El Paraíso del Clan Foreman. (I)

Comienza el fin.
El señor Charles Foreman contemplaba  complacido las frutas que estaban madurando en diferentes árboles; más allá uno de sus empleados picaba la tierra y plantaba renuevos de vegetales.
_¡Eh, Juanito, anda darle pienso a los animales en el corral!
Un muchacho corrió obedeciendo la orden y a lo lejos distinguió  varias rústicas  construcciones de madera. Había ovinos, caprinos y porcinos; más allá un gallinero y entre  las aves de corral había  también patos y  gansos; en realidad era bastante la tarea encomendada.
Foreman había usado el castellano para comunicarse con su empleado, sin asomo de acento “gringo”. Su segundo apellido era Pastorini, indudablemente italiano; su esposa Olga Hadad era de origen árabe, desde mediados  del siglo XXI, cuando él tenía 20 años, se encontraban casados cuando su novia tenía apenas 15 años. Cosas de los viejos, pensaba, le dio tres hijos que seguramente se encontraban en el enorme gimnasio donde se divertían con los hijos de sus trabajadores; ya no había razón para mantener distancia con ellos. Una nube de tristeza oscureció su sonrisa; inquieto miró el mar lejano, allá abajo; contempló sus aguas plomizas que apenas se movían como un gran y quieto lago.
Alzó los ojos y vio el cielo de color entre azul y ocre, echó hacia atrás su gran sombrero alón que le daba un aspecto de vaquero del lejano oeste. Por su mente pasaban escenas como una película, los horrores que aún no terminaban; aquellos que juraron ser hermanos terminaron en una guerra suicida por los combustibles, los alimentos, el agua y hasta por el aire puro. Las multitudes en todas partes del planeta en su desesperación destruían todo aquello que fuera el orgullo de la civilización; fueron asesinados los magnates del petróleo, los gobernantes huyeron ante el caos total, irreversible, pero la terrible verdad era que no había un solo lugar donde refugiarse sin los peligros ambientales. Las altas montañas del Tibet eran el último refugio, nunca más se supo de aquellos que a sangre y fuego quisieron escapar al destino conquistando los sagrados montes. Tampoco se supo más de las naves enviadas a Marte con los primeros colonos que alcanzaron a salir de la Tierra antes que algunos locos creyeron solucionar, o quizás apurar, el desastre total, lanzando algunas bombas atómicas que los países agredidos tuvieron un leve chispazo de inteligencia y no contestaron al ataque.
Antes del principio de dolores, cuando aún la nube de la muerte no se apoderaba de los cielos, en  su costoso barco  “El Arca”, el joven Charles Foreman recorría  los mares y se enamoró de los bellos paisajes de un país cercano a la Antártica. En medio de borracheras y de la degradación que corrompía a los ricos y poderosos que, en  su soberbia se creían indestructibles por ser dueños de los yacimientos  de petróleo y por ende de la economía mundial, su visión fue más allá en el tiempo cuando un día despertó en la bella Isla Paraíso que había comprado y donde construyó una fastuosa y enorme mansión; viendo la desnudez de sus jóvenes amigos, muchachas y muchachos supuestamente educados en una civilización que los tenía destinado a dirigir  la humanidad; entonces su mente iluminada  comprendió que el fin de la vida se acercaba a pasos agigantados por la estupidez del hombre.
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Comentarios:

Escrito por: Lisume       09/07/08 07:44
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WOW!!! lo mas probable es que con la decadencia humana...lleguemos a algo como lo que relatas....voy por los demás!
ya hechaba de menos tus letras!
un beso!
Escrito por: omenia       17/06/08 21:49
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Creo que no te equivocas en nada, a pesar de ser ficticio, la realidad puede ser peor aún, muy buen cuento.
Escrito por: JuanCruzBordoy       11/06/08 03:32
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Te noto un poco apesadumbrado luego de tu viaje,amigo.Para un escritor,no es malo .Hasta se diría que es bueno .me gustó mucho.Pero como dicen en el Caribe,"Solo cúidate".
Un abrazo,tu amigo que te quiere bien,
Miguel.
Escrito por: Lenys       11/06/08 02:12
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Verdadera estupidéz del hombre, creador de su propia destrucción. Amigo una historia de una trama muy interesante, tal cual nos tienes acostumbrados. Un verdadero apocalípsis nos estas narrando.

Te sigo. Besos.
Escrito por: oscar       11/06/08 01:13
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Bien Victor Hugo.-. me estay dando miedo seguir leyendote.-. Mejor me voy a matar pa no morirme.-. chao cumpa .-.saludos.-.omn.-.
Escrito por: avefenixazul       10/06/08 04:26
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Apocalíptico?? Por la forma en que se conducen los grandes gobernantes, ese es el destino que nos espera. Genial. Saludos
Escrito por: kaylita       10/06/08 02:43
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Muy interesante amiguito, esa arca en tiempos modernos. La narración es muy buena, espero los siguientes datos.
Besitos …
Escrito por: Oscarhugo       09/06/08 17:40
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Les debo un Mea Culpa, como dispongo de poco tiempo por razones de mi trabajo, OLVIDÉ colocar que esta historia tiene dos capítulos más. Perdón, perdón, perdón, este ha sido otro de mis tantos porrazos.
Un abrazo.
Escrito por: CaribeOro       09/06/08 07:21
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Saludotes Jaime, aquí veo una liga de arca de Noé, con tiempos inmediatos del futuro y del pasado con cierta liga del presente, que es esto amigo? agarraste una olla y pusiste todo a cocinar, jajajaja. Pero en fin te quedo sabroso este sopón.
Me alegra tenerte de nuevo hermano, estabas perdido.
Ah ¿Dime la isla es Cuba en el futuro? Se me antojó que era Cuba.
Caho Jaime mis afectos de siempre.
Escrito por: AndresMiranda       09/06/08 00:50
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La estupidez humana es moneda corriente en el planeta.
Es una historia agorera, y con mucho de posibles probable.
No es ciencia ficción el trabajo que realizaste, es la realidad que se avizora tras la máscara volatilizada de la hipocresía y la aparición a cara descubierta de la estupidez y la soberbia.
Muy buena historia del presente trasladado al futuro.
Un abrazo
Andrés
Escrito por: almudena       09/06/08 00:31
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uhm nos pintas un futuro nada alagueño no? caramba, caramba, suena algo triste este futuro de nuestros hijos...
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