Eladio Hernández:Esperpento Todos los jueves Eladio Hernández se dirige al correo ubicado a tres cuadras de su casa para recoger la correspondencia llegada a nombre de solitario.podría ser un corto paseo por colo colo para cualquier persona. Pero no para el. Resulta ser tan aparatosa e innumerable la ortopedia metálica que lleva unida a su cuerpo que además de tornarle excesivamente trabajoso el andar no logra jamás pasar inadvertido. La gente lo conoce y lo saluda, por lo cual, Eladio Hernández ha desarrollado una suerte de coraza mezcla de risa y jadeo muy adecuada y de algún modo muy atractiva, tanto que llego a ser portada en La Gaceta por su afición a coleccionar antiguos recortes de diario de pequeñas noticias que no llegaron nunca a ser titular .todo el mundo lo felicito fue su momento de gloria, como contaría mas tarde. Las puertas del correo se abren al ver a Hernández. No le resulta difícil encontrar su casilla, girar la llave y ver su expresión serena, aunque siempre complicada al salir cargando los incontables sobres que, sin saberlo, las empleadas del correo han escrito por años para el todas las semanas pues su casilla no ha sido pagada en tres años.