
El granito de arroz.
Un granito de arroz (mimetizado entre otros cientos en un plato geofísico) y una hornalla de preguntas sin respuesta
al mirar a un lado, sus ojos rozan otros granitos que se cuecen en su historia: la del vientre adolescente embarazado (desconcertado
), la del peso de las puertas que se cierran ante el desempleado y las manos de una Tierra mojada en la indiferencia que grita una ¡eutanasia! frente a voluntades contaminadas con rencores (el asfalto del desprecio en el comercio de ideales que negocian en mostradores sin puertas ni techos; los pacientes yéndose solos, los niños suicidas y los que esperan un órgano para seguir viviendo)
Late
en cada latido, martilla el hambre; que, de real, escara y se enreda en el ovillo de miedos, soledades y culpas dibujadas en la mirada del viejo abandonado y en hielo del consultorio (que no se derrite con música ambiental)
¿Sientes? Se le ha ampollado el corazón en el reclamo no escuchado y en cada silla vacía a la mesa de un cuerpo que se queda en el campo de batalla de intereses (que huelen feo)
Mientras
en la vía (donde ya no corren trenes) las barreras de la soledad caen como piedras sobre los seres con necesidades especiales y los tímidos pulmones de gritos ahogados por el maltrato.
Y sus venas observan y escuchan (pero en vez de viejas chismosas, son ríos de dolor que quema en quienes sobreviven a un ser querido
y lo velan para dejarlo ir sabiendo que nunca más lo verán).
¿Hueles? Es el aroma de una verdad que se abre: la suya, la tuya, la de cada uno, esa que cada cual entiende en intimidad.
Se levantan las entrañas de un alma cocida al hervor del agua de una mano solidaria que se extiende y arrulla con la calidez de su generosidad desinteresada (porque le consta que las hay; que vale la pena; que se puede; que el simple gesto de la presencia marca, contundente, un camino
)
Si. En algún momento la aversión del otro le ha golpeado y ha actuado como pudo: poniéndolo en palabra (porque sabe que hubo, hay y habrá a quienes puede no caerle en gracia) Y, si es así, tiene por cierto que el otro está en todo su derecho de odiarle por el motivo que sea
como él lo está de no quedarse a su lado recibiendo su desprecio y resentimiento.
Y si le preguntas lo que ha hecho de concreto te dirá que no lo sabe; no se acuerda
o, si pides mayor sinceridad, prefiere no saberlo. Pero, en ese olvido, nada una hermosa sensación de bienestar (porque se siente lindo) y que en esas obras (que desconoce la memoria al realizarse), florece el sentido ínfimo, profundo y sencillo de la existencia ¿Su espíritu? su espíritu se asemejará, entonces, a ese granito de arroz
ya cocido
blando
Comentarios:
Que manera de hacer que el lector se de cuenta de su comodidad frente a las injusticias y lacras sociales, al relativismo, al hedonismo, al epicureismo. Creo que está muy bien expuesto. ¿Has pensado en hacer un ensayo con este tema?
Loreto
Me pone patas arriba este texto,me llena de sensaciones cercanas,de alguien que re esta llegando a un punto de gran...sensibilidad-humanidad y nos toca fibras ,increiblemente nos pone en pelotas el alma , el corazon,todo,que se yo.me hace rendirle culto a un granito de arroz.
Gracias Silvina
Abrir una historia por vos escrita me lleva, nos lleva a decir y ahora ? que joyita encontraremos... y realmente esta es muy especial... si algo se nos escapa con ese granito de arroz has golpeado nuestra mente, nuestro corazón, gracias amiga, buenísimo. Guadalupe
Un texto salido de ti, con una manera de ver la realidad que asombra. Reunir sentimientos y realidades de forma impecable.
Nuevamente mis respetos... gracias por esas letras tan bien tejidas que nos permites leer.

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Escrito por:
lorebl
31/03/08 03:32
Ese granito de arroz, vienes siendo tú, nosotros, que miramos desconcertados la realidad que nos circunda...Tantas cosas que pasan por nuestro lado y duelen al entrar en nuestro corazón. El sentir se desborda, no sabemos qué viene ante la indiferencia entre hermanos y habitantes de la Tierra. El bienestar que produce haber aportado lo que en dado momento estaba a nuestro alcance, es eso que nos hace seguir viviendo y sonreír con el alma. Excelente historia, rica en mensajes que despiertan conciencia. Un abrazo muy grande, me hacen muy feliz este tipo de relatos :)
Escrito por:
Abedul
30/03/08 06:10
"Se le ha ampollado el corazón"
Que bárbara manera de describir el dolor agudo, la molestia, la desesperación todo uno.
No me canso de leerte.

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Escrito por:
NoU
30/03/08 01:31
YO dije... prefiero que me llamen débil si de sentir se trata... me encanta la sensibilidad... ese agobio por estar preocupado por todo, de sentarse a analizar la realidad que nos rodea... desde ahora en más me siento acompañada por vos... y camino a tu lado a pesar de estar lejos...
Un beso grande... es genial este texto... atrapante.... NoU
Profunda, distinta y muy sensible descripcion del "caldo de cultivo" que es la vida. Espero que cada uno de nosotros nos cozamos mas rápido con el calor transmitido mutuamente. Un placer como siempre es leerte, amiga mia.

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Reflexivo amiga, tocaste hasta mi más sentido y duro estilo de ser, mi sarcasmo huyó por un isntante de mi.
Un título muy sugestivo, modesto, pero vertical.
Gracias por compartirlo y mi amyor deseo y anhelo tu recupero total.
QDTB.
Omar.
Escrito por:
Rina
27/03/08 18:52
"Se levantan las entrañas de un alma cocida al hervor del agua de una mano solidaria que se extiende y arrulla con la calidez de su generosidad desinteresada.."
Amiga, vale la pena esperar tus letras, proque cada una de ellas es muy especial. Todos deberiamos ayudar a hacer la diferencia, como los granitos de arroz ya cocidos, blandos, listos para brindarnos esperaznas, ser de una manera u otra, alguein capaz de mejorar el mundo en que vivimos. Combatir de una manera en que a todos les llegue el mensaje...
Las realidades que citas en tu relato, son las mas fuertes y tristes que pueden haber...cuanto dolor parece haber en el mundo...pero tenemos a esos "granitos de arroz" :)
Gracias por tan magnifico trabajo amiga
Nos estamos leyendo
Besos
Amiga, una más:"Que la realidad no nos mate los sueños".
Un abrazo.
Uff, Silvina,me dejaste sin palabras.¿Intento?, intento de que?, si tu humanidad se escapa en cada letra.
Y como se necesitan cada vez más esos granitos ya cocidos.
Si huelo esa realidad que describes, esa indiferencia que mata más que cualquier cosa.
Un texto, que denuncia, que pide abrir cabezas y despertar conciencias.
Si cada uno pusieramos nuestro granito de arroz, que distinta sería la vida y la muerte.
Un abrazo fuerte,ando senciblera y me hiciste "piantar un lagrimón"
Que las Hadas azules mantenga tu magia para que puedas seguir brindando de tu luz
Escrito por:
kaylita
27/03/08 02:31
Me encanto amiguita.
Es como sumergirse en esa sensación de estar rodeado (en este caso el arroz)
Llegar a esa transformación cocida y blanda.
Seguimos en contacto Silvi.
Besitos…
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