lo que nos conviene.
Pasado todo esto, empezamos a necesitar: sus opiniones, sus ayudas, sus comentarios, sus besos, sus abrazos, en definitiva, nos damos cuenta que ellos están y queremos que así siga siendo, aunque a veces ese momento nos llega tarde, puede que alguno de ellos ya no está entre nosotros para poder compartir, conversar y agradecer, llegando a sentirte culpable por no haber sido el perfecto hijo.
Y por norma aparece el momento de SER TU EL PADRE
.ufffffffff ya llegó
. ¡La parte más dura!
A estas alturas uno ya sabe perfectamente los ciclos del individuo en la vida. Analizas la tuya de manera serena y pausada, e imaginas lo que te va a deparar el resto, claramente definido, pero desde un punto de vista bien distinto.
Pero
. ¡cuánto necesitamos a nuestros padres!
muy bonito, que bueno que lo lei antes de ser padre
Saabias reflexiones! Y muy hermosamente expresadas.
Cuando fui padre, comencé a ser mejor hijo.
Comparto tu reflexion Vi.
Vilma: ser padre o madre te coloca en el lugar que tuvieron tus padres y llegás a comprender quizás más ciertas actitudes de ellos, es el ciclo de la vida que se renueva, y ser abuela como yo de una nena de ocho años y en esta época te poene a prueba todo el tiempo.
Basitos, gracias por tu comentario.
Lili
Ser Padre, casi he estado a punto de llorar, yo aun no lo soy, quiero serlo, anhelo serlo
snifffffffffffffffffffff, me puse triste.
Hermosa historia, pensamiento. Bien .
Ser padre es una tarea dura, llena de paciencia y resistencia...Pero supongo que debe ser bonito serlo, ver a los ojos de tu hijo y saber que es alguien que te quiere...Cuando yo miro los ojos de mis padres, me enorgullesco de ser su hija.
Nos estamos leyendo
Besos
Sí, estoy de acuerdo con ClemenRock y también con Ciara y respecto a Ricardo48 jajajaja, yo creo que muchas veces teneis más paciencia los abuelos que los padres, pero si tu lo dices.........
Gracias por leer mi texto.
Saludos!!!!!!!!!!!!
Ni te cuento lo que es ser abuelo, sigues siendo padre pero sin paciencia y además te duele hasta el ultimo pelo. Un abrazo y esta noche no se te ocurra dejarme al diablillo de tu hijo porque no doy más de la artrosis.
Uffff.......lo que nos espera, hoy en dia, en mi humilde opinión, más difícil todavia que antaño, cuantos peligros que queremos evitarles, pero es imposible tendra que pasar por ellos mismos, lloraremos con ellos, reiremos con ellos y por supuesto siempre les protegeremos dentro de nuestras posibilidades, -cuantos problemas nos dan y a la vez.........cuantas alegrias, que seria ahora sin ellos, no me lo piedo imaginar, dejamos de ser -yoyoyo- y pasamos a ser- ellosellosellos-, OJALA existiera una escuela para padres, es el reto dificil que he tenido nunca y por supuesto intento recordar las conversaciones con mis padres, que miles y miles de veces me decian, ya tendras hijos y nos entenderas, yo no hacia caso....siempre pensando, cuando tenga hijos yo sabre que hacer .....que verdad tenian, bueno mi padre sigue diciendome,....te acuerdas de...., mi madre ya no puede pero sigue aconsejandome desde su estrella, porque cuantas veces miro al cielo y digo, cuanta razon tenias...en fin asi es la vida un camino largo y entretenido....besos.
Los padres nunca nos abandonan por el resto de nuestras vidas. Ya podemos fallarles tantas veces que ellos allí están para darnos su apoyo, aunque no nos lo creamos. Y es que como dicen, si es duro ser hijo no lo es nada comparado con ser padre.