En estas largas noches, donde los profesionales no tenemos otra cosa mas que quedarnos de guardia, por que la profesiòn asì lo estipula y por que nuestro peculio tampoco es tan grande como para olvidar que las necesitamos, compartìa con ellos la charla, cafè de por medio, para espantar las horas pesadas, tan pesadas como los pàrpados, por esas condenadas manecillas del reloj que no quieren apresurar el paso de las horas. Entonces escuchaba la historia de una mujer que necesitaba embellecerse, para su hombre, años menos que ella, para lucir bella y joven, en algunos aspectos me vi hasta incluso reflejada, -¿por dònde empezarìa?- le preguntò uno de ellos, sacàndome del ostracismo, al experto, dando comienzo al monòlogo: -levantarìa sus senos haciendo una incisiòn al rededor de la areola del pezòn y colocando una pròtesis siliconada, solo como medida de posiciòn, para darle un toque femenino al escote, (dado que se sabe, con el correr de los años y por ley de gravedad, todo se cae!), quedaràn asì turgentes, sin la necesidad de ningùn sostèn con arco,- increìblemente me mire sin que se dieran cuenta, a los mìos les estarìa haciendo falta ese tipo de retoque!, pero seguì prestando atenciòn a los detalles -continuarìa haciendo una insiciòn sobre los costados de manera de hacer una lipo sobre el vientre, para dejarlo plano, quitando tejido adiposo, estirando luego la piel y cortar los sobrantes- ¡Hay!, me dije, acostada en la camilla es tan fàcil, pero cuando te paras??!!, cuando te paras todo queda como se pensò?, muy pocas veces!!!,
la imaginaciòn es màs fuerte de lo que la realidad indica, ¡JA!, vientre plano, de que planos redondos estàn hablando???, ademàs un tajo por un lado, otro por otro, y a esta altura tengo màs cicatrices que soldado en tiempo de espada!, pero continuaba escuchando - Retocarìa los muslos y entrepiernas, por la flaccidez, seràn de dos a cuatro cortes, desgrasar, (que esa es la realidad, pero se dice liposucciòn, que es màs fino), estirar y coser- yo llevaba la cuenta de la cantidad de cortes, tenìamos casi un total provisorio de unos ocho, màs los puntos, indefinidos, tantos como hagan falta, que aunque sean invisibles estàn.
Me incorporè a la conversaciòn y preguntè eso en cuanto tiempo o en cuantas veces?, como si me lo fueran a hacer a mì, - la cuestiòn, dijo, creo que en un semestre armamos la muñeca, a lo que todos sonrieron, glùteos, rostro, mentòn, piernas, brazos, vientre, pechos....y un toque a la amiga, para que quede como nueva!!!- preguntè como tonta ¿la amiga tambien??, riendo ampliamente me dijo:-Si ella quiere?- Dios en ese momento pensè que tendrìa màs costuras esa mujer que las que yo habìa hecho sobre una prenda alguna vez en la vida!, pero tambien pensè inmediatamente en mi madre, la recordè como era, con sus bellas manos cuidadas siempre, sus arrugas nobles, sus años vividos, los embarazos y sus estragos,
la dignidad de envejecer... y mi padre amàndola asì como era, como un capullo de algodòn, ¿Cuànto hemos cambiado? creo que la ciencia ha ejercido en nosotros un poder increìble y tampoco està mal, es renovar el envase, hacer chapa y pintura al chasis, y sin darme cuenta soltè una pregunta al aire: ¿Se puede hacer cirugìa en la esencia? ¿Hay pinzas y visturìes para eso?, a juzgar por la cara con que me miraron todos, acababa de preguntar la mayor estupidez de mi vida, sin embargo, la respuesta no se demorò:- Si el interior es una porquerìa, solo la lograremos aumentar, nada màs, pero no cambiarà, podemos tallar el envase, pero de lo demàs no me hago cargo, ademàs, no creo que haya realmente sentimientos nobles en esa pareja, un hombre no puede exigirle tanto a la mujer que ama, por que entonces no la ha conocido nunca- y mirandome a los ojos me dijo:-Tù quedate asì como estàs, que ya tenemos bastante con verte como eres y disfrutar de lo que eres-. Asì que despues de semejante apreciaciòn he decidido no parecerme a un matambre, cocido por todos lados, estirado y relleno, ya bastantes cicatrices tiene este cuerpo mìo como para agregarle unas veinte màs, seguirè adelante con este corazòn de casi medio siglo, mientras que otros se pasan en busca de la fuente de la juventud a travès de anestecias, clìnicas, institutos, he decidido llevar estos años vividos a plenitud llenos de alegrìa y sin tantos retaceos.
La Beduina
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