El Niño Encantado

El Niño Encantado

 

Cabalgaba un jinete por un camino angosto  a la cuesta de un cerro en dirección a su pueblito que se encontraba más allá de las faldas del cerro, un camino ladeado hacia abajo por un rio algo pedregoso, antaño muy hermoso.

Iba pacientemente tanto como se lo permitía el intenso calor de la tarde a la par de un viento fresco que besaba su mejilla haciéndole recordar momentos no muy importantes; pero entretenidos

De pronto como si naciera de la nada escucho el llanto de un niño que tan desconsolado le llamo la atención; pero siguió cabalgando sin prestarle mayor interés  hasta que el llanto se hizo mas intenso casi desesperado entonces extendió la mirada y mas adelante pudo ver a un niño con la mirada tan dulce y lagrimas en sus ojos, que no pudo resistirse a quedarse sobre el caballo y se hizo a pie fue hacia el niño lo contemplo por un minuto y acaricio su cabecita lo consoló y lo levanto sobre su caballo, parecía tener dos años ojos saltones pelo negro su piel algo quemada por el sol y una sonrisa muy dulce y tierna, al subirlo al caballo el animal rezongo un poco pero acepto, luego monto el y siguió su camino pensando que al llegar al pueblo preguntaría por los padres del niño o lo dejaría al cuidado de alguna persona buena.

El camino siguió sin ningún contratiempo hasta que como a las dos horas casi cuando la tarde empezaba a caer, para su sorpresa  el niño pregunto: papa mira mis ojos?, unos ojos como lagunas rojas llenas de fuego el lo miro y siguió cabalgando como a la medio hora después el niño volvió a preguntar: papa mira mis dientes?, blancos luciendo dos caninos en punta uno a cada lado aun así no le dio importancia y siguió su camino, a la media hora mas de continuar su viaje el niño volvió a preguntar: papa mira mis cachos (cuernos), sobre su cabeza habían aparecido dos pequeñas protuberancias una a cada lado, como dos pequeños cerros en punta; pero aun así no se preocupo y continuo su camino y así media hora después casi llegando a las seis el niño volvió a preguntar: papa mira mi cola (rabo), era una cola hirsuta muy despierta y chispeante, entonces al ver todo eso se le ocurrió preguntar, y tu niño como te llamas? A lo que el niño respondió Benigno a lo que el replico Maligno serás y lo arrojo cuesta abajo hacia el rio al sentir  el contacto de la caída se recogió de tal manera que parecía una bola girando y envuelto en llamas chispeantes que se perdió casi al tocar el rio, entonces arreo su  caballo y cabalgo al galope sin mirar atrás al llegar al pueblo descabalgo jadeante y asustado pero se pudo percatar que había sobre el lomo del caballo una herida en carne viva justo donde había sentado al niño.

                                                                                                                                         Relatos del abuelo

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Comentarios:

Escrito por: Fleuretty       30/01/10 20:23
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No pense encontrarme con esta historia de antaño, la primera vez que la escuche fue de boca de mi madre, obviamente la habia escuchado de su padre (mi abuelo)
y ahora, es nuestro deber continuar con la tradicion...
espero visites mis relatos, saludos
Escrito por: 11Marcos11       30/01/10 19:49
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valla, historia, jeje algo asustadiza. no me gustaria encontrarme a ese ninio, cuando el me hubiese dicho de sus ojos en ese mismo enstante lo tiraba, da miedo.. jeje.. chida.. Ad1
Páginas: 1

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