EL PINTO-3
-¡Dieguito!; ¿Te sorprende mi visita verdad?
El duque entrar en mi estudio solo, eso me sorprende mas que su visita, pero claro si quiere tratar cosas del viaje no le interesa que nadie escuche.
-Pues si creí que nos encontraríamos en el camino de Barcelona.
- Si la gente que me prepara una encerrona también lo cree.
Pero el rey oportunamente requiere mi presencia en Arajuez.
- Un complot contra vos decís?
- Uno mas que importa. Mas , no te preocupes pronto correrá la noticia de mi presencia en Aranjuez, y tu viaje no correrá peligro. Y te proporcionare una pequeña escolta, aunque discreta no queremos que tu viaje, ¨de estudios¨, llame demasiado la atención. Recuerda que vas a Italia para estudiar a los grandes maestros, y las nuevas técnicas de pintura.
- Eso he dicho a todos , que el nuevo cuadro para el rey requiere los últimos avances, que están surgiendo en Italia.
- Eso es lo que tienen que creer, igual que mi visita, de la que dirás, a sido para el encargo de un nuevo cuadro par mi.
En cuanto a nuestros negocio. El rey ya te dijo que solo requiere de ti la negociación , con aquél pintor loco , para la compra de esa piedra que dice tener , y que perteneció al pectoral de Aharon. Ya sabes lo que le gustan las reliquias a nuestro señor.
Y que acompañes durante un trecho a su hermana; esto quizás sea lo peor,¿no crees?
- Ya os dije que yo no entiendo nada de piedras preciosas, señor.
- No te preocupes Dieguito, en Nápoles se unirá a ti el padre Raymond. Un descendiente de judío converso, y perteneciente a una antigua familia relacionada con las piedras, ya sabes que los judíos saben mas que nadie de estos menesteres.
Naturalmente lo se, y también se que el tal Raymond, es un espía al servicio del señor Duque, que con toda seguridad además de asesorarme, me tendrá bien vigilado.
- Y sobre mi pequeño encargo, espero que este dentro de tus posibilidades, y no te de mucho trabajo. Solo traerás en sitio seguro unas cartas que te dará un Hidalgo, convaleciente de las guerras de Flandes, que encontraras en una posada Italiana. No te preocupes el te encontrara, ya le he hecho saber que tienes el mejor culo español que se pueda encontrar.
- Su ilustrísima me horra con tal ¨elogio¨.
- No seas tonto, si dije a todos los moscones que me rodean que esperasen en tu puerta, un gran agravio para algunos, fue para poder hablar con tigo en total confianza, sabes que fuiste mi preferido, y que aun siento una atracción por ti, lastima que estés perdiendo la figura que tanto me atrajo en tiempos.
- La edad no perdona Sr Duque.
Le contesto con malicia
- Si lo dices porque yo perdí la figura hace años, no me importa, lo compenso con ejercer el poder que dios y el rey me dan, que hace que incluso las ratas se arrastren en mi presencia.
El caso es que espero que por esa intimidad, y el cariño que nos tuvimos, mas que por el poder, tu, sigas siéndome fiel como siempre lo fuiste, y esas cartas lleguen a mi poder sin problemas.
- Podéis estar seguro que pondré mi vida en ello.
En cuanto a la fidelidad, sabéis con seguridad que es toda vuestra, mi señor.
- No esperaba menos de ti Dieguito. No me dirás que juntos no hemos disfrutado.
- No lo niego señor.
- Y mal provecho no sacaste.
- Tampoco lo niego. Mi señor siempre tendrá lo que pida de mi.
- Bueno queda con Dios, y que tengas buen viaje.
Ya se enterró tu mujer?
- No esta noche será el sepelio
- Sabes que lo siento, fue una buena compañera para ti.
Por cierto, que a doña Maria no le llegue ni un atisbo de ninguno de los encargos que tienes que hacer. Esa mujer es el diablo y seguro que conspira contra mi, y contra su hermano. Gracias a Dios que la hemos colocado bien, y lejos.
Queda con dios Dieguito
- Id. con el mi señor.
