El otro lado del mar.
No supiste que yo seguí cantando incluso cuando tu barco se alejó de nosotras, que mi lamento destrozó los tímpanos de las otras sirenas que trataron inútilmente de calmarme.
Entonces no sabías aún que en Itaca te esperaba un regazo cansado y unas caricias tranquilas para adormecer todos tus sueños.
Y ahora que ya es tarde, sales de tu isla pensando que los mares pueden remontar tiempos y no es cierto. Vuelves al mismo punto y dejas a la deriva tu barco esperando escuchar de nuevo mis viejos cantos.
Te he sentido, estoy aquí en el fondo, he atado mis brazos y mi aleta a las rocas profundas, he vendado mis ojos, mis oídos, mis ansias. Estoy esperando que estas cuerdas sean bastante fuertes. Ahora soy yo quien tiene que poner medios para que no me seduzcas con el sonido de tu arrepentimiento.
me gustab mucho, falicitación
¡Vaya! un tributo a la odisea de Homero. Aunque esta vez en vez de Ulises es la sirena que la queda atrapada entre la duda.
Un delicioso relato donde se distingue la calidad y originalidad de quien escribe. Guadalupe
buen inicio de conciencia para la sirena que no quiere ser seducida una vez mas por el amor del capitan
Siempre es un placer leerte amiga. Se te agradece tu presencia y calidad literaria.
Ha sido una suerte haber dado contigo. Me encanta lo que cuentas y cómo lo cuentas. Estoy leyendo tus historias y, hasta ahora, ninguna me ha dejado indiferente. Te seguiré el rastro... (Me dá mucha pena esta sirena que ha decidido sufrir, porque él ¿sabía o no sabía?)
Una historia diferente, una sirena que hizo conciencia y que, por lo tanto, es una hermosa invitación... ¡bella la historia, bello el mensaje!
Un abrazo,
Jadi
Claudita, debe sentirse bien Homero al seguir inspirándonos con sus letras. Hace unos días hice una vindicación personal a su figura en mi rincón y ahora leo de ti tan bueno como alegórico texto.
Pero por que?, si solo fue una probadita al mundo, por que la crueldad, bueno mi mente de hombre me traiciona, buena historia y deja pensando.
interesante punto de vista de las odiadas... y maravillosas... muy esencial femina y sentimental...
Sumamente original, has creado un microrelato espléndido y permutado la esencia situacional de los personajes. Hace tiempo que deseaba leer uno de tus escritos, gracias por brindarnos éste.
tus sentimientos, angustiada sirenita, no son más que pequeñas olas en el ir y venir de las mareas. tu dulce navegante volverá para liberarte de las trabas que liberaran tu cariño.
betob
Una historia original, me gusto el final muy ingenioso. Un abrazo