


| Escritor: | diplomatico |
| Públicado: | 23/04/2008 |
Necesitaba alguna razón, algo en que pensar. Seguramente en mis descuidos, se burlará de mí, como la vida enseña a los individuos. ¿Cómo he de pensar eso?, ella es incapaz es una princesa, un milagro, una luz y ¿y que tal si no?, qué dirías o cómo te enfrentarías a las masas si éstas tuviesen la razón. Miraré sus ojos y le preguntaré si es cierto ¿qué crees que te responderá?... Y finalmente serás el paranoico celoso, el niño desconfiado, él de los ojos blandos. Será cuestión de descubrirlos, entonces los tendré en mis manos para humillarlos, sin ningún poder, sé que alguien ha de cobrar mis cuentas pendientes. He aquí lánguidos mis ojos y taciturnos mis pasos, inmerso en la metrópolis de mi mente, ella hallada culpable. El perdón será agua en el desierto, libertad a mi alma.
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