


| Escritor: | Ben |
| Públicado: | 12/07/2008 |
Novela de Ficción, con personajes de escribeya; encuéntrate
LA AMENEZA DE LOS UGARTES
Alto, cabello corto y apariencia nórdica, orejas delicadas y nariz firme; se puso de pie, caminó al frente y saludó a todos los presente. La plebe se puso de pie al unísono de sus palabras.
¡Salve el Rey¡ Salve el Rey¡ Cantaban los guardias que lo escoltaban, seguido de un ¡viva el Rey¡.
Un vestido negro con incrustaciones de rubí lo cubrían, su apariencia era sin duda la de un Rey.
Luego de saludar a los presentes ordenó que se sentaran; no se escucharon murmullos entre la plebe, muchos le temían por el filo de su espada y no tener misericordia con el enemigo. Otros en cambio lo admiraban.
Regin él gran rey; primero deja que el pueblo exista y conviva, luego los reprime, una decisión muy acertada que comenzó con su padre Ricardo48 luego de ser derrotado en la recordada batalla de antaño.
--Os doy la bienvenida a todos-- comenzaba el gran Regin.
-- Como todos vosotros sabéis, este día hare de vuestro conocimiento una noticia muy importante
Un silencio se inundó entre todos.
--Una noticia que podría cambiar muchas cosas en estas tierras de escribeya continuo el Rey
La gente murmullo un segundo al escuchar estas palabras.
--He reunido a ustedes por ser los más importantes en estas tierras Continuo.
--Vosotros sois los herederos de las tierras de vuestros padres que un día lucharon por vuestra libertad, pero algo muy poderoso quiere arrebatar lo que vuestros padres han logrado--
Todos asustados se observaron entre si, el murmullo
se escucho en la gran sala del palacio.
Entre la gente ahí presente habían decenas de caballeros acompañados de hermosas damas. El Rey siguió, con su voz grave y ronca dirigiéndose a todos.
-- Un soldado ha venido a mí esta mañana, pertenecía a la caballería de los Ugartes, trajo consigo una carta de su Rey Oscarhugo pidiendo nuestra rendición y la entrega de nuestras tierras
El eco de las últimas palabras del Rey Regin se oyó
repetirse en la gran sala del palacio.
Estas palabras lograron que uno de los presentes gritara, --¡A las armas¡ a las armas¡--
--¡Calma¡ Carontex--, replico el rey.
Carontex como todo un caballero volvió a su lugar.
Seguido de esto una bella dama se elevo en medio de la multitud ahí sentada, y se dirigió al rey,
--Su majestad?, Carontex tiene razón, si los Ugartes nos quieren quitar estas tierras debemos actuar
Todas las miradas giraron hacia la dirección donde se ubicada la hermosa dama; rubia de ojos claros y hermosa sonrisa, estaba parada justamente en medio de todos, quedaba justo por bajo del gran candelabro que colgaba del techo.
--¿Cual es vuestro nombre bella dama?pregunto el rey.
--Vilma contestó y haciendo una reverencia volvió a su silla.
Pues como Vilma veo que todos vosotros pensáis lo
mismo--, prosiguió el rey,
--Es esa razón que me ha hecho reuniros acá, y
ahora ya se que me apoyareis en la batalla que ya ha comenzado-
El rey Regin, con un fuerte grito se dirigió al soldado que estaba en la entrada del salón.
¡RenanAlvarez¡ gritó.
El joven soldado obedeciendo a la voz, se dirigió hacia el rey, pasó entre la gente que estaba parada entre los asientos; llevaba consigo una pequeña caja de cedro, sobre la cual descansaba una espada.
La sala del palacio, solo se utilizaba para grandes acontecimientos, no era muy usual que albergara reuniones para ser discutidas; pero la urgencia de esta noticia era suficiente para que se llenara.
RenanAlvalez subió con un suave paso por las escalinatas que se hallaban alrededor del pequeño altar donde se encontraba la silla del Rey, una silla por la que habían pasado varias generaciones; desde el inicio de este reinado con JesusAdemir él rey que había logrado la libertad, hasta el padre de Regin; él recordado Ricardo48 el ultimo que había ocupado el trono; pero sin duda esta era la que más batallas estaba por librar.
--Retirate soldado le dijo el Rey.
Con sus manos grandes y fuertes colocó la espada a un lado y levantó la caja.
--En esta caja se encuentra mi respuesta al Rey de
Ugarte, el magnánimo Oscarhugo continuo el Rey.
--Mi deber es defender a mi pueblo, y por ello he dado una respuesta a tan amenazante carta
--lo que os voy a sacar de esta caja quizá los asuste, pero eso los hará mas fuertes ante vuestros enemigos continuo el rey.
--debo advertiros que si algún infante se encuentra
en este salón es preciso que la abandone--.
La gente murmullaba girando su mirada en busca de algún infante, sin entender cual era el propósito del Rey.
--¡tu pequeño¡-- espetó el gran Rey
--¿que edad tienes y cual es tu nombre?
JuanCruzBodoy y tengo ocho años señor. Contesto el pequeño un tanto asustado que se encontraba en una de las primeras filas.
¡Ocho años¡ replico el Rey, --pues pareces todo un
caballero que ha cabalgado por todas estas tierras defendiéndola de vuestros
enemigos--,
Una pequeña risa se oyó en medio de la multitud.
--Despidamos aquí a vuestro gran caballerodijo el Rey tomando a JuanCruzbordoy de las manos.
--Pequeño, es preciso que nos esperes fuera del
salón, y yo mismo hare que un soldado vaya por ti cuando acabe con estos le
susurro al oído.
Todos los presente aplaudieron la salida del
pequeño; tras él otros pequeños que se encontraban junto a sus padres salieron.
--Ahora es preciso seguir continuo el Rey.
--Pues como os he dicho, esta caja contiene mi respuesta a Oscarhugo, y mañana a primera hora os la enviare hacia las tierras de los Ugartes por medio de vuestro mejor jinete, Oscar el más temido de todos--, <<o.m.n>> continúo el Rey.
La multitud estaba expectante con el contenido de aquella caja, se impacientaban con saber cual seria la respuesta que el Rey estaba por enviar.
--¡Señores¡, esta mañana me he visto en la
necesidad de usar el filo de mi espada la voz del Rey se escuchaba cada vez
mas fuerte.
--Con la llegada del caballero del ejercito de Ugarte,
y tratando de provocar mi paciencia al entregarme la carta que contenía la amenazacontinuo
el rey
--Me he visto en darle rápidamente mi respuesta--,
los soldados ubicados por detrás del rey estaban tratando de ver el contenido
de la caja.
Pero el Rey la había elevado con la mano derecha, y con la otra estaba sacando el contenido.
¡Ohhhh¡
Todos se levantaron de sus asientos al ver lo que el Rey mostraba con la mano; Cynthia Harte la esposa del carnicero, se había parado sobre el pequeño banquillo que ocupaba de asiento trataba de observar de una mejor manera el objeto; otros en cambio como Lisume y Nou las hermanas gemelas e hijas únicas de Guadalupe40; que precisamente esa tarde no se encontraba en casa cuando se convocaron a todos los presentes, decidieron sentarse y agachar la cabeza al entender lo que habían visto.
Los caballeros que habían llegado acompañados de sus
damas, entre ellos Caribeoro uno de los mas fuerte; estaban abrazando a sus
damas, tratando de evitar que se asustaran. Incluso Garlod la dama que había llegado
toda vestida de rojo estaba abrazando a su amiga Karynna, para evitar una convulsión
por las imágenes que había observado.
El rey seguía parado con la mano elevada hacia el cielo.
--¡Esta es mi respuesta¡-- gritaba el Rey
--Con esto he de contestarle a Oscarhugo sus amenazas, y a todos los demás que intenten invadir las tierras de Escribeya.
--Esta es la cabeza del provocador, él que intente invadir Escribeya, se enfrentara al filo de mi espadadijo el Rey, sosteniendo la cabeza del soldado en sus manos.
--¡y acabará de igual forma¡ gritó
¡Que viva el Rey¡ gritó LitoSanBarreix,
el general del ejercito de Escribeya.
Mientras tanto, a un día
de camino, el ejército de Ugarte acampaba.
--Parece que todo esta saliendo como se planeó
Oscarhugo, Rey de Ugarte-- afirmaba Osito151065 el general del ejército de Ugarte.
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