


| Escritor: | Linda |
| Públicado: | 28/02/2008 |
Autor: Linda Danitza Vilchez
Por el año de 1987, nacía José en los campos de Arequipa, su madre Esther de 26 años una mujer campesina de belleza natural abnegada y muy trabajadora, distinta de las demás mujeres del campo; llamaba la atención por su agradable hermosura, Esther había quedado viuda cuatro meses antes que José naciera.
Esther da la vuelta para retirarse retrocede mirando de nuevo al doctor y le dice
- Lo volverá a ver de nuevo doctor.
Reír...¿Quien habla de reír?
Si en la vida todo es
solo llorar... solo sufrir ...
Creer...en la felicidad
solo es un sueño loco
imposible realidad...
Lo digo,porque todo para mi
fue angustia y penar...
Lo digo,porque nunca en mi vivir
tuve felicidad...
Gozar...jamás pude en la vida
pues ella, siempre ha sido
perseguida por el mal.
Corazón...¿hasta cuando estas sufriendo?
hasta cuando estás llorando
hasta cuando corazón...
Yo confío que ésta ha sido
una prueba corazón.
Una de las tantas pruebas
que nos suele mandar Dios...
Corazón...Ya bastante hemos sufrido
ya la vida nos ha dado
Muchos golpes, corazón...
Y confío que algún día
no habrá más fatalidad
y ese día gozaremos corazón.
- Ah espero no molestarlos con estas chácharas les dice el doctor
- No, estaba escuchando la letra de la canción y me parece my bonita sobre todo como usted lo interpreta -contesta Esther.
- Y a ti José que te ha parecido le dice el doctor.
- Creo que si a mi mami le ha gustado me gusta a mi
- ¡Bien dicho pequeño! le dice el doctor.
- El día es realmente muy propicio para disfrutar este momento ah cuanta belleza le dice el doctor bostezando para relajarse.
El día a transcurrido para ellos muy ameno y tranquilo, de vuelta a la ciudad después de haber pasado un día tan especial; el doctor les deja en su casa a Esther, José se encuentra dormido y no se da cuenta que se acabo el día, ellos se despiden hasta el otro día, al día siguiente Esther se va de compras por la mañana, lo que sucede ya no es casualidad ellos de nuevo se encuentran, estaba previsto algo hacia que ese encuentro sea especial e ineludible; rayaba el sol en lo alto del cielo despejado.
- No me diga doctor mm,mm llámeme Ricardo, no va con nuestra amistad ese formalismo le dice el doctor a Esther, acariciando la mejilla al niño.
- Le parece bien a la una - le dice: el doctor.
- Eso es bueno se ve que le agrada la puntualidad le dice: Esther.
- Uf dice el doctor jalándose la corbata.
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