EL PINTOR-2
Juana ha muerto.
Mientras me entrevistaba con el rey, y el Duque, mi protector, Juana murió como ya me esperaba, sin alharacas, apaciblemente, como fue toda su vida.
Sus ojos muertos parecían tener mas luz que cuando vivía, quizás con el ultimo aliento llego ha ver la verdad, como dicen algunos que les pasa a los moribundos.
Y tengo que partir, dejando a mis hijas en este amargo trance, ni siquiera podré guardar unos días de duelo y acompañarlas, El rey me manda en una misión importante a Italia, una misión inconfesable, encubierta por unas visitas anodinas, y unas entrevistas con gentes que no tiene nada que al rey, o al duque les interese, aunque ellos crean que si.
En el mismo viaje acompañare a dñª Maria, durante un trecho.
Dñª Maria acude al encuentro de su marido, la casaron por poderes hace unos meses, y solo se conocen por algunos cuadros intercambiados entre los embajadores durante las negociaciones, uno de ellos mío, lo que quiere decir que en realidad no se conocen. Aunque la sorpresa será realmente poca, todos saben que ella heredó la mandíbula saliente de su abuelo, y de casi toda su familia, y el nuevo marido es primo segundo o tercero, que los antepasados de casi todos estos reyes casaron a sus hijos con parientes, y ellos siguen la tradición.
Estar junto a ella es lo que mas temo del viaje, pues gracias a su posición, ha logrado ocultar a todos lo libertina que puede llegar ha ser una mujer de alcurnia. Claro que, yo lo comprobé con creces mientras poso para el primer retrato que le pinte, y yo en aquel memento también lo aproveché, para que negarlo. Aquel cuadro me proporciono un alojamiento más cercano al palacio y un reconocimiento, de las gentes linajudas, por más que algunos de mis enemigos digan de mis retratos que son cabezas puestas sobre manchas.
El Duque se entrevistará pronto con migo, nos encontraremos en el camino de Barcelona donde embarcare hacia Nápoles, en ese encuentro me dará sus instrucciones, que una cosa es lo que diga el rey , que se hará si se puede, y otra lo que quiera el Duque que se hará aunque sea imposible, por algo se nombra mi protector, que lo es.
Si el Duque no fuese, el Duque y valido del rey , hace años que la inquisición lo hubiese quemado por sus vicios, pues desde la felonía a la avaricia pasando por el trato con mujeres de toda clase y hombres en su mayoría jóvenes, que para eso mi señor es delicado, todos los vicios caben en sus casas. Que no sabré yo que gracias a mi donaire, aparte de mi arte que no es poco, he conseguido lo que tengo.
En fin ahora Juana también Bela desde el cielo por nuestra familia, y ella sabia que todo lo hecho, hecho fue por nuestra familia, y este seguirá siendo mí fin, aunque me tenga que llevar a la cama toda la nobleza española, que todos presumimos de limpieza de sangre, y de fervor católico, pero a la hora de meter vaca o lechón en la cama no hacemos ascos a casi nada.
Válgame el cielo el Duque se acerca la cosa se complica.
HELEN
Estupenda confección de confabulaciones palaciegas de época. Necesitamos más...