EL MURMULLO.![]()
El murmullo del humo atrae viejas despedidas. Ana Patricia y Gonzálo no sabían que aquella estación algo atroz guardaba en sus andenes, solo el ferrocarrilero conocía la tragedia allí vivida. Años atrás aquella estación había sido salpicada de la sangre de los inocentes porque mientras se construía se fincaron todo tipo de historias allí, desde el hambre hasta el amor, se rumora habitan fantasmas de aquellas batallas ardientes entre los pobladores, el ferrocarrilero apuntaba la mirada fija en aquella pareja que lucia desgarrada el motivo lo ignoraba el panorama apuntaba fatal, como si atrajera el mal.
Ajenos a la sombra alargada de la maldición la desolada pareja por motivos de salud de la familia de ella tenían que separarse, ellos se despedían prometiéndose reencontrarse el hechizo de la terminal impediría tales planes.
Él le abrazo con fuerza como si se le fuese la vida en ello derramando todas sus energías en transmitir su pesar sin saber que apenas comenzaba la pesadilla, sin saber como el zumbido de un tren recorrió la vía despertando de las penumbras a los espíritus que estaban por cobrar vida con los más fatídicos sucesos la pobre Patricia continuaba en llanto, no podía frenar su sentimiento ante la inevitable lejanía. Gonzalo secando las lagrimas de su amada con su pañuelo blanco se alerta al verlo cubierto de sangre.
Con la sangre de sus ojos anuncio la llegada a la estación de un tren repleto de almas. Patricia y Gonzalo turbados no lo podían creer; De uno de los vagones bajo un hombre de tez pálida y mirada perdida que con la mano tendida invitaba a ella a subir Patricia se escondió en los brazos de Gonzalo, todo intento era errado el destino era irse en ese tren era el destino de los recuerdos perdidos de las pasiones futuras lo que no sabía Gonzalo es que aquello eran sólo recuerdos perdidos en el tiempo que le daban vueltas y vueltas en la cabeza y ni dormido lo dejaban en paz, segundos más tarde se arrojaba a la vía incapaz de romper aquella pesadumbre del alma.
AUTORES. Edú Ortega y Laura Coronado.
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