El gato y la luna
Érase una vez un gato encima del tejado,
que contemplaba sin moverse el cielo estrellado,
y de la Luna parecía que estaba enamorado.
Viéndolo tan ensimismado, otro gato subió al tejado,
quedose a su lado observando el espectáculo.
Otro gato que los vio no pudo resistir la tentación
y tomando ejemplo, a la Luna adoró.
Al amanecer el tejado estaba lleno de gatos
que miraban y maullaban a la Luna.
Cuando ésta se escondió,
todos los gatos, uno a uno fueron bajando,
todos...menos uno, que no se movió.
Cuando la luz del Sol lo cegó,
cuando el cielo cambió de color
y una ráfaga de viento sopló...
la veleta, por fin, ¡cambió de dirección!
Tierno, y sin duda que esos gatos imitaban a los seres humanos...
Si le queda duda, un dia póngase a mirar al infinito en una plaza y va a notar que de inmediato la gente se suma más y más.
Un abrazo...
Buena rima.
Que tierno,es con dulzura ...y sencillez.un beso
Que lindo...es muy suave y tiene estilo
Cuando escribimos en rima, tiene que rimar, desde el principio hasta el final, de lo contrario es sólo casual la intención de hacerlo calzar, uniendo palabras al palapar que la mirada no es de metal, fierro y bronce me pueden pillar queriendo a otros hacer resbalar. De todos formas quiero entablar un amistad coloquial, desde el fondo del socavón, miro como se llano de dolor, la poesía de mal humor, me refriega su candor, al rimar la narración la estoy llenando de color, sin embargo, la someto a torturas y cenizas, eso pasa al ir de prisa sin pensar en cautivar, sin buscar la forma hechiza que esta palabra mimetiza.
Saludos míos y mucho respeto, te envío mi opinión .
Dilcia