6:30 de la tarde, una hermosa y joven mujer camina a pasos rápido por la acera de una de las amplias avenidas del Paraíso en la ciudad de Caracas. La pequeña prenda de vestir hace gala con las poderosas piernas que sostiene a un exuberante cuerpo, cuyas nalgas sumamente redondas, sobresalen como un afronto al ojo masculino. En su rostro, notase la preocupación que la embarga y la consume como el estío verano a la seca sabana.
- ¿Cuanto es tu tarifa, preciosa? - La mujer se detiene en forma brusca al escuchar la frase ofensiva que le llega a los oídos, y por ende, va dirigida a ella. Queda como petrificada mirando al hombre a través de la ventanilla del auto. Miles de pensamientos cruzan en micro segundos por su cerebro. Logra reaccionar, y a pasos lentos se dirige al lujoso automóvil.
- 850 bolívares - exclamo con voz seca y decidida.
- ¡¡¡Que!!! ni que la tuviera de oro...
- Las tomas, o las dejas. dijo con voz ronca, a la vez que se inclina y su vista la clava como puñal en el rostro del hombre.
- Okey súbete.
La mujer recuesta la cabeza en el amplio espaldar de la butaca. Sus ojos negros como la noche, permanecen fijos en algún punto del espacio. Los ojos del hombre recorre los muslo femenino de anchas cadera, para luego detener su mirada en las dos glándulas que se yerguen con ímpetu implacable.
- ¿Como te llamas?
- Juana.
- No creo será tu seudónimo. Eres una mujer muy linda para tener un nombre tan peculiar
- si tú lo dices
- ¿Eres soltera?
- Soy viuda.
- ¡¡caramba!!! ¿y cuando se murió tu marido?
- ¡¡No me nombre a ese hijo de puta!!
- ¡¡¡Ja, ja, ja, ja, ja !!! O sea, no esta muerto.
- ¿Adonde me lleva, esta avenida no conduce a ningún motel?
- De repente me dio sed que te parece si nos tomamos algunas copas tu sabes para entrar en calor ¿te parece ?
- Como quieras.
- Por favor, sírvame lo mejor de la casa y me trae una botella de champaña. - y manducan la sapidaza comida en forma muy amena, pareciendo que se conocieran desde hace muchos años.
- ¿Te gusto la comida?
Exquisita. Tu como que eres adivino. Como sabia que yo tenia hambre? Ya terminamos de comer, ahora vámonos al motel, quiero terminar mi trabajo.
- Tan apurada estas
- Si, necesito urgente tu dinero
- ¿Para que lo quieres? - ella con manos temblorosa extrae de su cartera un papel y se lo entrega. El hombre lee, para luego exclamar.
- Okey entonces vámonos al motel para que te ganes ese dinero. - Minutos después, el auto se detiene al frente de una farmacia.
- y ahora que - dice ella un poco extrañada.
- Espérame aquí, ya vengo.
Rato después, la pareja entra a una casa que luce vacía. A pasos rápidos se dirigen hacia la habitación, abre la puerta y ambos entran
- ¡¡¡Mami mami !!!
- Hija de mi alma, aquí te traigo tu medicina. - madre e hija se abrazan. El hombre se acerca y besa a la niña en la mejilla, y luego agrega.
- Ya veras que con esta medicina, pronto sanara y te levantara de esta cama bueno, ahora me voy. Adiós.
- Adiós. Cuando tu quieras cobrarte tu dinero yo estaré disponible
- La sonrisa de tu hija, ya cancelo tu deuda
- ¡¡¡Gracias!!! - y el hombre se retira con una amplia sonrisa en su rostro.
- Mami, quien es el ?
- Hija, el es un amigo un caballero el es el otro hombre que no conocía. Continuara...
-
-
|
Imprimir |
Enviar historia |
