¿Hay mejor descripción del ruido que decir que los pájaros abren sus picos en silencio?. Un abrazo, Ricardo. Chares
Maravillosa recreación sobre el ruido, que no es otra cosa que sonido fuerte, incoherente, que llega a lastimar el oído.
Con tu calidad literaria amigo me gustaría leerte sobre "el silencio". Los sonidos de la naturaleza en la cima de una montaña, o en la inmensidad de la campiña. El silbido del viento, la brisa que acaricia la copa de los árboles, el aleteo de los pájaros, su canto o el eletaer de sus pichones. Asi es amigo Garay, me salió un comentario desafiante a tu imaginación literaria.
Felicitaciones por como como defines el ruido de una gran ciudad.
Un abrazo desde Mar del Plata - Argentina
Sigo con la idea de echarme a volar de esta ruidosa ciudad; de día insoportable, en la noche es peor, sirenas, borrachos gritando. Me consuela que mi casa cuenta con un patio más grande que lo habitual y tengo árboles, donde llegan los zorzalez, tórtolas y otras avecitas que antes las cazaba, AHORA LAS ALIMENTO.¡Dios, cómo nos cambia la Vida!
Ricardo has hecho una reflexión verdadera y estupenda.
Felicitaciones, un abrazo fraterno.
Un microrelato muy bie llevado,con mucha inteligencia y buen gusto tocas un tema muy actual.
La contaminacion sonor también es un gran problema que afecta al hombre y este no se da cuenta, desde los wokman estridentes que interrumpen cualquier especie de comunicación, hasta los ruidos citadinos.¿No te has fijado que cada vez hablamos más fuerte?,¿Que el volumen de la televisión o la radio cada vez está más alto?.
Un texto para pensar, en cuanto daño nos hacemos y cuantos sonidos hermosos estamos perdiendo.
Excelente, un abrazo amigo.
Que las Hadas te acompañen.
El ruido de la ignorancia es cruel, aquieta las intenciones de la voces llena de esperanza.
hermosos texto.
No solo hablas del ruido ciudadano, hablas del ruido que produce esta sociedad desquiciada y orate, achatadota de neuronas que dificulta el entendimiento, que cansa, cansa, y agota.
Un abrazo
Andrés
¡Sí sabremos de eso los que tenemos la desdicha de vivir en grandes ciudades! Pero si hacemos el esfuerzo y el ejercicio de no olvidarnos de ellos,los ruidos de la naturaleza siempre nos seguirán sorprendiendo.
Un cariño,Ricardo.
GABRIELA