


| Escritor: | carontex |
| Públicado: | 23/07/2008 |
Después de muchos fracasos, varias muertes y experimentos frustrantes el hombre consiguió alcanzar la velocidad de la luz y por tanto doblar el espacio y el tiempo.
El desierto se ensanchaba en toda su magnitud,
poderoso y virulento, la desertización de algunas zonas del planeta después del
cambio climático y su consiguiente retroceso dejó estas pústulas esparcidas por
los lugares mas insospechados de
Este en cuestión ya era desierto desde hace siglos pero ahora su tamaño triplicado tocaba con sus garras las fronteras de dos países, la base internacional mantenía en el mástil la bandera post/globalización de las Naciones Unidas , en recuerdo y esperanza de la colaboración internacional que se intentaba recuperar a marchas forzadas.
Como leviatanes dormidos, tres estructuras de varias toneladas, cúbicas, negras como la noche de un ciego, pulidas y surreales en aquel yermo paraje esperaban, austeras e inmisericordes la llegada de la comitiva.
Tres astrotemponautas son los elegidos para discernir los limites del universo, dos hombres una mujer, ¿donde están los limites? se inicia una nueva época romántica de descubrimientos y exploraciones, las tres almas avanzan por la arena escoltados por vehículos que se mueven al paso de un hombre. Los trajes están refrigerados y una leve capa de vaho empaña las viseras de los héroes, sonrisas de satisfacción se descubren en la pequeña neblina de su microclima particular, en los altavoces de campaña suenan discursos de viejos presidentes mientras que el actual los espera en el estrado.
La agencia espacial, casi segura de mandar cadáveres, pues ya lo eran antes de subir a los cubos, concedió un capricho especial a cada uno de los aventureros aunque estos estuvieran fuera de toda lógica científica...un último deseo.
Andrés Ortuño López:
Andrés pudo ocultar a todos una adicción, arcaica y prohibida, de cómo consiguió superar los controles médicos es una incógnita pero Andrés fumaba. La agencia removió cielo y tierra en los mercados negros y la bodega de su cubo estaba repleta de cartones de cigarrillos.
Charles Valentín Gomes:
Miles de hologramas y video películas sobre sexo, pornografía explicita, manuales y tratados sobre sexualidad humana y animal, ese fue su deseo.
Elisabetta de Giorno :
Experta gourmet , la despensa de su particular medio de transporte en el espacio y el tiempo esta cargada de toda clase de comida .
El presidente pronunció su discurso de despedida en un tono tan gris como su persona , la voz chillona retumbo en aquel prado tan muerto como las esperanzas humanas , Elvis el Grande se escucha en los altavoces de campaña , el himno del planeta Tierra Desglobalizado.
Cada astrotemponauta se introduce en su cubo , cada uno de ellos seguirá una línea distinta en los márgenes que delimitan los tres trillones de universos paralelos descubiertos sobre el papel , que no en la práctica , rozando los límites divinos en una escala ascendente más allá del quanto.
Después de la perorata presidencial un escueto eso es todo ...adiós y los tres cubos desaparecieron sin dejar siquiera la huella de su peso sobre la arena.
Pasaron varias ciclos y el proyecto se mantenía , una guardia especial y varias generaciones de científicos esperaron el regreso de las estructuras , se estamparon camisetas de recuerdo y los turistas visitaban el lugar, sacaban holofotos de un yermo trozo de arena delimitado con cintas negras y amarillas , donde alguna vez estuvieron las naves espaciotemporales e interdimensionales .
Mientras los guardias dormitaban y los científicos se entretenían en conversaciones bizantinas sobre el sexo de los seres Clon , los cubos comenzaron a llegar .
Aquella noche de julio , fría muy fría en el desierto, la primera estructura se materializó de la nada , las alarmas se desentumecieron el polvo acumulado y chillaron a los cuatro vientos la llegada del primer astrotemponauta .
Una Elisabetta gorda como un buey se arrastró hacia fuera , los ojos hundidos en varias capas de grasa , dentro del cubo la comida lo inundaba todo , desperdicios , vómitos y heces machaban cada rincón del mismo , los expertos avanzaron en aquella selva de comida putrefacta buscando pruebas de la locura de la mujer que pasaría el resto de sus días en el departamento psiquiátrico.
Dos días mas tarde apareció el siguiente cubo , Valentín se retorcía espasmódicamente en el sillón de realidad virtual , sufriendo un orgasmo perpetuo detrás de otro , los ojos en blanco , su peso corporal no superaría los cincuenta kilogramos , las costillas marcaban su piel y los huesos de los pómulos parecían romper la leve tela de las mejillas , conclusión : irrecuperable .
Al tercer día y rota ya las esperanzas de los expertos de sacar algo en claro del proyecto iniciado décadas atrás , se materializo el tercer cubo .
La escotilla de la estructura se abrió lentamente y nadie parecía salir de allí , de pronto el sonido de pasos y la alargada esfinge de Andrés sin el traje especial , solo vestía pantalón corto y camiseta , los expertos con ropas presurizadas corrieron a adentrarse en aquella cueva que dejaba atrás el astrotemponauta .
- Todo correcto señor grito uno de los de blanco , la voz amortiguada por la mascarilla.
- Nada aparece anormal aquí sentenció el jefe de la comitiva
Andrés permanecía impasible , contemplando el ir y venir de los científicos.
El jefe se acercó al héroe de otro tiempo aquel del que le hablaba su padre cuando pequeño, antiguo iniciador del proyecto .
- Señor Andrés ¿ como se encuentra? No se apure , no tenga prisa en hablar , lo importante es su estado mental .
Nadie pudo evitar lo inevitable , nadie estaba preparado para lo que sucedió pero sobre todo nadie , absolutamente nadie esperaba oír la revelación de Andrés mientras que con el cuchillo de acero al vanadio , aquel que hacia refulgir los rayos del sol en aquel desierto destrozaba las vísceras del jefe , retorciéndolo en su estomago impregnando de sangre la bata del científico ante los atónitos ojos de los allí presentes , tal fue la misma :
¿ Donde está el encendedor Hijo de
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