
El hombre que espera
Por: Edwin Cuperes Vélez
El hombre mira atentamente, la cabeza inclinada, la espalda corcovada, todo él intentando aglutinar su identidad plebeya tras sus brazos apelmazados al pecho. Es un hombre mayor, a juzgar por su complexión física: profundas línea de arrugas en los ojos le dan a su mirada una consistencia felina. En sus grandes manos puede verse que ha trabajado duro y que no es gratuita la musculatura que cubre un traje demasiado ostentoso para un hombre como él. Se ha quedado así, en vigilia, por un largo rato. Cuando se mueve para mudar su incómoda postura la silla de madera en la que ha estado sentado cruje en su tablado de silla vieja, rechina en sus articulaciones de mimbre viejo y toda su nomenclatura amenaza con derrumbarse, agotada de cargar el peso de tanto rencor. Su tez canela, la brutalidad de su extirpe, el cabello esponjoso, de nieve radiante, y esa nariz larga de rumano nos han mostrado que es un forastero y que, como todos los forasteros, ha venido a causarnos problemas. Pero nada podemos contra él: es demasiado fuerte, su mirada es demasiado temible, sabemos que si interrumpimos su guardia pagaremos con nuestras vidas la intromisión de un acto que no tiene nada de malo
todavía. Alguien nos ha dicho que viene a matar al amante de su mujer y que se ha vestido con nuestras ropas de ricos para no levantar las sospechas y el escándalo que hubiera causado en nosotros la llegada de un habitante del páramo enloquecido porque uno de los nuestros cometió la insensatez de buscar en una mujer pobre el exotismo de una fantasía. Era, ahora lo sabemos, una mujer casada. No es la primera vez que sucede. Mañana, como otras veces antes, ordenaremos al mayordomo trapear la sangre del piso ajedrezado. Por lo pronto, sólo nos queda esperar. ¡Salud!
Comentarios:
Woooow me encanta la forma en que narras. Sigues captando la atención del lector, interesante texto. Te leo y entiendo que me falta mucho por aprender, espero algún día escribir como lo haces tu ¡te felicito!
Escrito por:
DILCIA
05/10/07 20:56
Me gusta como describes, pero, me faltó la emoción, los vasos rotos, los gritos, los llantos, no, no sé si tanto así, pero, quedé con un poco de borde, un poquito más adentro del cuento quiero meterme. Te voy a hacer una corrección, "Pero nada podemos contra él: es demasiado", después de contra él va punto y coma. Creo que es sólo el principio del relato.
Saludos
Escrito por:
accetta
02/10/07 23:10
La lectura de tu texto me corporizó una imágen claramente realista y de una belleza casi cinematográfica. Habrá que seguir escribiendo, se nota la pasión por la creación.
Escrito por:
Abedul
01/10/07 15:34
Nunca dejas de lado la originalidad, ni por un instante, sorprendes de principio a fin.
Y el desenlace no puede ser predecible, por que no lo tiene. Queda a entera disposición de la fértil imaginación del lector. Al final sólo puedo ver allí un montón de prejuicios de una comunidad con recusrsos ante la llegada de un extraño.
Un montón de inspiración para tí.
Escrito por:
minerva
28/09/07 00:55
describes perfectamente al sujeto y su entorno que podría dibujarlo cualquier dibujante inexperto, estás describiendo lo que yo no puedo ver, gracias por esmerarte en cuidar cada detalle.
Es un gusto leerte, muy bueno tu micro-cuento...Guadalupe
Que bueno perrosabueso, me gusto y sobre todo el final
Escrito por:
Aurelio
21/09/07 17:22
La descripción es buena, así como la hilación, la trama y el final. Tal vez pudo haber mayores descripciones en cuanto a sensaciones internas, elucubrando hipótesis o experimentando cierto arrepentimiento o sobrecogimiento ante tal suceso. Muy bueno en verdad, y a diferencia de que parece formar parte de algo más complejo, creo que más bien lo complejo podría partir de este relato. Material hay de sobra.
Digamos que tiene la misma estructura de "Payaso 59" donde el cuento se convierte en círculo vicioso. Algo que me di cuenta es que casi no usate comas, y lo "peor" del caso es que parecen no necesitarse... Creo que se requiere de práctica para lograr tal "hazaña".
Me ha gustado ese aire "western" que tiene, esa narración de la espera antes del "duelo". Muy bien.
Lindo el tema, pero un ladrillo en la forma de presentarlo, esperaba más trama para el final... y....
Un abrazo.
OMAR
Escrito por:
Jadi
26/08/07 15:55
Excelente, me gustó mucho. Indudablemente es parte de una obra más grande. Debe ser un placer leerla completa. ¡Saludos!
Amplío: Coincido con Patricio (con una diferencia) en que presentas el fragmento de una historia más larga, pero con un abrupto final que deja a mi arbitrio un desenlace (que es predecible), pero con las variantes que la imaginación me brinde. Ahí está la diferencia. Creo que fue tu propósito y tu propuesta al lector. Chau.
¡Muy bueno! Realmente muy bueno. Excelente descripción del hombre que espera. La descripción (resultante de la observación) debiera tener, para mí, jerarquía de materia en los estudios literarios. No existe buen narrador si no hay observación. "Somos los ojos de Dios" diría el poeta....
Parece un fragmento de una historia mas grande. Tal vez me equivoco.
Un saludo.
me gusta mucho, de hecho me encanta poder aprender un poco de ti, mi querido amigo sabueso, me admira la forma en que narras, describes muy bien las imagenes sin por ello tener que hacer una pausa en la historia, nuevamente genial.
buena historia. en un corto relato se pueden imaginar muchas cosas interesantes. creo que necesita una segunda parte. felicitación
cuando no se sabe que decir del gusto que da leerlo, y esta no es la forma en que nos expresamos, en Argentina, las chicas dicen: me encanto!!??
Excelente, claro, bien contado...dosifica la información. ¡Salud! Un placer leerte.
PD: ya le deje mi comentario a los cuentos de Safari.
Saludos!
Interesante texto, me gusto mucho, te felicito. La forma en la que escribes es tan clara y nos lleva a imaginar el texto. También la forma en la que describes es genial. Espero aprender mucho de ti mi querido amigo.
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